Reporte Católico Laico

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Es oficial: Papa Francisco no encontrará a las FARC en Colombia

Es oficial: Papa Francisco no encontrará a las FARC en Colombia

“Visita del Papa interpela la paz en Colombia en un momento especial…las FARC ya son un partido político”. ¿Y ahora qué? Especial viaje del Papa.

El papa Francisco no tiene prevista ninguna reunión con guerrilleros de las FARC, miembros de la oposición, u obispos venezolanos en su próximo viaje a Colombia del 6 al 10 de septiembre, dijo este 1 de septiembre el portavoz vaticano, Greg Burke.

Asimismo, el Secretario de Estado, Pietro Parolin, ha asegurado que“firmar un documento no es suficiente” para un concreto proceso de reconciliación y de paz: “Hay todo un camino por hacer, a partir, precisamente, de la firma de la subscripción de los acuerdos”.

Lo dijo en una video entrevista al Centro Televisivo Vaticano para ilustrar el 20 viaje apostólico del Pontífice sobre el tema: “Demos el primer paso”.

La iglesia en Colombia hace continuos llamados para que la visita no sea instrumentalizada o politizada.

En efecto, el papa Francisco lo ha dicho en otras ocasiones, la política es la más alta forma de caridad cristiana y hasta el pontífice no es ajeno como pastor en medio a los hombres y mujeres que pastorea de encarnar el Evangelio en el contexto cultura y social.

Y en el hoy de Colombia el panorama es complejo y divide a los católicos. La actualidad pone la cuestión: Las FARC, la guerrilla más antigua de América Latina, ya no es un grupo subversivo, sino un partido político”. ¿Y ahora qué?

Un primer desafío es comprender que la paz no es solo el silencio de las armas o, lo que llaman los analistas, el logro de la “paz negativa”, dijo a Aleteia, Luis Guillermo Guerrero Guevara, director general del Centro de Investigación y Educación Popular, CINEP/Programa por la Paz.

EL CINEP ha seguido de cerca los acuerdos en la Habana y participado en varias etapas con información. Incluso, puso a disposición una lista de 60 víctimas emblemáticas que fueron invitados a la mesa de diálogo.

Los datos e investigaciones que produce el CINEP han servido a la mesa para definir “las causas estructurales del conflicto”, poner de frente de los victimarios la ‘memoria histórica’ de las víctimas (7 millones entre desaparecidos, discapacitados, desplazados o asesinados) a través del archivo de banco de datos constituido desde los años setenta.

“Sin duda que la visita del papa Francisco a Colombia se hace en un momento especial para el país, en este proceso de paz que se está viviendo en la dejación de las armas de las FARC, un proyecto político nuevo que ellos quiere organizar en medio de grandes dificultades todavía porque ciertamente que la paz se tiene que seguir construyendo”,  manifestó Guerrero Guevara.

 

Una paz que no nace de ayer, sino que se viene construyendo desde “hace más de 30 años en diferentes momentos y la visita del Papa va a generar seguramente un referente que para nosotros los colombianos y colombianas es esencial”.

Un pontífice que apuesta para que la reconciliación sea posible. En este sentido, el director del CINEP opina que este es un momento histórico para “pasar las páginas del odio y de la división y construir nuevas páginas de proyecto nación […], en medio de limitaciones que pueden durar un par de décadas seguramente”.

No obstante, se trata de una visita pastoral que es un “impulso”  y “los colombianos y colombianas” debemos “estar muy atentos a sus propuestas y generar una apropiación de las mismas como católicos también, como cristianos”.

Un llamado también para que el viaje sea una fiesta del bien común que involucre a la “gente de buena voluntad que quiere que este país cambie” y “una nueva vida para nuestros hijos”.

“La página de la paz no la hemos logrado escribir de manera completa y siempre estará el riesgo de volver a incluir la violencia en la política”, manifestó Guerrero Guevara.

“Para que estas alternativas armadas dejen de suceder es importante tener presente que la paz se va a lograr si el proceso de implementación del Acuerdo Final se hace realidad en las comunidades”, advirtió.

Lo que constituye un “horizonte de más de 15 a 20 años”. “Tiempo en el cual ni los políticos, ni las organizaciones sociales, ni las instituciones, ni el Estado, ni las FARC, como partido político, pueden desentenderse o dejar de honrar en su compromiso por la paz”.

Precisamente, ayer las FARC cerraron su congreso político en Bogotá y anunciaron que se lanzarán en la política con el símbolo de una rosa roja, dentro de una estrella que evoca el comunismo y continuarán a llamarse igual.

“Las FARC no cambian de nombre, pueden llamase como se llamen, serán vistos por la gente por ese mismo nombre como un ‘apodo’ que se pega, y la gente los reconocerá así por siempre”.

Las reacciones de las personas de pie se miden en encuestas que ponen a las FARC con un indice de aceptación del 11%, lo cual no significa que se traduzca en votos efectivos para el nuevo partido.

Guerrero Guevara, dijo que la gente, en general, no vota en colombia y ese  es “el problema”, no que las FARC entren en el juego político dejando las armas. “A penas el 37% de los que tienen derecho al voto lo hacen. Eso quiere decir que el resto son indiferentes a la política, o adversos a cualquier partido político: Centro Democrático, Liberales, Conservadores”.

El desprestigio de la política en Colombia jala en el vórtice a la ya desprestigiada FARC, los colombianos ha sufrido y lamentan el “clientelismo, el voto por miedo, el voto por prebendas”.

En este sentido, la política se monta sobre el “odio”, pero un odio generalizado por el desprestigio de la clase política en general y por los usos de la violencia para fines económicos y ‘egoístas’.

El experto asegura que en Colombia hay que trabajar por el diálogo de orden político.

En consecuencia de lo anterior, un desafío para la sociedad colombiana, pero también para el Papa, será potenciar un ambiente de inclusión política favorable a la paz”, explicó el también educador.  

Así el desafío es de ampliar “la participación democrática”, no solo a las FARC, que han “mostrado su disposición para involucrarse en la política sin el uso de las armas”, sino también a “los movimientos populares” olvidados por la tradicional política.  

Como sociedad, necesitamos reconocer que la implementación del Acuerdo de Paz representa una transición política que busca eliminar la violencia de la política”.

En este contexto, el Papa viene a Colombia, más que a blindar el acuerdo, que es una terminología bélica, a “proteger” la paz, opinó.

“No podemos hacer depender de la visita del Papa, el proceso, eso sería demasiado irreal. El Papa viene a darnos un pequeño empujón y su presencia es muy importante porque crea un referente de respaldo en el marco de la presencia tan respetada de la iglesia por su compromiso social”.

“Este es un papado que concreta unas miradas desde el Concilio Vaticano II: que es esa Iglesia abierta al mundo, servidora, trabajadora, acompañante, misericordiosa”.

Y en este proceso, la Iglesia colombiana ha sido protagonista, acompañando un camino por la paz que no es nuevo. “Desde los diálogos durante el gobierno de Rojas Pinilla (1953-1957), cuando se entregaron armas y se desarmó una población en el Llano y Casanare”.

La historia de los esfuerzos de la paz en Colombia tienen raíces en otros episodios y tiempos- recuerda – Guerrero Guevara- , como con el M19, el Quintín Lame, el EPL, grupos de autodefensas, diálogos en momentos difíciles, y que significan superar y transformar la guerra en escenarios de paz”.

Además, aseguró que la Iglesia está ya muy activa en los programas de desarrollo y paz en todo el país con 22 programas activos. Programas y otras iniciativas “que no nacieron ayer, sino que llevan activos más de 20 años”.

 Ary Waldir Ramos Díaz | Sep 01, 2017

 

Agencia EFE: 

Aunque en la visita el pontífice hará algunas referencias al proceso de paz en el país latinoamericano no se trata de una gira política.

“Francisco va a Colombia en viaje pastoral para anunciar el Evangelio”, agregó Burke, el portavoz del Vaticano.

El portavoz recordó que se trata del viaje internacional número 29 del pontífice argentino, y que Jorge Bergoglio ya estuvo en dos ocasiones en Colombia: una para las reuniones de la Conferencia Episcopal Latinoamericana y del Caribe y como sacerdote cuando tenía 42 años de edad. Entonces recorrió Bogotá, Medellín y La Ceja.

En la delegación vaticana que acompañará al papa figuran el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, el arzobispo emérito de Villavicencio y arzobispo emérito y secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Octavio Ruiz Arenas, y el vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Guzmán Carriquiry.

Apoyo. La ex presidente brasileña Dilma Rousseff afirmó que las presiones de sectores internacionales pueden llevar a Venezuela a una guerra civil, la cual puede terminar en una carnicería en caso de que los opositores de Nicolás Maduro obtengan el apoyo de Estados Unidos.

“Lo que están haciendo es un absurdo y una gran irresponsabilidad. Hay que ser muy ignorante para pensar que la oposición (venezolana) va a entrar en eso como la buena del paseo. Si consigue el apoyo de Estados Unidos será una carnicería”, opinó Rousseff en un acto político en Río de Janeiro en el que recordó el primer aniversario de su destitución como presidente por irregularidades fiscales.

“Están induciendo a una guerra civil que puede acabar con una masacre de la población venezolana”, aseveró.

“El problema de Venezuela es una de las mayores irresponsabilidades de los medios de comunicación y de las élites. Discutir sobre cómo es buena la oposición y sobre cómo Maduro es sanguinario y dictador es un intento de vernos como imbéciles. Eso es una irresponsabilidad y puede conducir a Venezuela hacia una guerra civil”, consideró.

Así como ya lo había hecho recientemente su antecesor y padrino político, Luiz Inácio Lula da Silva, Rousseff se abstuvo de manifestar su apoyo al régimen de Maduro, pero sí condenó las declaraciones en las que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que la intervención militar en Venezuela era una de las opciones que analizaba.

“No es necesario hacer un juicio de valor del gobierno de Venezuela, pero pueden estar seguros de que este conflicto puede terminar en una guerra civil y eso será gravísimo en una región en la que hemos vivido en paz por mucho tiempo”, reiteró.