Reporte Católico Laico

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Desde los escombros

Desde los escombros

RCL les invita a leer a Carlos Canache Mata.-

Un como colapso general arropa al país. Ningún sector de la sociedad  es ajeno a la crisis que se extiende por toda nuestra geografía. Sin caer en la hipérbole, hay un severo déficit de los estándares mínimos que se requieren para una vida aceptable y decente.

Entre 2013 y 2018, bajo Maduro y su grupo, se ha contraído a la mitad  la economía venezolana y, aun cuando el BCV oculta indicadores y cifras, los expertos informan que el desempleo se trepa más allá del 20%. El parque industrial se ha reducido en más de dos tercios y hay una verdadera debacle agropecuaria, apenas producimos poco menos del 25% del consumo alimentario.  La escasez y el desabastecimiento conducen a que los anaqueles de supermercados y centros comerciales se colmen de vacíos. El déficit fiscal es casi “inmanejable”. Tenemos la más alta inflación del mundo y la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional afirma que en mayo la hiperinflación (arrancó en octubre del año pasado) fue del 110,1%, y que la interanual, entre mayo de 2017 y mayo de 2018, se remontó al 24.571%, con la terrible consecuencia de que se necesitan 200 salarios mínimos para cubrir el costo de la canasta básica. La deuda externa ha subido a 180 mil millones de dólares (en 1998 era de 27,8 millardos de dólares), sin incluir los préstamos de China y Rusia, la deuda comercial de PDVSA y los pagos pendientes por las demandas que cursan en el Ciadi. Los servicios públicos (electricidad, agua, transporte colectivo que apela a “perreras”, etc) son, valga la contradicción, casi inservibles.

Lo que pasa en PDVSA, columna vertebral de la economía, es de extrema gravedad. El experto José Toro Hardy dice que se está “yendo a pique” y que su gran déficit en el flujo de caja se cubre con dinero inorgánico emitido por el BCV, apalancando así los altos precios, ya inaccesibles para los venezolanos. Varias fuentes, entre ellas la calificada consultora Platts, informan que en mayo la producción petrolera cayó a 1,36 millones de barriles diarios, por lo que PDVSA no podrá suministrar en este mes de junio a sus clientes internacionales los 1,4 millones de barriles diarios a que está contractualmente obligada (solo dispone de 694.000 barriles por día para la exportación).

Desde los escombros, retumba la voz del pueblo pidiendo ¡cambio!.