Reporte Católico Laico

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Horizontes: un nuevo concepto de la empresa

Horizontes: un nuevo concepto de la empresa

RCL les invita a leer a Valentín Arenas.-

Cuando Fidel Castro  y quien  escribe  terminaban  el último año de Derecho presenté  para graduarme  de Abogado la tesis  de grado. El tema  seleccionado  fue “Un nuevo  concepto  de la empresa”. Fidel  buscaba ya el  cambio a través de  la violencia mientras para mi un cambio constructivo  necesitaba  inspirarse  en la Doctrina  Social  de la Iglesia expuesta  en las Encíclicas Papales. Por eso  la tesis  fue  dedicada  “al obrero y al hombre  de capital cubano que  el autor quisiera  ver confundido en un abrazo de hermanos”. Los párrafos que siguen son parte del prólogo:

“Un temor  colectivo  parece proyectar  su sombra sobre el futuro  de los pueblos libres del mundo. Hambre, malestar  social,  guerras, esclavitud…y detrás  de todo este  telón no palpita  más  que  una misma  verdad: la mala distribución de la riqueza ha sido  la causa   de este instante crítico  por el  cual  atraviesa  la historia  de la humanidad. Muchos  pobres y unos  pocos ricos,  es la clave que  descifra  maravillosamente el panorama  universal. Si los pobres  fueran  menos  pobres y los ricos  menos ricos, no  viviríamos  ahora  pendientes  de una catástrofe  que  amenaza acabar  con el dinero  de los ricos, con  la libertad  de los pobres  y con la dignidad humana a que  tienen derecho  por igual ricos y pobres”.

“Contra el comunismo  no vale la bomba atómica, ni la propaganda del salvajismo soviético. Contra el comunismo  solo  puede la justicia  social. Cuando todos los hombres  sean  propietarios, nadie  será   comunista, por la sencillísima razón de que  nadie  se pone  la soga  al cuello por sus  propias manos. La grave  situación  internacional exige  que se le haga  la guerra  al comunismo, pero  en la única  forma  en que  puede  ser efectiva:  nivelando  un poco las riquezas,   es decir,  haciendo que  los  ricos  sean  menos  ricos  y los pobres  menos pobres. Y esa, precisamente, es la finalidad de la repartición de utilidades en las empresas”.

“El sistema que vamos a tratar, busca la paz mediante la justicia social, porque, tenemos que convencernos de que, mientras  haya hombres con  hambre habrá guerra. Mientras una o dos naciones  absorban todo  el comercio y controlen toda  la banca mundial habrá guerra. Mientras  las  ansias desmedidas de lucro no sean sustituidas por la justicia y la caridad  cristiana, la situación del mundo seguirá siendo grave. Los males o se atacan  en sus causas o no se acaban”.

“Si los patronos fueran un poco más generosos y los obreros más pacientes y confiados, la repartición de utilidades en las empresas abriría una nueva era de paz social, aumentaría  la producción y,  como  consecuencia, el bienestar nacional. Creemos  que ha  llegado  la hora de decir con León XIII  que las riquezas tienen  una “función social” que cumplir  y que  es mucho  mejor  satisfacer  este mandato  de la moral  por iniciativa propia que por imposición de un Estado Comunista.

“Dios quiera que los hombres de negocios cubanos sean más inteligentes y más generosos, y prefieran  dar por las buenas, lo que  de otra  forma  podrían  algún día perder por las malas. (La Habana, 25 de septiembre de 1950).

“Y así ponemos punto final a esta tesis. Nosotros abrigamos  la firme esperanza de que en un día no muy lejano la repartición de utilidades será una realidad en todas las empresas cubanas, inaugurándose   así una nueva era de paz  y de  comprensión mutua entre todos los cubanos que somos, por naturaleza  refractarios a aquellas doctrinas que hacen  del odio la condición necesaria  para  el progreso  social. La implantación de este sistema será una verdadera  revolución, pero  la única que el mundo y Cuba necesitan con urgencia; la  revolución de la justicia social y de la caridad cristiana, movidas por la palanca  más formidable que puede y debe mover a los hombres: El amor”.

Datos del escritor:

Dr. Valentín Arenas Amigó

Profesor de Instituciones

Políticas de la U.C.A.B.

Correo: alenri@gmail.com