Reporte Católico Laico

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Arqueólogos descubren la verdadera antigüedad el Santo Sepulcro

Arqueólogos descubren la verdadera antigüedad el Santo Sepulcro

¿Coinciden las fechas con la creencia de que ahí yació Jesús tras la cruz?

La tumba del Santo Sepulcro, también llamada Edículo, fue abierta por primera vez en siglos en el año 2016 y ha sido sometida a exhaustivas reformas. Durante este tiempo, se extrajeron muestras de mortero para su datación. Los resultados dan crédito a la creencia de que este es, de hecho, el lugar en el que Jesús yació después de ser bajado de la cruz.

National Geographic recoge la historia:

Durante la restauración del Edículo, que duró un año, los científicos también pudieron determinar que una gran cantidad de la cueva funeraria ha quedado dentro de los muros del templo. Las muestras de mortero tomadas de los restos de la pared sur de la cueva datan de los años 335 y 1570 d.C., algo que aporta pruebas adicionales sobre los trabajos de construcción del periodo romano, así como una restauración documentada en el siglo XVI. El mortero de la entrada de la cueva data del siglo XI y concuerda con la reconstrucción del Edículo tras haber quedado destruido en el año 1009.

La datación del mortero dio como resultado aproximado el año 345, lo cual coincide con los registros históricos de la intervención de Constantino en el lugar.

Sabemos que Constantino, el primer emperador romano cristiano, decidió descubrir el emplazamiento de la tumba de Jesús en el 325. Sus representantes fueron conducidos hasta un templo romano, dedicado a Venus, que había sido construido sobre la tumba. Constantino mandó derribar el templo y las consiguientes excavaciones revelaron una pequeña tumba excavada en una cueva de piedra caliza. Constantino construyó la iglesia del Santo Sepulcro encima y sus arquitectos retiraron la parte superior de la cueva para construir alrededor de la tumba el hermoso Edículo.

Encontramos otra pieza de este puzlze histórico en la característica más definitoria de la tumba: el “lecho funerario”. El lecho funerario se compone de estantes o nichos donde se colocaba el cuerpo del fallecido. Se cree que el revestimiento de mármol que recubre el “lecho funerario” de la tumba del Santo Sepulcro se instaló entre 1300 y 1555. Después de retirar este revestimiento, encontraron una losa de mármol rota, más antigua.

Los nuevos análisis mostraron que esta losa más antigua fue colocada con probablemente a mediados del siglo IV, bajo las órdenes del emperador Constantino.

 J.P. Mauro | Nov 30, 2017/Aleteia