Reporte Católico Laico

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Jacinto Convit, el científico que soñó con la cura definitiva del cáncer de mama: “El amor cura!””

Jacinto Convit, el científico que soñó con la cura definitiva del cáncer de mama: “El amor cura!””

Menos de un lustro después de su fallecimiento, el legado del científico venezolano -cuya descomunal labor se dedicó a la salud del planeta- alienta la esperanza de vida en las más de 500 mil damas que cada año resultan afectadas por cáncer.

El mundo se viste de rosa, las artistas invitan a “tocarse” en la búsqueda de un diagnóstico temprano, las damas se movilizan en todo el mundo para combatir a un enemigo común. Son aliadas por la vida. Luchan contra el cáncer de mama.

Aunque famosas por su condición de artistas o comunicadoras en diversos ámbitos, venezolanas como Tania Sarabia, Carmen Alicia Lara, Ana Vaccarela o Bolivia Bocaranda forman parte de una interminable lista de damas que con su testimonio ayudan a visibilizar un problema que aún arrebata ingente cantidad de vidas humanas en el mundo.

Hoy sonríen alimentadas por la esperanza de un avance histórico: se trata de una vacuna para el cáncer de mama, un proyecto al que dedicó sus últimos años de vida el científico venezolano Jacinto Convit, cuya investigación continuó su equipo durante años.

Tras un proceso de validación lo acaba de publicar la revista especializada Oncotarget, la cual destacó su impacto en la medicina al contribuir significativamente “con el tratamiento de las pacientes oncológicas”.

En 2006 fueron publicados en la Gaceta Médica de Venezuela los datos presentados por el doctor Convit en su propuesta de inmunoterapia. A partir de tales avances, la Fundación que lleva su nombre realizó un protocolo experimental para validar la eficacia del tratamiento. Lo llevaron a cabo entre los años 2015 y 2017 en un “modelo murino”; lo que implica el uso de cepas especiales de ratones para estudiar la enfermedad, y la manera de prevenirla y tratarla.

Los logros de la investigación

Fruto del esfuerzo de esa compleja investigación, la revista Oncotarget publicó los resultados sobre la validación de la vacuna señalando que se demostró que la vacuna indujo una potente activación del sistema inmune en los ratones tratados; se evidenció un posible establecimiento de memoria inmune, condición que reduce la probabilidad de presentar metástasis en el transcurso de la enfermedad.

Además, se comprobó una “significativa reducción en el tamaño del tumor por una extensa eliminación del mismo, así como una disminución del porcentaje de células inmunosupresoras que atentan contra una eficiente erradicación del tumor”.

A la buena noticia se añade: la respuesta inmune antitumoral, aunado al “bajo costo de producción y la facilidad de preparación”, lo que hace de la vacuna “una excelente y accesible inmunoterapia personalizada para el tratamiento del cáncer de mama”.

Por medio de un comunicado de prensa, la Fundación Jacinto Convit señaló que junto a Jacinto Convit World Organization buscará “avanzar en las siguientes fases de la investigación, con el objetivo de aplicarla en ensayos clínicos en un futuro cercano”, a fin de ayudar a un gran número de personas, “tal como soñó el reconocido científico y médico venezolano”.

Más de 500.000 casos por año

Se espera que se convierta en una solución para las más de 500.000 damas afectadas cada año por cáncer de mama (519 mil en 2014 según reporte oficial de la Organización Mundial de la Salud.

Aunque es considerada una “enfermedad del mundo desarrollado”, debido a que más del 69% de las defunciones por esa causa se registran en países en desarrollo, en naciones como Venezuela 15 mujeres son diagnosticadas a diario con cáncer de mama.

De las casi 6 mil afectadas cada año, al menos 6 mueren, dando un total de más de 2 mil damas que pierden la batalla (Datos del Registro Central de Cáncer. MPPS 2013), lo que ubica ese cáncer en el primer lugar de mortalidad oncológica en féminas.

Según la Organización Mundial de la Salud, la incidencia de este cáncer varía en el mundo, con tasas normalizadas por edad de hasta 99,4 por 100 mil en América del Norte. “Europa oriental, América del Sur, África austral y Asia occidental presentan incidencias moderadas, pero en aumento. La incidencia más baja se da en países africanos, pero también se observa incremento”.

Las tasas de supervivencia del cáncer mamario van desde el 80% o más en América del Norte, Suecia y Japón, pasando por un 60% aproximadamente en los países de ingresos medios, hasta cifras inferiores al 40% en los países de ingresos bajos (Coleman et al., 2008).

Advierte la OMS que las bajas tasas observadas pueden ser atribuidas a la ausencia de programas de detección precoz y no sólo a la falta de servicios adecuados de diagnóstico y tratamiento.

Jacinto Convit: “¡El amor cura!”

El avance científico hacia la cura definitiva fue posible gracias a la Fundación Jacinto Convit, que nacida en 2012 continuó el legado del famoso médico venezolano, que nunca se jubiló y falleció el 12 de mayo de 2014 a pocos meses de cumplir 101 años de edad.

El científico –también famoso por descubrir la cura contra la lepra- acumuló muchos reconocimientos internacionales durante su fructífera carrera. Fue nombrado por la OMS director del Centro Cooperativo para el Estudio Histológico y Clasificación de la Lepra, cargo que desempeñó desde 1971 hasta la víspera de su fallecimiento.

Fue reconocido en 1987 con el Premio Príncipe de Asturias, en la categoría científica y técnica. Mientras que en 1988 fue nominado al Premio Nobel de Medicina. En 2002 la Organización Panamericana de la Salud lo declaró “Héroe de la Salud Pública de las Américas”.

Convit murió tras más de un siglo de vida dedicada a la salud de la humanidad. Hizo gala de un extraordinario sentido de la caridad que quedó patentado en su especial preocupación por “el aspecto humano de los enfermos”. No en vano enseñaba que mientras “el odio mata, el amor cura”. ¡Y él aún hoy sigue curando!

 Carlos Zapata/Aleteia Venezuela | May 07, 2018