Reporte Católico Laico

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Más de 3 mil personas en la Bendición del Mar en La Guaira

Más de 3 mil personas en la Bendición del Mar en La Guaira

 

Por primera vez asistieron cinco obispos a la misa de Resurrección.

El mal tiempo no impidió que unos tres mil feligreses acudieran al paseo la Marina en Catia la Mar a la misa de Resurrección ya participar en la tradicional bendición del mar que desde el 2002 se viene realizando en la entidad por iniciativa del entonces obispo de La Guaira, monseñor José de la Trinidad Valera.

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Por primera vez a la Eucaristía, que fue presidida por monseñor Raúl Biord, asistieron cinco obispos del país. Los monseñores Ramiro Díaz, obispo emérito de Machiques, José Trinidad Fernández y Enrique Parrevano, obispos auxiliares de la Arquidiócesis de Caracas, y Juan de Dios Peña, obispo de la Diócesis de El Vigía, también acompañaron a los varguenses en esta actividad que fue organizada por la Secretaría de Liturgia de la Diócesis de La Guaira y amenizada por el ministerio de la música de la zona pastoral de Catia La Mar.

 

“La resurrección de Jesús es el mayor grito de alegría, es el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio. Jesucristo está realmente vivo, en sus discípulos misioneros que formamos la Iglesia, en las comunidades, en los pobres,” manifestó en su homilía el obispo Biord quien nos recordó los insultos, la flagelación y condena a muerte que sufrió nuestro Señor.

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Señaló que a su paso se produjeron muchas reacciones: las autoridades lo condenaron, Pilato se lavó las manos mas no su conciencia, los soldados lo azotaron y golpearon cumpliendo órdenes, algunos lo ofendieron con improperios y la mayoría de la gente no hizo nada para evitar su muerte injusta. “No hay peor acción que la pasividad generalizada, no hacer nada para impedir el mal nos convierte en cómplices de la injusticia”.

 

Dijo que en Pascua celebramos la resurrección del Señor, el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la indulgencia sobre la venganza, del perdón sobre el odio. Que la resurrección de Jesús es una esperanza cierta para toda la humanidad.

 

En la bendición del mar pidió que siga siendo una fuente de vida y de trabajo para los pescadores, que puedan navegar y atracar muchos barcos en el puerto con las mercancías necesarias para reactivar la economía y asílos trabajadores puedan llevar a sus familias un honesto y digno sustento. También que siga siendo una fuente de esparcimiento y diversión que ayuden el turismo como fuente importante de trabajo.

 

“Bendecimos el mar que es una bella obra de Dios, que debemos cuidar. El mar contiene el agua que es símbolo del bautismo que nos hace cristianos”.

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Agradeció el apoyo del alcalde Carlos Alcalá que con la primera dama Maritza Escalona también asistió a la misa, a las autoridades, a protección civil y a los cuerpos de seguridad. “Que importante es conservar y cultivar las tradiciones religiosas, y que sigan siendo religiosas”.

Se multiplican las ollas comunitarias

Monseñor Raúl Biord destacó el acompañamiento que realizaron con el pueblo los sacerdotes, diáconos, religiosas, catequistas y misioneros en las procesiones y vías crucis; así como la preparación de las misas y demás celebraciones litúrgicas.

 

También resaltó la Campaña Compartir 2017 con su programa de Ollas Comunitariasque se han multiplicado en los sectores más necesitados, gracias a los voluntarios de las 19 Cáritas parroquiales de la diócesis de la Guaira que “multiplican gestos de caridad hacia nuestros hermanos más pobres”.

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“Hoy en día necesitamos muchas Verónicas que limpien el rostro sufriente de Cristo en los enfermos y ancianos. Apóstoles que den de comer a los que padecen hambre.Requerimos más voluntarios para los hospitales, ancianatos, casas de atención a los niños, para continuar la mejor obra de Caridad: servir a Cristo en los pobres”.

 

La Diócesis de La Guaira convoca a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, en especial a los jóvenes, a participar en las Cáritas parroquiales, a ofrecer su ayuda como cirineos en diversos proyectos de acción social en centros asistenciales y formativos, a acompañar a las familias llevando consuelo, solidaridad y esperanza, a comprometerse a llevar la sanación que proviene de la armonía con Dios, con los demás y con la naturaleza.

 

“Nuestro Plan Diocesano de Pastoral nos impulsa a fortalecer el compromiso social y comunitario de nuestra fe, concretando programas y servicios de acción social como signo de una caridad operativa”.

Laura De Stefano

Fotos Antonio Domínguez

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“Aleluya, Dios lo resucitó!”

Homilía de Mons Raúl Biord Castillo

Hoy la Iglesia celebra con alegría la resurrección del Señor Jesús. Condenado a muerte, fue cargado con la cruz, coronado de espinas, insultado y flagelado. Murió en la cruz y fue sepultado. Jesús Nazareno había sido recibido con palmas y vítores el Domingo de Ramos cuando entró en Jerusalén, y el Jueves Santo, después de la última cena, fue juzgado y condenado injustamente a muerte. Cargado con la cruz, subió la Vía Dolorosa para ser crucificado en el Gólgota. A su paso, se produjeron muchas reacciones: las autoridades, lo condenaron; Pilato, se lavó las manos pero no logró lavar su conciencia; los soldados, cumpliendo órdenes, lo azotaron y lo golpearon; algunos le escupieron el rostro y lo ofendieron con improperios; la mayoría de la gente, lo vio pasar y no hizo nada por evitar una condena y una muerte injusta. No hay peor acción que la pasividad generalizada, no hacer nada para impedir el mal nos convierte en cómplices de la injusticia.

Jesús murió en la cruz, pero Dios lo resucitó. El domingo, cuando las mujeres fueron al sepulcro, encontraron la losa movida, las vendas y el sudario bien doblados, y un ángel del Señor les preguntó: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? La resurrección de Jesús es el mayor grito de alegría, es el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio. Jesucristo está realmente vivo, en sus discípulos misioneros que formamos la Iglesia, en las comunidades, en los pobres.

 

Bendición del mar

Estamos celebrando la misa de Pascua aquí en la zona de Catia La Mar. La diócesis de La Guaira desde hace quince años bendice el mar. Gracias al apoyo de la Alcaldía y las autoridades que nos permiten reunirnos como comunidad cristiana, gracias al cuerpo de guardacostas, a los bomberos, protección civil y a los cuerpos de seguridad. Que importante es conservar y cultivar las tradiciones religiosas, y que sigan siendo religiosas.

Hoy venimos a bendecir el mar para que siga siendo una fuente de vida y de trabajo, que esté lleno de peces para los pescadores para que no falte comida en nuestras mesas, que puedan navegar muchos barcos y atracar en el puerto y que traigan las mercancías que necesitamos, que se reactive la economía y nuestros trabajadores puedan llevar a sus familias un honesto y digno sustento que alcance para cubrir las necesidades básicas, que siga siendo también una fuente de esparcimiento y diversión para que vengan más personas y el turismo sea también una fuente importante de trabajo.

Bendecimos el mar que es una bella obra de Dios, que debemos cuidar. El mar contiene el agua que es símbolo del bautismo, que nos hace cristianos.

 

La Iglesia dice presente

Como Obispo, puedo decir que durante este Semana Santa en las parroquias, nuestros sacerdotes, diáconos, religiosas, catequistas y misioneros han acompañado a nuestro pueblo, han animado las procesiones y via crucis, han celebrado las misas y demás celebraciones litúrgicas. Hemos sentido, como dice el papa Francisco, el gusto espiritual de ser pueblo.

La campaña Compartir 2017, con su programa de Ollas Comunitarias, ha sido un compromiso por llevar una mano amiga a tantos niños y personas que pasan hambre en nuestras comunidades. Las parroquias han multiplicado Sancochos Comunitarios en los sectores más necesitados. Gracias a todos los voluntarios de las 19 Cáritas parroquiales de la diócesis de la Guaira que multiplican gestos de caridad hacia nuestros hermanos más pobres. Hoy en día necesitamos muchas Verónicas que limpien el rostro sufriente de Cristo en los enfermos y ancianos. Apóstoles que den de comer a los que padecen hambre.Requerimos más Voluntarios para los hospitales, ancianos, casas de atención a los niños, para continuar la mejor obra de Caridad: servir a Cristo en los pobres.

Nuestra Diócesis de La Guaira convoca a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, en especial a los jóvenes, a participar en las Cáritas parroquiales, a ofrecer su ayuda como cirineos en diversos proyectos de acción social en centros asistenciales y formativos, a acompañar a las familias llevando consuelo, solidaridad y esperanza, a comprometernos a llevar la sanación que proviene de la armonía con Dios, con los demás y con la naturaleza. Nuestro Plan Diocesano de Pastoral nos impulsa a fortalecer el compromiso social y comunitario de nuestra fe, concretando programas y servicios de acción social como signo de una caridad operativa.

 

La Resurrección: triunfo de la vida

La muerte del viernes santo no fue la última palabra. Ni el sepulcro fue la morada definitiva. Dios Padre por el poder del Espíritu, rescata a Jesús de la muerte. En Pascua celebramos la resurrección del Señor, el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la indulgencia sobre la venganza, del perdón sobre el odio. La resurrección de Jesús es una esperanza cierta para toda la humanidad, es también la llamada a ser promotores de vida en todos los lugares. Pascua es esperanza y alegría. Pascua es el desafío: promover la vida en todas sus manifestaciones. Pascua es nuestro signo: ser testigos de la resurrección.

Mons. Raúl Biord Castillo

Obispo de la Guaira