Reporte Católico Laico

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“Regionales es una oportunidad para recuperar algo de vida institucional”

“Regionales es una oportunidad para recuperar algo de vida institucional”

“Ojalá que no se cometa el error que se cometió después de la elección de la AN. Ojalá el resultado de las elecciones del domingo sea cual sea convoque un sentimiento de unidad nacional”, afirmó en entrevista a El Universal  el excandidato presidencial (1988), hoy al frente del Centro Internacional de Formación Arístides Calvani (Ifedec).

Eduardo Fernández: Ojalá el resultado de las elecciones del domingo sea cual sea convoque un sentimiento de unidad nacional.

Eduardo Fernández: A mí me parece que desde hace 20 años no hay diálogo en Venezuela. Esto que se ha hecho son algunos shows mediáticos.

Eduardo Fernández es tajante al  afirmar que no ve otra salida para la crisis del país que a través del voto. Confía que el pueblo atienda el llamado a sufragar en las elecciones del próximo domingo para escoger a los 23 gobernadores del país. “Ojalá lo atendiera porque qué alternativa tiene. Estamos pasando una situación de hambre, miseria, de marginalidad inexplicable, porque habiendo tenido tanto dinero no hay derecho que haya tanta hambre. ¿Ahora cómo salimos del hambre? Eligiendo mejores alcaldes, mejores gobernadores y eligiendo un Gobierno Nacional que se ocupe de unir a y de resolver el problema de los venezolanos”, concluye el excandidato presidencial (1988), hoy al frente del Centro Internacional de Formación Arístides Calvani (Ifedec).

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–¿Ud. va a votar? ¿Cree que el pueblo va a atender este llamado a sufragar en medio de una crisis marcada por el alto costo escasez de alimentos?

–Yo voy a votar y desearía que todo el mundo votara. El voto es asumir la participación más fundamental que un ciudadano puede tener en la orientación de su país. Yo creo que Venezuela está muy mal y de los problemas que tiene, que son muchos, yo quisiera que saliéramos con votos y no con balas, ni tampoco con botas. Toda mi vida he luchado porque Venezuela tenga una democracia, instituciones respetables,  representativas, y bueno, me parece que lo menos que podemos hacer es votar a pesar de reconocer que hay cualquier cantidad de ventajismos, de inconsecuencias, de dificultades, pero creo que el voto es fundamental.

–¿Para el venezolano la más reciente elección legislativa no significó mayores cambios en sus problemas cotidianos, por qué pensar que las regionales si se traducirán en mejoras?

–Las elecciones legislativas desgraciadamente no fueron adecuadamente aprovechadas ni por el Gobierno ni por la oposición. Yo creo que ese era el momento de convocar a la unidad nacional, ya que el sector que quiere un cambio había logrado las dos terceras partes de los integrantes  de la Asamblea Nacional. Era el momento para convocar a la unidad nacional. ¿Y para qué convocar es unidad nacional?  Para resolver el problema económico, los problemas sociales, el hambre. Lo que ocurrió fue que se incrementó la polarización y la confrontación y en esta peleadera llevamos más de 20 años y no termina de resolverse ningún problema. Sin embargo lo que yo pregunto es ¿cuál es la alternativa al voto? También se ha ensayado alternativa al voto. Hay gente que ha conspirado, hay gente que dicho que con las marchas en la calle vamos a resolver el problema. Yo creo en el voto y creo además  que el voto es el resultado de un diálogo con los ciudadanos, que los ciudadanos tomen conciencia y que a través del voto expresen su opinión.

–¿Cuál cree que será el escenario con el que se amanezca el lunes 16 tras las regionales?

–Ojalá que no se cometa el error que se cometió después de la elección de la AN. Ojalá el resultado de las elecciones del domingo sea cual sea convoque un sentimiento de unidad nacional. Si los candidatos de la oposición ganan y al día siguiente están cayendo en el juego de la confrontación y la polarización no va haber ninguna diferencia, porque sabemos que el Gobierno que actúa con un gran sentido de arbitrariedad le negará a los gobernadores los recursos que necesitan para responderle a la gente por los problemas que están en su jurisdicción. Tampoco le vamos a pedir a los gobernadores que resuelvan todos los problemas. Esta elección no es para resolver todos los problemas, sino para tener mejores gobiernos regionales. Y esto a mí me importa muchísimo porque yo fui el que propuse en el Congreso la elección popular de los gobernadores y la creación de la figura de los alcaldes. Entonces me interesa mucho que los gobiernos regionales funcionen. Ahora si llegan algunos  a pelearse con el Gobierno nacional y el Gobierno nacional con los gobernadores quien va a pagar la factura de este pleito es la gente que no va a ver resultados positivos en beneficio de mejorar su calidad de vida.

–La oposición  ha dicho que estas elecciones son para quitarle poder al poder. ¿Usted cómo ve estas elecciones, que hará mella en el Gobierno central?

–Creo que no es afortunado que en estas elecciones predomine el tema nacional, la confrontación entre el Gobierno y oposición. Lo que debería predominar, en una situación de normalidad institucional, son los problemas regionales. Hay algunos discursos que lo único que dicen es que estas elecciones son para sacar a Maduro o para ratificarlo. ¡No, eso será para cuando haya la elección presidencial! Lo que interesa son los problemas de cada estado y me temo que es lo que menos se ha discutido.

–¿Ud. cree que la MUD enfoca nuevamente estas elecciones como un plebiscito?

–Yo creo que la MUD no tiene un enfoque singular de estas elecciones. Creo que cada uno de los sectores que la integran tienen su propia estrategia y su propio proyecto.  Lo que creo yo  es que esta es una oportunidad para contribuir  a que Venezuela recupere algo de su vida institucional.

–Su discurso siempre ha sido pro diálogo. Hay mucha gente que se pregunta hoy para qué un diálogo y sí se puede tener esperanza en un mecanismo que ha fracasado y más cuando el presidente Nicolás Maduro habla de 95% de acuerdos y la oposición habla de reuniones exploratorias y no asistieron al último encuentro en República Dominicana

–A mí me parece que desde hace 20 años no hay diálogo en Venezuela. Esto que se ha hecho son algunos shows mediáticos, algunos espectáculos para los medios de comunicación y un juego de estrategia política. No ha habido sinceridad en el diálogo. ¿Cuál es el primer tema del diálogo? El hambre, los problemas  sociales, las medicinas, los problemas de la gente, la salud, la educación. También la reconstrucción institucional del país, pero sospecho que todo es un juego de estrategia política  subalterna y echo de menos que no se toma en cuenta el interés de la gente, de los ciudadanos. Los ciudadanos están pasando hambre, no consiguen las cosas y cuando las consiguen no tienen dinero para comprarlas. Ese es el primer problema del país.

–¿Si parece tan claro por qué no es prioridad?

–Bueno porque muchos de los actores tienen su propio proyectico, entonces  están trabajando por su proyecto y no por el interés  nacional.

–El propio Hugo Chávez reconocía su condición política para el diálogo, para llegar a acuerdos. ¿Alguna vez alguien del Gobierno de Maduro lo ha tomado en cuenta, le ha pedido consejo, su criterio para el diálogo actual?

-No, no he sido requerido por ninguna persona del Gobierno para conversar sobre los problemas nacionales. Un día me llamó el señor ministro  (Elías) Jaua, hijo por cierto de una persona que fue gran amigo mío,  tuve gran admiración y respeto al papá de Jaua, pero era para una reunión que era ese mismo día en Miraflores y le dije ‘mira me estás llamando con mucho retraso y no puedo ir porque tengo otro compromiso’. Pero no, mi opinión no ha  sido solicitada por los señores del Gobierno.

–¿Y de la oposición?

Tampoco. Por lo menos  de la oposición formal de la Mesa de la Unidad Democrática. He observado con mucha atención todos sus grandes aciertos  y las dificultades que han tenido, pero tampoco hemos tenido mucho diálogo.

–Si tuviera que darle un consejo a la oposición…

–Sería muy claro: Pongan el interés nacional por encima de cualquier proyecto partidista o por  encima de cualquier proyecto personal. Lo que interesa es Venezuela no  quien va a ser el próximo presidente o quien va a ser el partido líder de la oposición o quien va ejercer la hegemonía política en el futuro. Lo que interesa es convocar la unidad nacional y pensar en Venezuela. Nada hay más importante que los problemas de los ciudadanos.

–¿Y al Gobierno que le diría?

Al Gobierno le diría entiendan que su proyecto está equivocado, que han desatado la más alta inflación del mundo, que tenemos  una recesión económica espantosa, que hay una corrupción indignante, entonces  faciliten ustedes el cambio como lo hicieron los sandinistas en Nicaragua que de pronto se dieron cuenta que tenían que irse y se fueron, después regresaron. Por cierto yo no quisiera que los actuales gobernantes regresaran al poder más nunca, aunque creo que hay que reconocer que hay un porcentaje de venezolanos que todavía cree en esa propuesta y por tanto deberían tener un espacio político para sus actividades. Yo nunca he propuesto una cacería de brujas, sino que simplemente prevalezca el estado de derecho y se haga justicia. No venganza, justicia.

–¿En el 2002 usted decía que las puertas del diálogo jamás deberían ser cerradas hoy opina igual?

–Igual, ahora más que nunca. (Richard) Nixon tenía muy mala opinión de Mao Tse Tung y Mao tenía muy mala opinión de Nixon y sin embargo hablaron y cambiaron la geopolítica del mundo. Los demócratas en Chile hablaron con (Augusto) Pinochet. El señor (Nelson) Mandela salió de 27 años preso arbitrariamente a conversar con sus carceleros. En todos los países de la unión Soviética hubo al final algún diálogo para producir el cambio sin trauma, salvo en Rumania,  en ningún otra parte hubo derramamiento de sangre. Cómo es que en Venezuela no hay espacio para un diálogo sincero que ponga por encima  de los intereses de los actores, gobierno y oposición, ponga por encima el interés de la nación venezolana.

–¿Usted si ve fin a la polarización en el país?

–Por supuesto que sí. Tenemos que  convocar una política que contribuya a que entendamos que podemos tener discrepancias en muchas cosas, pero en donde se juega el interés nacional  deberíamos tener una coincidencia. En Estados Unidos los demócratas y los republicanos se pelean, pero cuando está de por medio interés nacional de esa gran potencia se unen. En España, el PSOE que está en oposición al Partido Popular cuando se trata de defender un interés nacional como la unidad frente a estos señores que proponen fracturar la unidad de España, trabajan juntos. Aquí lo deberíamos tener claro también, además  que el artículo 136 de la Constitución dice que “cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias, pero  los órganos a los que incumbe su ejercicio colaboraran entre sí en la realización de los fines del Estado”. Si vamos a tener siempre  una confrontación entre las diferentes ramas del Poder Público, el Estado ni el país funciona. Si vamos a sustituir la confrontación actual por una nueva confrontación de signo contrario vamos a perjudicar al país. Hay que mantener un clima básico de unidad nacional. ¿Por qué Venezuela pudo vivir 40 años de experiencia democrática de 1958 a 1998? Porque tres grandes jefes políticos: Rómulo Betancourt, Jovito Villalba y Rafael Caldera se pusieron de acuerdo sobre las reglas del juego. Yo lo que pido es que nos pongamos de acuerdo sobre las reglas del juego por lo menos y después  sobre políticas que resuelvan el hambre, al miseria, la falta de medicina, la salud, la inseguridad.

–Allí los líderes chavistas le dirían que eso sería reeditar el pacto de Punto Fijo, que no van a negociar con cúpulas, que ellos impulsan el diálogo con el pueblo

–No se puede  convocar a 30 millones de venezolanos a sentarse en una mesa. Entonces para eso existe el mecanismo del voto. Para que cada uno elija su mejor alcalde, su mejor gobernador y su mejor Presidente, de modo de tener un buen gobierno nacional, un buen gobierno regional y un buen gobierno local.

–Hay quienes temen que un triunfo mayoritario de la oposición el próximo domingo se vea matizado con la constituyente, porque ya líderes del chavismo han advertido que los gobernadores deben subordinarse a la Constituyente.

– La Constituyente es un disparate. Es un gravísimo error que hizo el Gobierno. Yo creo que lo hizo entre otras cosas para tener un instrumento de negociación. Eso no se serio, de modo que lo que hay que hacer es entender que la discusión debe ser en otros términos y los gobernadores por cierto no tienen nada que ver con la Constituyente. Los gobernadores van a ser proclamados y reconocidos por el Consejo Nacional Electoral y deben responder ante su electorado.

–Hay un discurso suyo un 5 de julio de 1997 llamado “el pueblo está  bravo”, en el cual dio consejo a los partidos políticos, que los pobres estaban reclamando en las calles, que la clase media contemplaba indefensa como  se le encogía su nivel de vida. 30 años después el pueblo sigue bravo?

–El pueblo hoy no solamente está bravo, está indignado. Hay una palabra con R intercalada que reflejaría mejor el estado de ánimo del pueblo. No solamente está bravo sino que está irritado digamos. Indignado, porque  no se puede entender, no se podía entender en el pasado, que habiendo tenido tanto dinero como tuvimos hace 30 años, no se podía entender que habiendo administrado los gobiernos de la mal llamada cuarta república, yo lo llamo al república civil, tuvieron mucho dinero y han debido de resolver problemas. Acabo de regresar de Maturín y me indigna que los gobiernos que hemos tenido no hayan  sido capaces de terminar la autopista Caracas-Barcelona. ¿Cómo es posible que eso no se haya hecho ni en los gobiernos de la república civil ni en los 17 años que tienen estos señores mandando habiendo tenido infinidad de recursos económicos? Y así podría hablar de toda la vialidad del país. La vialidad es un desastre. Lo que creo que aquí se impone una gran reflexión sobre los errores que se han cometido y un programa nacional común.