Reporte Católico Laico

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Final trágico de dictadores asesinos

Final trágico de dictadores asesinos

RCL les invita a leer a Juan Antonio Muller.-

Por final trágico pensamos en una muerte como la de Rafael Leónidas Trujillo o la de Sadam Hussein, o la de Nicolae Ceaucesco. Recordemos el final trágico de estos tres dictadores.

Rafael L. Trujillo fue emboscado y abaleado el 30 de mayo de 1961 en la carretera que conduce de Sto Domingo a San Cristóbal.  La dictadura de Trujillo que duró varias décadas se apoyó en el ejército y la policía, reprimiendo brutalmente a la oposición. El nepotismo y la corrupción enriquecieron, en detrimento de la mayoría del país, a una íntima oligarquía encabezada por el propio clan de los Trujillo.

Sadam Husein fue ahorcado al amanecer del 30 de diciembre de 2006, en la sede de sus servicios secretos en Bagdad, tras ser ratificada la sentencia que le condenaba, con la calificación de «crímenes contra la Humanidad», por la muerte y tortura de 148 iraquíes chiíes en 1982. El tirano que dirigió los destinos de Irak con mano de hierro durante más de dos décadas, dejó de existir a los 69 años.

 

Nicolae Ceaucescu y su esposa fueron ejecutados después de un juicio sumarísimo ante un tribunal militar en septiembre de 1989.  Ambos gobernaron el país durante 24 años con mano de hierro, y una represión de gigantescas proporciones.  Ceaucescu y su mujer, Elena, vicepresidenta del Gobierno, fueron pasados por las armas tras una sentencia condenatoria por delitos de genocidio, envilecimiento del Estado y acciones armadas contra el pueblo, destrucción de bienes materiales y espirituales y evasión de mil millones de dólares hacia bancos extranjeros.

Clara semejanza de lo que ocurre hoy en Venezuela. No obstante lo anterior los más notables  dictadores comunistas del siglo pasado: Josef Stalin, Mao Tse Tung y Fidel Castro murieron plácidamente sin enfrentar juicio y condena.

 

Josef Stalin muere en 1953 después de haber ejercido el poder absoluto eliminando a sus adversarios dentro del partido. Terminó instaurando una sangrienta dictadura personal su verdadero y gran objetivo político. Dejó una estela de millones de muertos.

 

Mao Tse Tung instauró en 1949 la República Popular China inspirado en la revolución socialista bolchevique. En 1957 inició la aplicación de su política mediante el denominado Gran Salto adelante, intentando sustituir el Estado burocrático por un sistema de comunas locales autónomas. El Gran Salto fracasó a principios de la década de 1960  y le costó al país millones de muertos.

Fidel Castro llegó al poder en 1959. Desde el comienzo inició la eliminación de sus compañeros de lucha mediante fusilamiento y encarcelamiento  terminó convirtiéndose en dictador absoluto apoyado militarmente por la Urss tras proclamarse marxista leninista. Muere en el 2016 separado de su cargo por enfermedad dejando un país en caos económico, social y moral y decenas de miles de muertos, ciento de prisioneros políticos y millones de exilados.

Nicolás Maduro Matos el dictador venezolano tiene manchada sus manos con la sangre de docenas de jóvenes asesinados por sus cuerpos de seguridad siguiendo sus órdenes. Se ha convertido  desde 2014 en un sanguinario y cínico asesino.

Además su régimen tiene abierto un expediente en el Tribunal de La Haya por la penalista y especialista en Derechos Humanos, Tamara Suju sobre los horrores y torturas que sufren los detenidos y presos políticos.

Su última gran arbitrariedad lo constituye la convocatoria de una asamblea constituyente destinada a establecer un estado y poder comunal violando la constitución y la soberanía popular. Todo ese proceder le augura  al dictador un final trágico.

Juan Antonio Muller

Juaamilq249@cantv.net