Reporte Católico Laico

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La obra de Salomón Cohen (1927-2018)

La obra de Salomón Cohen (1927-2018)

RCL les invita a leer a Luis Xavier Grisanti.-

Nadie que haya nacido en la ciudad santa, cuna de las tres religiones monoteístas de Occidente (el judaísmo, el cristianismo y el islam), puede desprenderse de la impronta humanizadora de la milenaria urbe. Y si a ello se agrega la proverbial capacidad de Venezuela de acoger a los inmigrantes con los brazos abiertos, el resultado no puede ser otro que la germinación de ciudadanos dignos, útiles e industriosos. Salomón Cohen Levy fue uno de ellos.

Salomón nació en Jerusalén el 27 de mayo de 1927 y falleció en Caracas el 25 de junio de 2018, la ciudad que escogieron sus padres de origen marroquí para procurarse un futuro mejor, como tantos emigrados que vieron en Venezuela un país que se asemejaba al paraíso terrenal, desde mediados de los años 30 y hasta los años 60 del siglo XX: oportunidades de superación y emprendimiento, confraternidad y tolerancia, decencia y jovialidad, igualdad y movilidad sociales, libertad y democracia emergentes y calidad de vida, urbanidad, educación y cultura.

Sus padres, Ezra Cohen y Simja Levy de Cohen, se establecieron en la Ciudad de los Techos Rojos –el libro clásico de Ángel Bernardo Núñez-, cuando Salomón contaba tres años. La familia Cohen Levy integró la fecunda comunidad de judíos sefardíes que escogieron a nuestra Tierra de Gracia como su patria definitiva. Con disciplina y mística de trabajo se abrieron camino en la generosa tierra venezolana.

Ezra y Simja se esmeraron para que el niño Salomón obtuviera la mejor educación posible. Cursó sus estudios en las excelentes escuelas públicas que se construyeron en Venezuela cuando el presidente y general civilista, Eleazar López Contreras, inició la transición democrática con el Programa de Febrero, en 1936. Se graduó de Bachiller en el venerable Liceo Andrés Bello y obtuvo en 1951 el grado de ingeniero civil en la Universidad Central de Venezuela.

El joven ingeniero se formó y trabajó sus primeros años en el otrora respetado Ministerio de Obras Públicas, y en el Banco Obrero estrenó sus tempranas habilidades técnicas y gerenciales. Fue ingeniero calculista y proyectista de los desarrollos urbanizadores y habitacionales del 23 de enero en los años 50 del siglo pasado.

En 1958 Salomón Cohen funda Constructora Sambil, haciéndose de una reputación de eficiente y confiable constructor de viviendas de clase media en propiedad horizontal. Ofrecía facilidades de pago a los compradores mediante cuotas iniciales del 10% del precio de venta, bajos intereses y largos plazos de repago de las hipotecas. Decenas de miles de venezolanos se beneficiaron de las cómodas condiciones de venta brindadas por el Ing. Cohen, siempre presto a ayudar a sus clientes. Fueron las décadas de los años 50, 60 y 70, las de mayor prosperidad económica de Venezuela, mientras el país consolidaba el proyecto democrático del 23 de enero.

Constructura Sambil revolucionó el concepto tradicional del centro comercial.  En los años 80 se edifica el Centro Lido, donde cohabitan armónicamente locales comerciales con espacios de oficina, restoranes, cafés y hotel. Así nace también la cadena de hoteles Lidotel.

En 1998 abre sus puertas el Centro Sambil Caracas, seguido por los de Margarita, Maracaibo, Barquisimeto, Valencia y San Cristóbal. La internacionalización sería el siguiente paso y hoy se han erigido Centros Sambil en Curazao, Santo Domingo y Madrid. Los Sambil son más que sólo centros comerciales y se convierten en recintos de esparcimiento y entretenimiento sano y familiar, con una arquitectura fresca, creativa y amigable en ciudades estresadas y ayunas de lugares de conectividad humana para todos los sectores sociales. Los centros Sambil son un pedazo del primer mundo en Venezuela y en otros países latinoamericanos.

Y si aquel niño, hijo de Jerusalén, descolló como uno de los eximios modernizadores urbanísticos de Venezuela, generando empleo, calidad de vida y riqueza para su país, no fue menos fructífero su legado social y familiar. Con su esposa y compañera de vida Dita construyó su obra más trascendente y preferida: una familia decente de gran arraigo venezolanista que hoy continua el legado fecundo de su fundador. Y es que Salomón no se cansaba de repetir a propios y extraños: “todo se lo debo a Venezuela.” Ahora corresponde a sus hijos, nietos y colaboradores preservar y proseguir la obra de ese gran venezolano que fue el Ingeniero Salomón Cohen Levy.

@lxgrisanti