Reporte Católico Laico

/

El juicio a Jesús: la injusta condena a muerte de un inocente

El juicio a Jesús: la injusta condena a muerte de un inocente

RCL les invita a leer a Luis Alberto Machado Sanz.-

I) Lo primero que hay que decir del juicio a Jesús es que se pudiera resumir con la siguiente expresión:

La injusta condena de Jesús es la horrenda condena de un inocente, inocente entre los inocentes.

San Dimas proclama la inocencia de Jesús. Más adelante veremos que también Herodes, Poncio Pilatos, la mujer de Poncio Pilatos y hasta Judas Iscariote proclamaron la inocencia de Jesús (a la manera de cada uno de ellos).

San Dimas es el llamado “buen ladrón” y Gestas es el otro ladrón, ambos murieron junto a Jesús. Los evangelios los llaman “ladrones” pero también los llama “malhechores”. En el Calvario había tres cruces, la Cruz de Jesús, la Cruz de San Dimas y la cruz de Gestas. Son varios los evangelistas que se ocupan de este asunto. Aclaramos esto porque por ejemplo de la parábola del “Hijo Pródigo solo se ocupa San Lucas” en el capítulo 15. Veamos:
“Y con Él crucificaron dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda de Él. Y fue cumplida la Escritura que dice: Y fue contado entre los inicuos”.

“Uno de los malhechores le insultaba diciendo: ¿No eres Tú el Mesías? Sálvate a Ti mismo y a nosotros.
“Más el otro, respondiendo, le reconvenía diciendo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Nosotros, la verdad, lo estamos justamente, pues recibimos el justo pago de lo que hicimos; más Éste nada ha hecho; y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu reino. Jesús le respondió: En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Marcos 17, 27s. y Lucas 23, 39-43).

Ahora bien, San Dimas fue canonizado por el mismo Jesucristo. Su fiesta litúrgica se celebra el 25 de marzo. Antes de recibir las palabras de Jesús en las que les dice que “hoy estarás conmigo en el Paraíso”, reconoce su pecado: “pues recibimos el justo pago de lo que hicimos”. También proclama que Jesús es inocente: “Éste nada ha hecho”.
Este hecho de San Dimas que declara “Éste nada ha hecho” como que pasa un poco desapercibido ante el muy famoso “acuérdate de mí cuando estés en tu reino” (“Éste nada ha hecho” es lo mismo que decir que es “inocente”)
II) Lo segundo que vamos a decir es que Jesús no negoció para salvarse de la muerte que le venía debido al juicio injusto que sabía que le venía.

Obviamente que hay que conciliar, negociar, llegar a acuerdos. Esto puede ser la diferencia entre la civilización y la barbarie, pero hay cosas que no son negociables, que no son conciliables, en las que no se pueden llegar a acuerdos. Veamos por ejemplo como en una de las tres tentaciones de Nuestro Señor Jesucristo, no negoció con el diablo. Es decir, no cayó en la tentación que le puso el diablo. Veamos:

“1.El Espíritu condujo a Jesús al desierto para que fuera tentado por el diablo… 8. A continuación lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todas las naciones del mundo con todas sus grandezas y maravillas. 9. Y le dijo: «Te daré todo esto si te arrodillas y me adoras.» 10. Jesús le dijo: «Aléjate, Satanás, porque dice la Escritura: Adorarás al Señor tu Dios, y a Él solo servirás.» 11. Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles a servirle.” Mateo 4. 1. 8-11
Evidentemente que lo que le propuso el diablo a Jesús fue una negociación indigna, Jesús no cayó en la tentación de negociar con el diablo esta negociación indigna:
«Te daré todo esto si te arrodillas y me adoras» O sea el diablo le daba todas «las naciones del mundo con todas sus grandezas y maravillas”, lo anterior a cambio de adorar al diablo.

Jesús no dialogó con el diablo, Jesús no se enganchó con el diablo, no lo dejó hablar, solamente le dijo «Aléjate, Satanás, porque dice la Escritura: Adorarás al Señor tu Dios, y a Él solo servirás.». En relación a este tema el Santo Padre, el Papa Francisco dijo que con el diablo no se dialoga:

A) “No puede haber diálogo con el príncipe de este mundo, ¡que esté claro!” remarcó, y señaló que “el diálogo proviene de la caridad, del amor. Pero con ese príncipe es imposible dialogar: uno solo puede responder con la Palabra de Dios, que nos defiende” (ACI/ EWTN Noticias). Homilía en el Misa celebrada el 11 de octubre de 2013, en la capilla del Domus Santa Marta.
B) Papa Francisco: El diablo no es un mito y debemos combatirlo
“En la Misa de este jueves que presidió en la capilla de la Casa Santa Marta en donde reside, el Papa Francisco explicó que el diablo sí existe, no es un mito y debemos luchar contra él con las armas de la verdad y la fe…

El Papa explicó asimismo que los enemigos de la vida cristiana son el demonio, el mundo y la carne. A continuación cuestionó. Entonces “¿de qué me tengo que defender? ¿Qué tengo que hacer? ‘Revístanse con la armadura de Dios’ nos dice Pablo. Es decir que lo que es de Dios nos defiende, para resistir a las insidias del diablo. ¿Está claro? Claro. No se puede pensar en una vida espiritual, en una vida cristiana, sin revestirse de esta armadura de Dios, que nos da fuerza y nos defiende”.

San Pablo subraya que esta lucha no es contra las cosas pequeñas, “sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal. Es decir, contra el diablo y los suyos”.
Sin embargo, continuó el Papa, “a esta generación y a muchas otras se les ha hecho creer que el diablo era un mito, una figura, una idea, la idea del mal ¡pero el diablo existe y nosotros debemos combatir contra él! ¡Lo dice San Pablo, no lo digo yo! ¡Lo dice la Palabra de Dios! Aunque no estamos muy convencidos de ello”.
Luego de recordar que “el diablo es mentiroso, es el padre de los mentirosos, el padre de la mentira” y reiterando con San Pablo, que hay que estar “ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza”, el Santo Padre volvió a destacar que “no se puede ser cristianos, sin trabajar continuamente para ser justos. No se puede”. VATICANO, 30 Oct. 14 / 08:06 pm (ACI).-

C) La advertencia del Papa Francisco desde México: ¡Con el demonio no se dialoga!
“Esta frase la dijo el Papa Francisco, el 14 de febrero del presente año 2016, en la homilía de la Santa Misa en el primer domingo de Cuaresma, celebrada en la cuidad de Ecatepec, México, a la que asistieron un millón de personas. Ya el Papa había expresado este concepto, en la homilía de la Santa Misa, en la capilla del Domus Santa Marta, el 11 de octubre del pasado año 2013, en la que textualmente dijo lo siguiente:
“No puede haber diálogo con el príncipe de este mundo, ¡que esté claro!”. El diálogo proviene de la caridad, del amor. Pero con ese príncipe es imposible dialogar: uno solo puede responder con la Palabra de Dios, que nos defiende”.

“En su reflexión en la Misa por el primer domingo de Cuaresma que celebró en Ecatepec ante casi 400 mil almas -un millón en total contando las que estaban fuera de la explanada del Centro de Estudios Superiores- el Papa Francisco alertó sobre el peligro que tiene todo cristiano de caer en las mismas tentaciones con las que el demonio tentó a Jesús en el desierto.

En palabras improvisadas en la homilía, el Santo Padre explicó que en “el Evangelio Jesús no le contesta al demonio con ninguna palabra propia sino que le contesta con las palabra de Dios con las palabra de la escritura. Porque hermanos y hermanas metámoslo en la cabeza con el demonio no se dialoga, no se pueda dialogar porque nos va a ganar siempre, solamente la fuerza de la palabra de Dios lo puede derrotar”.

Él ha venido a luchar por nuestra salvación. ¡Él ha vencido al demonio! Por favor, ¡no negociemos con el demonio! Él trata de volver a la casa, de tomar posesión de nosotros… No relativizar, ¡vigilar! ¡Y siempre con Jesús!”. ECATEPEC, 14 Feb. 16 / 02:17 pm (ACI).

Todo lo anterior hay que tenerlo muy en cuenta porque todavía hay quienes dicen que el diablo no existe, que es “una figura simbólica para expresar el mal”, que es “una creación de la mente” para proyectar miedos, temores y conflictos internos, que es “un mito”, que es “una fábula”, que es “un malvado personaje mitológico”, que es “el equivalente a las brujas” de los “cuentos de hadas” y hasta “un personaje popular” pero que no pasa de ahí”, etc.

Seguir leyendo AQUÍ