Reporte Católico Laico

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Gobierno sordo mudo ante la crisis humanitaria

Gobierno sordo mudo ante la crisis humanitaria

RCL les invita a leer a  Virginia Rivero.-

Previo a la 37 Reunión del Consejo de Derechos Humanos, que se inició el 26 de febrero pasado y culmina el 23 de marzo, cuatro Relatores Especiales y Expertos independientes de la ONU, enviaron una carta al Gobierno de Venezuela  en la que le  hacen un llamado a tomar medidas para enfrentar la crisis. Asimismo, instaron a la comunidad internacional a apoyar medidas que eviten una tragedia de grandes proporciones.

 

A la voz de la Iglesia y otras voces nacionales que vienen advirtiendo sobre la crisis humanitaria que padece Venezuela, se ha sumado Europa, Estados Unidos y la mayoría de los países de América Latina.  Ahora, viene hablando con claridad la propia Naciones Unidas: “Hacemos un llamado al Gobierno a que tome medidas para enfrentar estas graves condiciones de vida, la crisis en alimentación y salud y a que asegure el servicio eléctrico. Si hiciera falta, el Gobierno debería solicitar cooperación internacional para garantizar la protección de los derechos humanos de la población en Venezuela

 

Los cuatro expertos:  Hilal Elver, Relatora Especial sobre el derecho a la alimentación; Dainius Pūras, Relator Especial sobre el derecho a la salud; Philip Alston, Relator Especial sobre pobreza extrema y derechos humanos y, Leilani Farha, Relatora Especial sobre el derecho a una vivienda adecuada fueron muy explícitos en su carta al Gobierno.

 

Es una misiva conjunta trataron las condiciones de empobrecimiento generalizado de la población,  el hambre y las carencias de todo tipo, en la perspectiva de violaciones a los derechos humanos fundamentales y a los derechos sociales, económicos y culturales..   “Millones de personas están padeciendo la falta de alimentos, de medicamentos esenciales, la carestía de bienes de primera necesidad, incluyendo de higiene personal, cortes de electricidad y condiciones de vivienda inadecuadas. Las condiciones siguen empeorando día a día, poniendo muchas vidas en riesgo”

 

“Se estima que en 2016 más del 50 por ciento de la población vivía en pobreza extrema, cifra que sin duda se ha incrementado si se considera que la inflación alcanzó más del 2,400 por ciento en 2017”,  expresaron los expertos en su carta.

 

Destacaron que  “la población en Venezuela está sufriendo múltiples violaciones a sus derechos humanos” y agregaron que “muchas personas están sufriendo desnutrición, y la situación de salud ha alcanzado niveles intolerables, especialmente para las personas que sufren de enfermedades crónicas y terminales, tales como diabetes, deficiencia renal y cáncer.”  La voz de CARITAS de Venezuela retumba desde hace meses advirtiendo el crecimiento de la desnutrición infantil a nivel de emergencia y la Iglesia formalmente en todos sus documentos ha denunciado que nos encontramos en una situación de crisis humanitaria.

 

Los expertos de la ONU constatan: “El desabastecimiento crónico de medicinas y equipos médicos que se reporta en los centros de salud está provocando muertes que se podrían prevenir. Incluso diversos servicios médicos esenciales, como la hemodiálisis, han dejado de operar en muchas partes del país afectando la salud y colocando a alrededor de 15,000 personas que padecen enfermedades renales en riesgo de perder la vida”.  (…)  “Para el final del año pasado, una familia necesitaba ganar 63 salarios mínimos para poder adquirir la canasta básica familiar. Otras estadísticas muestran que la desnutrición está afectando ya a 1.3 millones de personas y que en promedio cinco o seis niños mueren cada semana por desnutrición,” destacó Hilal Elver, Relatora Especial sobre el derecho a la alimentación.

 

¿Oirá el gobierno?

 

El gobierno a lo interno,  aplica una política de oídos sordos a todo aquel que le señala y le interpela ante la cruda realidad  y ante la crisis humanitaria que está causando pérdida de vidas humanas  y afectando la integridad física y mental de los venezolanos a gran escala.

 

Hasta hoy, el gobierno sigue sordomudo.  No responde a  la ONU, a la OEA, a la Unión Europea,  a los países, a la Iglesia, ni a partidos, dirigentes y  venezolanos de a pie, que han levantado su voz.  De continuar por esta vía el país desembocará muy pronto en una emergencia humanitaria de proporciones inimaginables. con impacto regional en países vecinos. Las hambrunas conducen a la muerte a millones de personas y ya estamos viendo el preámbulo del hambre generalizada, muertes injustificadas por carencia de medicinas e insumos y  un éxodo que pudiera desbordarse de continuar por el camino que vamos..

 

Es moralmente inaceptable, ignorar el clamor y el dolor de millones de personas que reclaman al gobierno  un cambio en las políticas que -hasta el día de hoy-  sólo han traído: hambre, dolor, violencia, muerte y más miseria. Es obligación del gobierno atender al pueblo. Es urgente que atienda la crisis humanitaria y que además, permita la ayuda que del exterior se nos ofrece en alimentos y en medicinas. Se trata de una cooperación internacional que se nos están ofreciendo para garantizar nuestros derechos de alimentación y salud, entre otros.  Negarse a recibir esa ayuda es criminal.