Reporte Católico Laico

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Luis Eduardo Rivero Grooscors, un poeta carabobeño

Luis Eduardo Rivero Grooscors, un poeta carabobeño

RCL les invita a leer a Horacio Biord Castillo.-

Luis Eduardo Rivero Grooscors, un poeta carabobeño, nació el 16 de abril de 1897 en Tocuyito, cerca de Valencia, y falleció en esta ciudad el 16 de octubre de 1924, víctima de la tuberculosis. Fueron sus padres Carlos Rivero y Ernestina Grooscors, como anota Teresa Casique en la solapa del libro Balada de invierno. Poesía reunida (Caracas, 2011). Su madre murió en el parto, por lo que el niño fue criado por sus tías maternas María Isabel Grooscors, también su madrina, y Enriqueta Grooscors. Fue educado por los padres salesianos en el Colegio Don Bosco de Valencia.

Rivero Grooscors sobresalió como poeta e intelectual y se desempeñó como funcionario de la Secretaría de Gobierno de la gobernación del estado Carabobo.

La familia del escritor tuvo el acierto de reunir la obra inédita del escritor. Se trata de una colección de 63 poemas agrupados en tres secciones: “Balada de invierno” (23 poemas), “Versos para ti” (16) y “Trova galante” (24). La segunda sección está dedicada a la amada y debió constituir una unidad que no sabemos si llegó a imprimirse. El poeta escribe en la dedicatoria “Amada mía: pongo en tus manos mi primer libro de versos” (p. 39). Está fechada en Valencia el 12 de agosto de 1920.

Como apunta en la contraportada el doctor Rafael Luciani Rivero, sobrino nieto del escritor, “Se han seleccionado tres pequeños volúmenes manuscritos que discurren en torno a las faenas del amor romántico y cotidiano, para luego llevarnos a aquellas otras, de orden trascendente, donde el poeta emprende un amoroso y por momentos tenso diálogo con el padre eterno, ante la proximidad de su trágica muerte. Amor y eternidad se funden en una sola obra”.

En el poema “Balada de invierno”, que le da título a una sección y al volumen, el autor reitera tres veces una estrofa: “Cómo acrece más el mal / que me tiene ha tiempo enfermo, / hoy que ríe… ríe el invierno / carcajadas de cristal…” (p. 24). En un poema de 1919, del cuaderno titulado “Versos para ti”, le escribe a la mujer amada: “Quisiera ser un ave, dulce prenda, / y en tu blanco pecho hallar un nido: / ¡que si viene la muerte me sorprenda / junto a tu corazón de amor rendido!” (p. 41). En el penúltimo poema, titulado “Nocturno”, evocando una nave tripulada por una mujer, acaso metáforas de la vida y el aliento para vivir, exclama: “La nave se acerca tan grácil, tan bella, / y cuando a mis playas al fin va a arribar, / contra el arrecife del Dolor se estrella / y como un suspiro se pierde en el mar…” (p. 91). Es la ilusión que va menguando con su vida.

Ante su tumba el escritor Pedro Lizardo dijo “Quedará señalado para siempre el recuerdo de un exquisito poeta y vigoroso escritor de honestos alientos, que iba camino del porvenir, llevando en alto el airoso pendón de su fe en Cristo… Qué pocos son los que han caído tan sentidamente como cayó él”.

Como afirma Rafael Luciani Rivero, recordar al poeta “pretende ser un intento por recuperar y salvar la identidad cultural de una sociedad, el espíritu de una época, el talante de un joven agudo y sensible y la genialidad histórica de una familia”.

La memoria, sobre todo en tiempos de crisis y desconciertos, debe rescatar y precisar los valores del pasado como esencia del presente y argamasa del porvenir, diciendo como Luis Eduardo Rivero Grooscors en uno de sus últimos poemas: “no guardo rencor a nada, ni a las traiciones del Mal” (p. 61).

Contacto y comentarios: hbiordrcl@gmail.com

El autor es escritor, investigador del IVIC y profesor de la UCAB

Publicado en: https://noticiero52.com/horacio-biord-castillo-luis-eduardo-rivero-grooscors-un-poeta-carabobeno/