La Virgen de La Merced, patrona de los presos

RCL les invita a leer a Mercedes Montero.-

“Según la tradición , la Virgen María se apareció en 1218 a san Pedro Nolasco, comerciante

Provenzal para pedirle la fundación de la Orden de la Merced , destinada a la redención de

cristianos cautivos en tierras infieles . De ahí su nombre , pues la palabra “merced” tiene aquí

su sentido antiguo de “perdón, misericordia”.

 

El tiempo en el que vivimos pareciera estar signado por la falta de misericordia, algo que puede

ser revertido cuando al revisar en la Historia Mariana encontramos la advocación de la

Virgen de la Merced,   cuya devoción es una guía para aprender a considerar a la merced no solo

en su sentido antiguo de perdón , misericordia, sino  con justicia, representada por jueces, que al

juzgar colocan en la balanza los atenuantes (considerar con bondad) y agravantes  (considerar la

intencionalidad) que conllevan al perdón y arreglo en paz entre las partes en conflicto, contrario a

la impunidad que al solo dejar dolor, hace difícil la reconciliación.

La Virgen de la Merced cuya imagen sostiene en su mano izquierda los grilletes con los que se sella

la pérdida de la libertad para aquellos seres humanos que caen presos, muchos por de veras haber

cometido algún delito y , en otros casos lamentablemente cada vez más frecuentes, por el simple

hecho de pensar distinto, profesar una fe diferente  u oponerse a un gobierno dictatorial, representa

la esperanza de la redención, lograda a través de la verdadera justicia.

 

Esa Virgen hermosa con el Santo Niño en sus brazos le da fuerzas a un preso para continuar viendo

la luz que las paredes del calabozo ocultan. Ver como un aprendizaje el tiempo transcurrido tras las

rejas; reclamar para conservar la esperanza y porque es su derecho  tener un juicio justo en caso

de ser culpable o, la absolución por su inocencia. Convencerse que una vez cumplida su condena

volverá a ser libre y, tendrá la oportunidad de rehacer su vida para no volver a caer en faltas.

 

Para aquellos seres que pagan con cárcel su disenso, la devoción en la Virgen de la Merced  representa

la convicción  que la esperanza y la verdad son posibles. Es la fuerza que les permitirá ver la luz en

tiempo de oscuridad. Es ver que cada humillación recibida se  transforma en una lección de lo que

jamás le hará al prójimo, porque quienes humillan se envilecen.

Esa Virgen es la presencia que engrandece el alma, es la reafirmación de los principios, es consuelo

en momentos de tristeza o angustia.

Hoy, mis  oraciones están dedicadas a aquellos que están presos, así como también mi pedido a la

Virgen de la Merced para que los cubra con su manto.

………….

Fuente de información: Historia de la Virgen de Las Mercedes, por Fernando Mósig Pérez

 

 

Mercedes Montero