Reporte Católico Laico

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Los intereses creados

Los intereses creados

RCL les invita a leer a Luis Alberto Machado Sanz.-

Hay una película, 1999, protagonizada por Sean Connery y Catherine Zeta Jones, originalmente denominada “La Trampa”, pero conocida en Latinoamérica como “La emboscada”.

En New York, se roban un cuadro de Rembrandt. En consecuencia, la agente de seguros Virginia “Gin” Baker (Catherine Zeta Jones) convence a la agencia de seguros para la cual trabaja, que le permitan seguirle la pista a Robert “Mac” MacDougal (Sean Connery), principal sospechoso de dicho robo, para al final poder atraparlo y por lo tanto, evitar el pago multimillonario que tendría que hacer el seguro por concepto del Rembrandt.

“Mac” MacDougal es un ladrón capaz de entrar en cualquier lugar, a pesar de las medidas de seguridad más sofisticadas y rigurosas y a la vez robar en cuestión de segundos. La policía nunca ha podido capturarlo y sus fechorías no han dejado ni rastros ni huellas. No hay nada que lo pueda incriminar.

La forma de atraparlo que idea “Gin” Baker, es mediante una trampa. “Gin” pretende hacerse pasar por su socia en un gran robo, en Kuala Lumpur, Malasia, en la sede de un banco muy bien protegido, en la que “lo invita” a que juntos roben 8.000 millones de dólares de la sede del Banco Internacional de Compensación, ubicada en las Torres Gemelas Petronas, en Kuala Lumpur, Malasia. Todo lo anterior, se hacía aprovechando la distracción y hasta el caos que se formará debido a las festividades durante el cambio del milenio ya que el año nuevo del año 2.000, iba a ser muy pero muy especial, etc.

Para lograr esto “Gin” tiene que por encima de todo seducir a “Mac” MacDougal, mediante sus habilidades de encanto, atracción y belleza. No bastaba con mostrarle los planes técnicos del robo, que también eran importantes y que a la vez los planificó de milimétricamente, lo más importante era que cayera en las redes de sus encantos pero para poder manipularlo y llevarlo a una trampa en la que fuera capturado.

Pero “Mac” estaba muy lejos de ser tonto. En consecuencia, le pone una serie de duros y rigurosas pruebas, con la intención de ver si podía confiar en ella o no.
Sin embargo, hay mutuas traiciones, pero ambos se dan cuenta que aunque no quieran, se necesitan mutuamente, si cada uno quiere lograr su objetivo: ella atraparlo, para luego entregarlo y él seguir robando millones.

Sin embargo…

Pero en el camino, sucede algo con lo que no contaban: ambos se enamoran. Hay una frase que le dice “Mac” a “Gin”:
“I was prepared to everything but you” (“Estaba preparado a lo que fuere menos a ti”)

En ese mundo de robos, trampas, mentiras, trucos, fraudes, engaños, miserias e intereses creados surge el amor por encima de todo.

Este es para nosotros, el mensaje trascendental de la película; lo demás, es la típica película de ladrones y suspenso que ya conocemos.

Con esto en mente, pasemos al siguiente punto.

Jacinto Benavente

Jacinto Benavente nació en España en el año 1866 y murió en 1954. Fue además Premio Nobel de Literatura y entre otros maravillosos libros, entre ellos “Los intereses Creados”.

En dicho libro, Leandro tiene un criado, secretario y escudero, llamado Crispín. Ambos son un par de pícaros que andan de cuidad en cuidad, timando gente. Llegan a una a un cuidad italiana, en la que una vez más se hacen pasar por un gran señor y su criado.
Inicialmente, el engaño tuvo éxito. Consiguen muchos favores. Se llenan de “amigos”. Todo el mundo les abre las puertas. Pero luego les sucedió lo que les suele pasar con todos los pícaros y tramposos, y es que son descubiertos y apresados. Cuando esto sucede terminaron quedándose solos.

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