Reporte Católico Laico

/

Hagamos felices a los demás: Es mejor dar que recibir

Hagamos felices a los demás: Es mejor dar que recibir

RCL les invita a leer a Luis Alberto Machado Sanz.-

“Siempre queda un poco de fragancia en la mano del que te da rosas”.

 

1-Cuando estaba muchacho me gustaba mucho ir a una determinada panadería que vendía un refresco de naranja muy sabroso, por lo general me tomaba dos y si podía me comía la merienda. Pues bien, un día fui con el dinero justo para tomarme los dos refrescos pero no tenía para la merienda; llegué con mucha hambre y sed y también la correspondiente ilusión para tomarme los dos refrescos y comerme la merienda, pero cuando estaba pidiendo los dos refrescos vi a un niño pobre que con la mirada me pidió que le regalara un refresco. Confieso que por un momento dudé pero luego se lo regalé, al instante al niño se le iluminó la cara. Además y a pesar que me no me comí la merienda, la expresión de alegría del niño fue tan grande y la sonrisa de agradecimiento fue tan extraordinaria, que hizo que nunca la haya olvidado. Aquel ha sido el refresco más sabroso que me he tomado en mi vida; porque al dar, recibí, al hacer feliz a aquel niño, también me hice feliz yo mismo. 

2) Hace no mucho tiempo, me llama un amigo para recomendarme que ayudara a un amigo de él que tenía el siguiente problema:

La señora madre del amigo de mi amigo, era una persona mayor que tenía una afección cardíaca y que a la vez que tenía tiempo de haber sido diagnosticada. Sin embargo, le prescribieron una medicina que le controlaba muy bien el problema, pero es el caso que dicha medicina no la vendían en Venezuela sino en USA y además tenía que ser esa medicina en específico; para el caso particular de la señora era la única medicina indicada.

Es el caso que el amigo de mi amigo había logrado durante años conseguir la medicina indicada para su señora madre pero por razones que no vienen ahora al caso, en el momento que me llamaron no se había podido conseguir la medicina requerida. En consecuencia, la señora podía tener un severo problema cardíaco si no se conseguía a tiempo la referida medicina.

Por razones que tampoco vienen ahorita al caso, yo tenía la capacidad de ayudar a conseguir a tiempo la medicina de la que hablamos y a tales efectos, me moví y trabajé muy duro mañana, tarde y noche ya que habían muchas trabas para traerla. Es increíble la cantidad de problemas y obstáculos que tuvimos que resolver para que llegara a Venezuela a tiempo la medicina en cuestión pero llegó a tiempo y la señora no tuvo los problemas cardíacos que pudo haber tenido de no haber llegado a tiempo dicha medicina

Debo confesar que cuando comencé a ayudar a resolver este problema me sentía muy preocupado por otro asunto pero es el caso que el haber ayudado a la señora a conseguir la medicina que urgentemente necesitaba, hizo que me olvidara de mis propios problemas y que en consecuencia, me sintiera mucho mejor a pesar de los problemas personales que previamente tenía antes de ayudar a la señora convaleciente de la que estamos hablando. Ayudar a los demás es la mejor forma de olvidarse de las propias angustias, ansiedades y mortificaciones).

Tampoco puedo olvidar la alegría y felicidad que sentí cuando me dio las gracias el hijo cuya madre ayudé. Es que al dar, recibimos; al hacer felices a los demás nos hacemos felices a nosotros mismos.

Esto lo dice San Pablo:

“En todo os he enseñado que es así, trabajando, como se debe socorrer a los débiles y que hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Mayor felicidad hay en dar que en recibir”. Hechos de los Apóstoles. 20: 35

3-De las 2 anécdotas anteriores podemos sacar las siguientes reflexiones:

Dale Carnegie escribió varios libros, entre ellos “cómo hablar bien en público e influir en los hombres de negocios”, “cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida”, “cómo ganar amigos e influir sobre las personas”, “resolver conflictos en el trabajo”, “estrategia de ventas”, “Lincoln el desconocido”, etc.

 

De sus libros y conferencias salió un curso llamado de “comunicación efectiva y relaciones humanas”, curso de 14 sesiones que se da en muchos países y que lo han hecho miles de personas. Del libro “cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida”, vamos a citar el siguiente párrafo:

“En una ocasión, en Inglaterra, me encontré con un pastor y expresé mi sincera admiración por el vigoroso e inteligente perro que tenía. Le pregunté cómo había adiestrado al animal. Al alejarme miré por encima del hombro y vi que el perro, en dos patas, con las delanteras sobre los hombros del pastor, estaba siendo acariciado por éste. Al interesarme un poco por el pastor y su perro, había hecho feliz al pastor, había hecho feliz al perro y me había hecho feliz a mí mismo.  ¿Puede nadie imaginarse que un hombre así, un hombre que estrecha la mano a los botones, expresa su simpatía… y dice a los dueños cuánto le gustan sus perros, ha de estar alguna vez amargado, preocupado…Es imposible, ¿verdad? No cabe duda, desde luego. Un proverbio chino lo dice así:

“Siempre queda un poco de fragancia en la mano que te da rosas”.

Esta anécdota que narra Carnegie fue lo mismo que me sucedió en los casos que antes narré: hice feliz a los demás y me hice feliz a mí mismo.

Dale Carnegie narra también la historia de Rockefeller: éste se enfermó cuando llegó al esplendor de la fama y del éxito económico, entre las enfermedades que tuvo fue la depresión y una grave crisis de melancolía. Carnegie dice que la forma que tuvo Rockefeller de curarse fue haciendo cosas desinteresadas para darle felicidad a los demás, tal como por ejemplo el crear universidades y fundaciones; es decir, el buscar darle felicidad a las demás.

En su propio estilo anecdótico, Carnegie dice que una de las maneras de suprimir preocupaciones y de disfrutar la vida es hacer felices a los demás; tal como narra en el caso del perro y su dueño y también de Rockefeller y tal cual me pasó en los dos casos antes narrados (eso me ha pasado varias veces, los dos casos antes dichos son solo dos ejemplos entre muchos)

Además de “Siempre queda un poco de fragancia en la mano que te da rosas”, Dale Carnegie cita otras varias frases, entre ellas la siguiente

 “Cuando eres bueno para los demás eres mejor para ti mismo (Benjamín Franklin)

Carnegie recomienda hacer cada día una buena acción y la define de acuerdo a un dicho de Mahoma, éste dice que una buena acción es la que produce una sonrisa de alegría en el rostro de otro.

 

 

 

4-En el “Cuento de Navidad” de Charles Dickens (1843) aparece Scrooge, un personaje avaro y miserable que con su avaricia y egoísmo causaba mucho sufrimiento a los demás. En consecuencia, Scrooge era un hombre triste, infeliz y amargado, pero luego pasan una serie de acontecimientos, muy bien explicados en dicha magistral obra que hacen que Scrooge se vuelva generoso; en consecuencia, comienza a darle felicidad a los demás, y esto hace que el mismo Scrooge se convierta en un hombre feliz, alegre y dichoso.

5-Lo que dice Dale Carnegie y también el cuento “Cuento de Navidad”, Carnegie y Dickens, lo hayan sabido o no, se basa en el capítulo 25 del Evangelio de San Mateo:

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

– 31 Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria,  32  y serán reunidas ante él todas las naciones.

Él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras.

 

Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

34 Entonces dirá el rey a los de su derecha:

«Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

35 Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, 36 estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme».

 

37 Entonces los justos le contestarán:

 

«Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; 38 cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; 39 ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?»

 

Y el rey les dirá:

«Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis». Mateo, 25-31-37.

 

También se basa en la parábola del buen samaritano que tanto nos resalta lo que es la verdadera solidaridad, amor y caridad fraterna:

“se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba:  «Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?»

Él le dijo:  « ¿Qué está escrito en la Ley?  ¿Cómo lees?»

Respondió:  «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo».

Le Dijo entonces:  «Bien has respondido.  Haz eso y vivirás».

Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús:  «Y ¿quién es mi prójimo?»

Jesús respondió:  «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto.

Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo.

De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo.

Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión; y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él.

Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo:  “Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva.”

¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?»

Él dijo:  «El que practicó la misericordia con él».  Jesús le dijo:  «Vete y haz tú lo mismo».  (Lucas 10, 25-37)

6-Veamos un ejemplo extraordinario, asombroso y que además hace que este mundo sea más feliz mejor para vivir y hasta dónde puede llegar el amor al prójimo:

“Después del terremoto en México, cuando los rescatistas comenzaron a buscar sobrevivientes entre las ruinas de la casa de una joven mujer, vieron el cuerpo de ella por uno de los orificios de las ruinas de la casa. Les pareció extraña la postura del cuerpo, estaba sobre sus rodillas y su cuerpo hacia adelante como cuando una persona se arrodilla para adorar, con el rostro hacia el suelo; su cuerpo estaba inclinado hacia adelante y sus manos estaban sujetas a algún objeto. El peso de la casa quebró su espalda y su cuello. Con mucha dificultad, el líder del equipo de rescate puso sus manos y brazos para ver si la mujer aún estaba con vida. Pero la dureza del cuerpo y la temperatura del mismo, anunciaban que la mujer había muerto. Él tenía la esperanza de que la mujer aun estaría con vida. Él y su equipo salieron de las ruinas de la casa para seguir su trabajo en busca de más víctimas.

 

Por alguna razón, el líder del equipo sintió una necesidad enorme de regresar a donde el cuerpo de la mujer se encontraba. Una vez más se arrodilló y puso sus manos en el espacio que les permitía alcanzar el cuerpo y decidió de revisar debajo de ese cuerpo sin vida. Instantáneamente empezó a gritar: “¡Un niño! ¡Hay un niño aquí!”

 

El equipo entero regresó para cuidadosamente remover los escombros alrededor del cuerpo de la mujer. Ahí encontraron un niño de 3 meses de edad envuelto en una frazada estampada con flores debajo del cuerpo de la madre. Obviamente, la mujer hizo su último sacrificio por salvar a su hijo.

 

Cuando la casa comenzó a caer, ella uso su cuerpo para proteger a su hijo. El pequeño niño aun dormía cuando el equipo lo levanto de los escombros. El doctor del equipo vino enseguida a revisar al pequeño. Una vez que abrió la frazada, vio un celular dentro. Había un mensaje de texto en la pantalla que decía: “Si puedes sobrevivir, tú tienes que recordar que TE AMO”. El celular pasó por cada uno de los miembros del equipo de rescate. Cada persona que leyó el mensaje, no pudo más que llorar. “Si puedes sobrevivir, tú tienes que recordar que te AMO”. Cuán grande es el amor de una madre por su hijo”. Fin de la cita.

 

 

En este caso cabe la excelsa frase de nuestro Señor Jesucristo: “Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos (Jn 15, 13).

La madre dio su vida por su hijo tal cual Jesucristo la dio en la Cruz por amor a nosotros

 

7- Veamos otro ejemplo extraordinario, asombroso y que además hace que este mundo sea un lugar más feliz para vivir:

Muchos piensan que la vida de los famosos es maravillosa, sin problema alguno… pero, también en algunas ocasiones llegamos a pensar que su vida es vacía, frívola, que carecen de sentimientos y buenos actos, pero hay seres humanos maravillosos y capaces de conmover al más duro y despreocupado ser humano que pueda existir.

 

Esta es una historia real de la nobleza humana, que debería de servirnos de inspiración y ejemplo, sin duda, digno de compartir con ustedes…

 

 Una historia que quizás pocos conocen, se refiere a dos, de los tres tenores Lucciano Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo, que emocionaron al mundo cantando juntos. Aun, los que nunca visitaron España, conocen la rivalidad existente entre los catalanes y los madrileños, ya que los catalanes luchan por su autonomía en una España dominada por Madrid.

 

Pues bien, Plácido Domingo es madrileño y José Carreras es catalán, por cuestiones políticas en 1984, Carreras y Domingo se volvieron enemigos. Siempre muy solicitados en todas partes del mundo, ambos hacían constar en sus contratos, que sólo se presentarían en determinado espectáculo, si el adversario no fuese invitado…

 

En 1987, a Carreras le apareció un enemigo mucho más implacable que su rival Plácido Domingo; lo sorprendió un diagnóstico terrible, leucemia… Su lucha contra el cáncer fue muy sufrida, se sometió a varios tratamientos, además del autotransplante de la médula ósea. El cambio de sangre que lo obligaba a viajar una vez por mes a Estados Unidos, en estas condiciones no podía trabajar y, a pesar de ser dueño de una razonable fortuna, los altos costos de los viajes y de los tratamientos debilitaron sus finanzas.

 

Cuando no tuvo más condiciones financieras tomó conocimiento de la existencia de una fundación en Madrid, cuya finalidad única, era apoyar el tratamiento de leucémicos. Gracias al apoyo de la fundación “HERMOSA”, Carreras venció la dolencia y volvió a cantar. Recibió nuevamente los altos honores que merecía y trato de asociarse a la fundación. Al leer sus estatutos, descubrió que el fundador, mayor colaborador y presidente de la fundación era Plácido Domingo. Luego, supo que éste había creado la entidad en principio, para atenderlo y que se había mantenido en el anonimato para que no se sintiera humillado por aceptar auxilio de su enemigo, pero más conmovedor fue el encuentro de los dos.

 

Sorprendiendo a Plácido en una de sus presentaciones en Madrid, Carreras interrumpió el evento y humildemente arrodillándose a sus pies le pidió disculpas y le agradeció públicamente. Plácido lo ayudo a levantarse, y con un fuerte abrazo sellaron el inicio de una gran amistad.

 

En una entrevista a Plácido Domingo, le preguntaron el por qué había creado la fundación “HERMOSA” en un momento que, además de beneficiar a un enemigo, había ayudado al único artista que podría hacerle competencia, su respuesta fue corta y definitiva… “Por qué no se puede perder una voz como esa”. Fin de la cita.

 

8- Una de las frases que mejor explica el hacer felices a los demás viene dada por la siguiente expresión:

Amar es buscar el bien de la persona amada.

Al hablar de amor hay que relacionarlo con la confraternidad y solidaridad.  Arístides Bastidas fue durante muchos años un excelente periodista del diario “El Nacional”. Lástima que en el presente trabajo no haya espacio para hablar de tan excelso valor humano que a pesar de sus limitaciones físicas supo sacar adelante un muy eficiente trabajo solidaridad.  Arístides Bastidas nació en San Pablo, Edo.  Yaracuy, el 12-03-1.924 y murió en Caracas el 23-09 de 1.992.

Lo que sí vamos a resaltar en este momento fue el extraordinario reportaje periodístico que apareciera en “El Nacional” el día 5 de abril de 1968, al día siguiente del asesinato de Martín Luther King Jr y que titulara así:

“Martín Luther King murió convencido en que la confraternidad humana es una fuerza más poderosa que el odio”.

Todo lo anterior de este punto número 8 se encuadra en el tema central que estamos desarrollando: el hacer felices a los demás mediante la confraternidad humana tal como hizo Martín Luther King.

9- José Silva, el creador de “Control Mental Silva”, dice que es recomendable el “continuar procurando tomar parte en actividades creativas y constructivas, para hacer de este mundo un lugar mejor para vivir, para que cuando nos vayamos dejemos un mundo mejor para aquellos que nos siguen”. Fin de la cita.

La mejor manera de hacer de este mundo “un lugar mejor para vivir” es que una de nuestras metas en la vida sea que vivamos de tal manera que el mundo que dejemos a la hora que Dios nos llame a la otra vida, sea, por el mero de haber existido, un milímetro más feliz que lo que era el mundo al momento de nuestro nacimiento.

Pongamos el ejemplo imaginario de alguien que sembró un árbol, un frondoso árbol que le dio sombra, cobijo, frutos flores, que le dieron alegría y felicidad a mucha gente. Vamos a imaginar que dicho árbol no hubiera existido si dicha persona no hubiera existido.

Obviamente que el mundo es “un lugar mejor para vivir” por el mero hecho que ese árbol existió.

Recordemos el caso del Samán de Güere, testigo de muchos hechos de la historia de Venezuela. Dicho árbol se encuentra ubicado en el Municipio Santiago Mariño, estado Aragua. Según Alejandro de Humboldt, el Libertador Simón Bolívar acampó junto a su tropa, a la sombra de este histórico árbol, el 3 de agosto de 1813, durante la llamada “Campaña Admirable”. El Samán de Güere fue declarado monumento nacional, en el año 1933, por el General Juan Vicente Gómez.

Quien quiera que sea que haya sembrado el Samán de Güere hizo de este mundo “un lugar mejor para vivir”.

10-Recordemos la canción que Adrián Guacarán le cantó a San Juan Pablo II, el 29 de enero de 1985, en la primera visita que hizo a Venezuela, titulada “El Peregrino”. Fue durante la Santa Misa celebrada en Ciudad Guayana. Dicha canción dice así:

Un día por las montañasapareció un peregrino apareció un peregrino.Se fue acercando a las gentesacariciando a los niñosacariciando a los niños Iba diciendo… por los caminos:“Amigo soy… soy amigo”. Sus manos no empuñan armas,sus palabras son de vidasus palabras son de vida.Y llora con los que llorany comparte la alegríay comparte la alegría Iba diciendo… por los caminos:“Amigo soy… soy amigo”. Reparte el pan con los pobresa nadie niega su vinoa nadie niega su vino.Y está junto a los que buscany consuela a los mendigosy consuela a los mendigos Iba diciendo… por los caminos:“Amigo soy… soy amigo”. Y los hombres que lo vieroncontaban a sus vecinoscontaban a sus vecinos.Hay un hombre por las callesque quiere ser nuestro amigoque quiere ser nuestro amigo. Iba diciendo… por los caminos:“Amigo soy… soy amigo”.Iba diciendo… por los caminos:“Amigo soy… soy amigo”. 

San Juan Pablo II agradeció la ‘muy buena preparación litúrgica, especialmente en lo que se refiere a los cantos’; y después de besar al niño solista, prosiguió:

‘El pequeño cantor solista me ha dicho que el Papa debe bendecir también a todo el barrio donde él habita, especialmente a los otros muchachos de su barrio, a sus colegas. Se ve cómo crece el espíritu de solidaridad entre los pequeños. Así debe crecer entre todos vosotros”.

Resaltamos esto último:

“Se ve cómo crece el espíritu de solidaridad entre los pequeños. Así debe crecer entre todos vosotros”.

 

11-Vamos con otro extraordinario de cómo el ayudar a los demás hace que en mayor medida nos ayudemos a nosotros mismos:

 

Un niño español donó mil euros como regalo de su comunión para Venezuela

 

Por EFE 19 DE JUNIO DE 2018 12:52 PM | ACTUALIZADO EL 19 DE JUNIO DE 2018 13:26 PM

 

“Un niño español de nueve años donó 1.000 euros que reunió en concepto de regalo por el rito católico de la Primera Comunión para ayudar a los menores más necesitados de Venezuela.sí consiguió recaudar mil euros que guardó “a buen recaudo” hasta que el pasado sábado los entregó a la parroquia de Nuestra Señora de Monserrat, que cada año reúne fondos para destinarlos a proyectos solidarios.” La solidaridad no entiende de edades. En ocasiones, los más pequeños son los que más comprenden y se solidarizan con las injusticias”, señalaron fuentes de la parroquia que valoraron “la lección” que ha dado el menor”.

12- Uno de los casos más hermosos de solidaridad humana, de ayudar a los demás fue el muy difícil y laborioso rescate de 12 niños y su entrenador de un equipo de fútbol infantil en la cueva Tham Luang de Tailandia en la que estuvieron atrapados por más de dos semanas, cada viaje de rescate duró aproximadamente doce horas y hubo tramos en que tuvieron que caminar y otros que tuvieron que bucear.

Lo antes dicho se logró mediante un trabajo colectivo de desprendimiento y solidaridad internacional en donde muchos aportaron mucho para lograr el éxito de rescatarlos sanos y salvos como en efecto fue. Sin el arduo trabajo colectivo de apoyo desinteresado no hubiera sido posible el éxito que felizmente se logró y que de verdad por ese heroico rescate el mundo en su conjunto global es más feliz de lo que era antes de dicho rescate, dicho rescate hizo que el mundo fuera un lugar mejor para vivir.

13-La mejor manera de hacer de este mundo un lugar mejor para vivir es a través de ayudar a los demás, que muchas veces necesitan de nuestra ayuda, a través de hacer felices a los demás, a través de ser solidario así sea mediante las cosas más sencillas, como pudiera ser hasta el servir un vaso de agua:

«Y cualquiera que les dé de beber un vaso de agua porque son de Cristo, yo les aseguro que no quedará sin recompensa»“. Marcos 9:41

14-Hasta los animales se ayudan, se cuidan, se protegen y se solidarizan entre ellos:

 

14-“Una alegría compartida es doble, una tristeza compartida es media” (Proverbio sueco)

 

               Luis Alberto Machado Sanz

Abogado

machadosanz@gmail.com

@caballitonoble