Reporte Católico Laico

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“Sigue trabajo para beatificar a José Gregorio Hernández”

“Sigue trabajo para beatificar a José Gregorio Hernández”

Para los católicos las campanadas de las iglesias simbolizan el llamado de Dios y hace exactamente un mes se escucharon en Margarita por la designación papal de un nuevo obispo en la Diócesis insular.

El próximo 10 de octubre monseñor Fernando Castro Aguayo, quien se desempeña actualmente como Obispo Auxiliar de Caracas, presidente de la Comisión de Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Venezolana y vicepostulador de la Causa del doctor José Gregorio Hernández; asumirá oficialmente como Obispo de Margarita, designación que no representa una promoción sino “un llamado a un servicio distinto”, explicó.

 

Estamos en plena celebración de la Virgen del Valle ¿No estará presente?

-Me hubiera gustado irme enseguida a trabajar allá. Así además hubiera participado físicamente en las fiestas de la Virgen del Valle y unirme a todo el pueblo margariteño en el fervor y el amor a la Madre de Jesucristo, sin embargo, no puede ser porque la Iglesia de Margarita tiene que preparar la llegada del Obispo y mi apresurada presencia hubiera perturbado mucho los planes de la celebración. Soy consciente y agradezco, deseo de muchos, de que estuviera el próximo 8 de septiembre allá. Le ofrezco al Señor tener que esperar hasta el próximo 10 de octubre.

 

Usted ha dicho que este nombramiento es una “caricia de Dios” ¿Por qué?

-Así lo escribí en el mensaje que le dirigí al pueblo margariteño, a la iglesia, a los medios y a las autoridades insulares civiles y militares. Lo considero una caricia de Dios porque en primer lugar todas las cosas que vienen de Dios nuestro padre, tienen el sello del amor. Sin embargo, pienso además que aquí me acompaña una gran ilusión que es ir a una tierra llena de hospitalidad, llena de fervor a la Virgen del Valle, la madre de Dios y con unas tradiciones muy profundas de familia, de servicio, de apertura al mundo; pienso que desde cualquier punto que se vea es un don de Dios, una caricia.

 

¿Margarita como destino le ayuda a despedirse de Caracas? 

-Siempre he vivido en Caracas y pude terminar en cualquier lugar del mundo porque la formación que he recibido en el Opus Dei me hace estar dispuesto. Uno nunca debe pensar en lo que deja, cuando el requerimiento es para algo bueno.

No puedo negar que al haber estado trabajando en Caracas toda mi vida como sacerdote y como obispo, uno tiene que dejar muchas cosas, pero la vida es un paso y uno tiene que seguir el camino.

Tengo que decir que haber trabajado con el Cardenal Jorge Urosa durante estos 6 años lo considero un privilegio, con una gran sencillez me ha manifestado que lo que le quita el sueño verdaderamente es la Iglesia, son los problemas de la gente y su deseo es que la evangelización se extienda.

 

¿Cómo quedan la Comisión de Familia y la Causa de José Gregorio Hernández?

-La Comisión de Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal, para la cual fui escogido presidente por mis hermanos obispos, continúa igual, sigo atendiendo ese trabajo en unión y comunión con los otros obispos miembros, asesores y el Departamento de Pastoral Familiar.

En cuanto a la vicepostulación de la Causa del doctor José Gregorio Hernández, el señor cardenal Arzobispo de Caracas, Jorge Uruosa, que es el responsable de la Causa, ya escogió a monseñor Tulio Ramírez Padilla, Obispo Auxiliar de Caracas, como nuevo Vicepostulador y por tanto será quien continuará el hermoso trabajo de dedicarse en la búsqueda de la beatificación y canonización de José Gregorio.

LUIS DOMINGO ÁLVAREZ |  EL UNIVERSAL

domingo 6 de septiembre de 2015  12:00 AM