Reporte Católico Laico

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Con una urna recién comprada en Colombia y de rodillas clamó: ¡Ayuden a Venezuela!

Con una urna recién comprada en Colombia y de rodillas clamó: ¡Ayuden a Venezuela!

Crecen los casos, en drama y en número; tanto como la mortalidad infantil en Venezuela, que sufre la mayor crisis de toda su historia. Los gritos de las madres claman hacia lo alto, como llega el incienso al Cielo llevando desde la tierra las oraciones

 

Carlos Zapata | Reporte Católico Laico

Caracas.- Con un bolso repleto de dinero cruzó el puente internacional Simón Bolívar para adquirir una urna y enterrar a la bebé de su sobrina. Falleció por falta de insumos para una cesárea, en otro caso que se suma a las miles de víctimas mortales que sigue cobrando la severa crisis humanitaria derivada del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.

Visiblemente conmovido, el tachirense José Morales lamentó que en la nación sudamericana la falta de insumos impida “que las mujeres puedan parir”. Y a través de NTN24 envió un mensaje a los demás países del mundo: “Hagan algo por Venezuela. Por favor, intervengan… ¡Este gobierno nos está matando! Por el amor a Dios y de rodillas ante el Cielo y la Tierra: ayúdennos a liberar a Venezuela”.

Tristemente, no se trata de un caso aislado. Ya desde mediados del 2017 Cáritas incorporaba en sus programas una ayuda eventual para la adquisición de urnas, o simplemente las obsequiaba a quienes no tienen capacidad para adquirir una.

En conversación con Reporte Católico Laico, la presidente de esa institución social de la Iglesia Católica, Janeth Márquez, contó que ante la evidente necesidad y el cada vez más alto índice de mortalidad (forzada) en el país, se vieron en la necesidad de implementar medidas particulares para mitigar la crisis humanitaria que afrontan los venezolanos.

Este mismo lunes, cuando comienzan las festividades de carnaval en el mundo, escribía Susana Rafalli, coordinadora en el organismo y una de las responsables del asesoramiento y el aspecto técnico de los informes que tanto incomodan al gobierno, posteaba: “Empeñar un objeto amoroso para comprar comida es doloroso, tanto como lo es irse quedando sin dignidad”.

Hacía referencia a una investigación del diario británico The Guardian, que como muchos muestra facetas de la severa crisis venezolana. Al drama de los refugiados y la migración masiva, que ya supera los 5 millones de personas, se suma el de la mortalidad y desnutrición infantil, un tema particularmente sensible sobre el que la especialista suele comentar.

Advierte que es “irreparable” el daño que produce “el hambre sobre la niñez”. Justo esta semana, el organismo lanzó dos mensajes en redes sociales para llamar a la acción ante un hecho sin precedentes en la nación:

“Son muchos los que no tienen a nadie que los sostenga en su enfermedad. Oremos y actuemos para acompañar a quienes transitan solos la enfermedad”.

“Gracias a todas las personas e instituciones que se han unido a Cáritas para aliviar las urgentes necesidades de salud de nuestro pueblo”.

Los gritos de la Iglesia ocurren a diario, pero tuvieron mayor eco mundial este 11 de febrero, por cuanto se realizaba en todo el planeta la Jornada Mundial del Enfermo… Y en Venezuela se cuentan por cientos de miles.

 “La desnutrición aguda infantil se nos está desatando entre las manos como un tornado que todavía nos cuesta ver y manejar, incluyendo colegas, maestros, oficiales de gobierno. A mí me ha revolcado en 5 continentes ya, pero ya no sé cómo comunicar mi angustia aquí por lo que viene”… El mensaje es directo y sin medias tintas. ¡La realidad también!