Reporte Católico Laico

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Ex ministros: “Ningún partido político representa al ecologismo venezolano”

Ex ministros: “Ningún partido político representa al ecologismo venezolano”

“El ambientalismo venezolano no participa del supuesto proceso electoral: ningún partido político representa al ecologismo venezolano”
Una aclaratoria de  los ex ministros del Ambiente Arnoldo José Gabaldon y Enrique Colmenares Finol, el ex senador Alexander Luzardo, el ex embajador Frank Bracho, y el profesor universitario Edgard Yerena.

 

“El movimiento ambientalista venezolano no participa en los supuestos procesos electorales que se preparan en el país, ni ha inscrito candidatos de ninguna tolda política, ni acepta manipulaciones de personas o grupos que pretendan arroparse con las luchas colectivas, históricas y presentes, de la sociedad venezolana en materia ambiental. Alertan de la pretensión de ciertos grupos e individualidades quienes haciéndose pasar por supuestos voceros del movimiento ecológico y ambiental, en realidad no son ni han sido actores, ni expresan con legitimidad las verdaderas luchas ambientalistas que se vienen dando ininterrumpidamente desde hace varias décadas”.

Así lo expresaron activistas y dirigentes fundamentales y consecuentes de las múltiples acciones y luchas ecológicas que se han dado en Venezuela en los últimos 40 años y que han sido artífices de la construcción de la institucionalidad ambientalista venezolana. Entre ellos Arnoldo José Gabaldón, fundador del Ministerio del Ambiente; el ex ministro del ambiente Enrique Colmenares Finol, firmante por Venezuela de los convenios de la cumbre de la tierra de la ONU, en el año  1992; el ex Senador Alexander Luzardo, autor de los preceptos y normas  ambientales de la vigente Constitución venezolana, el ex embajador de Venezuela en la India y experto en política ambiental internacional Frank Bracho; así como Edgard Yerena, profesor de política y legislación ambiental en la USB; y  otros dirigentes y voceros del ambientalismo venezolano.

“La actual situación del país se caracteriza por una extremadamente grave crisis  sistémica de orden moral, política, social, económica,  institucional y ambiental; la cual no se resuelve con medidas efectistas o superficiales, por cuanto se trata de un colapso estructural profundo, que tiene su máxima expresión en el fracaso del socialismo rentista, economicista  y extractivista, expresado bajo el eufemístico nombre de “plan de la patria”(1 y2) y en el proyecto suicida y ecocida del denominado “arco minero”; los cuales  violan los derechos ambientales, los derechos humanos, y las conquistas históricas ambientales del pueblo venezolano”.

“En Venezuela avanza un gran proyecto ecocida, que está degenerando en genocida, y que se expresa en hambruna, deterioro profundo de los servicios ambientales, agotamiento acelerado del patrimonio natural  renovable, destrucción de las fuentes de agua potable,  así como en el colapso del trasporte publico y privado, la destrucción de las universidades y de la educación en general, así como de las industrias básicas y en general de todo el aparato de la institucionalidad pública”.

“Alertamos a la comunidad internacional, a los órganos políticos, partidos y organizaciones no gubernamentales, nacionales  e internacionales, que las causas ambientalistas venezolanas no están representadas en ningún partido político determinado, ni siquiera en aquellos que se autodenominan como “partidos verdes” o “movimientos ecológicos” -pero que así lo hacen con el  propósito de engañar a incautos y confundir, en la búsqueda inescrupulosa de recursos financieros, tanto en Venezuela como en el exterior. Denunciamos que entre ellos se esconden los creyentes y   los lobby de la perpetuación de la dependencia de las fuentes de energía fósiles ó hidrocarburos, promotores de la energía nuclear, y gestores del modelo rentista minero, todos  de naturaleza anti-ecológica”.

“Denunciamos ante al mundo la aceleración de la crisis ética y moral que arruina a la sociedad  y al ambiente,  razón por la cual, como movimiento social y de defensa de los derechos humano y transgeneracionales, no secundamos jugarretas pseudo-electorales que conculcan los derechos electorales constitucionales de todos los venezolanos. En consecuencia,  hacemos un llamado a la sociedad, y en particular a los  verdaderos luchadores socio-ambientales a organizarse para asumir los gigantescos retos que se le plantean al país, a fin de superar esta hora aciaga y enrumbarnos por el camino de la Sustentabilidad, tal como esta planteado en el ámbito planetario , y antes  la realidad del grave cambio climático, de lo cual Venezuela no puede sustraerse.

 

El cambio que esta planteado en Venezuela, va mas allá de las visiones economicistas y  ”petroadictas”;  si bien supone una reorganización de la industria petrolera y de toda la institucionalidad corroída por la corrupción, la ineficiencia, el despilfarro y el populismo.

 

La reconstrucción sustentable de Venezuela, demanda  de nuevos enfoques en la búsqueda de una nuevo paradigma civilizatorio; que no repita los mismos errores del rentismo  petrolero, ni de la  pretendida alternativa minera emblematizada en el funesto  mal  llamado arco minero; los cuales afectan gravemente la biodiversidad, el agua, la cuenca energética del Caroní, los parques nacionales, monumentos naturales  tales como los tepuyes, las reservas forestales, y demás áreas bajo régimen de administración especial, así como  los  derechos de los pueblos  indígenas y locales.

 

Por ello no aceptamos fraudulentas ni falsas representaciones electorales; ni expropiaciones de los procesos de  autentica lucha …Aunque valoramos que los temas ambientales sean asumidos por todas las organizaciones en forma transversal, así como la participación política como un derecho constitucional e inherente a todos los ciudadanos…pero en forma honesta , sin engaños y con transparencia. Y hacemos votos porque todos principales factores políticos terminen de una vez por todas de asumir, seriamente, la grave y apremiante problemática ambiental como un insoslayable tema central y eje transversal de todo  viable y creíble nuevo proyecto de país.

 

Abogamos por una real democracia y  una real sociedad sustentable.

 

-Caracas, 4 de marzo del 2018