Reporte Católico Laico

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“Es inviable solventar el impago sin apoyo de organismos financieros internacionales”

“Es inviable solventar el impago sin apoyo de organismos financieros internacionales”

Carlos Zapata recoge, para Reporte Católico Laico, impresiones sobre el espinoso tema de la deuda que todos debemos manejar. Es un tema que muchos ven de reojo, tanto por complejo como por la creencia de que afecta al Estado y no a los ciudadanos. Nada más falso…

En análisis con periodistas de “La Hora Clave” (Globovisión), el economista Humberto García estimó poco probable la reestructuración de la deuda por parte del gobierno con los acreedores, debido a la falta de ingresos y a la ausencia de garantías reales de pago.

 

Caracas.- Tras calificar como “realmente grave” la situación que se viene presentando por el impago de la deuda por parte del estado venezolano, el presidente de la Academia de Ciencias Económicas, Humberto García, considera que la única vía para el gobierno de Nicolás Maduro es brindar sólidas garantías a los acreedores para poder apelar a un refinanciamiento.

Durante el programa “La Hora Clave”, que transmitió Globovisión este lunes en horas de la noche, el especialista conversó con los periodistas Macky Arenas y Manuel Felipe Sierra, quienes pulsaron su opinión respecto a las posibilidades de reestructurar la deuda en el marco del contexto actual venezolano.

García explicó que es poca la capacidad de maniobra, por cuanto la deuda “supera en mucho la capacidad de pago” y porque “está ‘seriamente en duda’ la posibilidad de honrar esos compromisos”.

Recordó que desde el año 2006, Venezuela quintuplicó su endeudamiento internacional, lo que era alentado por el incremento en los ingresos petroleros, de los que históricamente ha dependido el país sudamericano. No obstante, al descender de manera sostenida el precio del crudo y los niveles de producción criolla, “se ha comprometido económicamente la nación”.

Consultado con respecto a cómo “se incurre en esos montos tan brutales” tras un desempeño estable con los pagos, se recordó la existencia del Fondo de Estabilización Macroeconómica (FONDEM) creado para dar respuesta efectiva a las contingencias por la baja en los precios del petróleo.

“Existe el Fondo pero fue ‘despalillado”. Y la esperanza se basaba en que mantuviera “el precio, lo que ignora que el mercado petrolero internacional es cíclico, y la bonanza fue bastante prolongada; pero tarde o temprano el comportamiento natural de la oferta y demanda responde” y se presentan consecuencias.

Adicionalmente, el mercado se ha visto afectado por la aparición de nuevas tecnologías, por lo que el economista augura que “el precio del petróleo no va a pasar de 60 dólares por barril”.

En cuanto al replanteamiento de la deuda, explica que “el problema es que debe hacerse de acuerdo con los acreedores, en el que aceptan cambiar unos papeles por otros: con modulación más larga o tasas de interés distintas; o basarse en una disminución de reducción de capital, pero ello requiere acuerdo y la aprobación de la Asamblea Nacional (AN) en el caso de Venezuela, de acuerdo con la Constitución”.

El especialista lamentó la “dependencia excesiva del suministro externo” para abastecer el país, y sostuvo que ya en 2012 se importaba 4 veces más que en el último año del gobierno de Rafael Caldera… Ahora, dijo, “el pago entra en conflicto” y “llega un momento en que no se pueden reducir más las exportaciones”, lo que en su opinión implica una limitante adicional.

Advirtió igualmente que la deuda externa de PDVSA y la deuda soberana están concentradas en los próximos 10 años, con el compromiso anual de desembolsos que están por el orden de los 8 mil a 10 mil millones de dólares, una cifra particularmente alta en este marco, y un compromiso que el gobierno de Nicolás Maduro ha demostrado no poder pagar.

Analizando el comportamiento histórico ya no de la administración actual sino del estado venezolano en general, recordó que a finales de los años 90 se refinanció el pago de la deuda tras una “debacle social, económica y política”.

Pero dijo que en aquella oportunidad se llevó a cabo una negociación con ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), que implicaba un complejo plan de ajustes, con rebaja, alargamiento de plazos, variación en las tasas de interés y otras acciones que dieron resultados favorable, lo que permitió al país solventar pagos de la deuda “que eran también muy complicados”.

El problema, estima el presidente de la Academia de Ciencias Económicas es que esta vez “no hay intención de buscar el apoyo de organismos financieros internacionales”, lo que tiene como consecuencia que “no le den margen alguno al país para negociar o plantearse posibilidades (reales) de atender la deuda a través de acumulaciones en otras actividades”.

Sentenció en este sentido que “no podemos poner el futuro en manos de un producto cuyo precio oscila…” y se mostró poco optimista en lo que tiene que ver con las perspectivas de pago por parte del Estado.

“No veo perspectivas favorables porque es difícil que el gobierno les pueda ofrecer a los acreedores las garantías requeridas para ello”. El gobierno –concluyó- “no está en capacidad de pagar con las condiciones actuales”, pues “el petróleo no va a subir”, y en estas circunstancias no tiene “la capacidad de conseguir dinero con los rusos y con los chinos”.

“Refinanciar implica ofrecer garantías”, por lo que “estamos hablando de reestructuración en años de gracia; y porque dado el desequilibrio, la deuda que hay que pagar es inviable sin el apoyo de los organismos financieros internacionales”.