Reporte Católico Laico

/

Un taller para acercarse a la Virgen de Naiguatá

Un taller para acercarse a la Virgen de Naiguatá

RCL les invita a leer a Horacio Biord Castillo.-

 

En Naiguatá, estado Vargas, entre el mar y la montaña, existe una devoción muy hermosa que la tradición oral remonta al siglo XVIII. Se trata de la aparición de una imagen de la Virgen a un indio llamado Coromoto, quien la encontró en una pequeña piedra en un manantial cerca del mar. Orgullo de Vargas y de Venezuela, la Virgen aparecida en Naiguatá cobra cada día mayor visibilidad social.

En enero de 2017 el padre Alberto Castillo, párroco de Naiguatá, y varios miembros de la comunidad nos hicieron la amable petición de que los integrantes del Laboratorio de Etnohistoria y Oralidad del Centro de Antropología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas los ayudáramos a reconstruir la historia de esa veneración. Para atender esta solicitud y en el marco de una alianza con la diócesis de La Guaira orientada a estudiar la etnografía e historia de Vargas, se ha comenzado una investigación conjunta con los miembros de la comunidad.

El día 12 de junio de 2018 una distinguida comisión de naiguatareños junto a su párroco llevaron la imagen al IVIC para tomarle fotografías de alta resolución que permitan visualizar mejor la imagen (http://reportecatolicolaico.com/2018/06/la-virgen-de-naiguata-en-el-ivic/; https://www.mppeuct.gob.ve/actualidad/noticias/cientificos-reconstruyen-historia-de-virgen-de-naiguata). Estas fotos y los primeros resultados de la investigación fueron expuestas el viernes 10 de agosto de 2018 en un taller comunitario organizado, a las 5 p.m., en la iglesia de san Francisco de Asís, la iglesia de arriba, sede de la parroquia en el primigenio asiento del pueblo de Naiguatá, por el párroco y la Sociedad Nuestra Señora de Coromoto de Naiguatá, fundada el de 25 julio de 1962.

Resultado de imagen para virgen de naiguatá

Horacio Biord Castillo

 

El evento fue prestigiado por una nutrida representación de naiguatareños así como por la presencia del señor obispo de La Guaira, monseñor Raúl Biord Castillo, y del ciudadano alcalde del estado Vargas, abogado José Alejandro Terán. Por el IVIC participamos Enrique Cubero, Jenniffer Contreras, Fidel Rodríguez, Martha Dell’Uomini, Victoria Mogollón, Julimar Mora Silva y yo. Cabe destacar que Enrique Cubero se ha motivado tanto con la investigación que ha decidido hacer su tesis doctoral sobre Naiguatá.

Como parte de los hallazgos se detalló que la primera documentación hasta ahora encontrada data de 1877. Se trata del inventario de la iglesia parroquial que hizo el padre Ramón Ágreda. El sacerdote llegó en ese año a Naiguatá para encargarse de la parroquia y deja constancia de la reliquia, ya guardada en un hermoso relicario para su exposición a los devotos, y de un pequeño nicho con una alcancía para recoger limosnas que recorría las calles y casas del pueblo, que aún recuerdan algunas personas ancianas.

Ese valioso testimonio documental fue encontrado recientemente, como parte de su investigación doctoral, por el M. Sc. Enrique Cubero en el Archivo Arquidiocesano de Caracas (Inventario de la Iglesia de San Francisco de Asís de Naiguatá, 1877. Sección Parroquias. Legajo suelto), gracias a la colaboración de su directora la Hna. Juanita Páez. Apenas comienza una pesquisa sistemática y es probable que en un plazo no muy lejano encontremos testimonios documentales más antiguos, pues si ya en 1877 el relicario estaba en la iglesia parroquial la fecha de la aparición de la reliquia debe ser muy anterior.

El Hno. Nectario María en su obra La maravillosa historia de Nuestra Señora de Coromoto de Guanare (Caracas, Editorial Venezuela, 1942, 2aedición, pp. 159-160), por ejemplo, refiere la existencia de la reliquia así como de la veneración y las fiestas que se le tributaban el día 8 de septiembre desde mediados del siglo XIX. Aclara además que la coincidencia entre la Virgen de Naiguatá y la patrona de Venezuela radica en el nombre dado a la advocación, aunque los atributos de la imagen parecen ser diferentes: la posición de la Virgen, la corona y el tocado y el hecho de que a diferencia de la Virgen de Coromoto de Guanare la de Naiguatá no tiene al Niño en sus brazos. Este último atributo lo enfatiza, por ejemplo, la señora Aracely Corro quien comenta que su abuela solía explicar de esa manera la diferencia entre la Virgen de Guanare y la de Naiguatá al comentar que los naiguatareños consideraban a la Virgen de Coromoto como una “Señora” (Nuestra Señora) por tener al Niño y a la de Naiguatá “Virgen” por no tenerlo entre sus brazos.

Por hermoso gesto del padre Alberto Castillo, del actual custodio de la Virgen Danny Merentes y del anterior custodio que fue su papá, el Sr. Fabricio Manuel Merentes, al comenzar el taller el relicario se colocó en el altar, al lado derecho de la pantalla en la que se proyectaron las imágenes. De esa forma la Virgen, a través de su reliquia, estuvo más cerca de los participantes. Fue trasladada desde su capilla en medio de hermosos cánticos de la comunidad, muchos de ellos muy antiguos.

Entre los naiguatareños presentes estaban Yeruzka Pérez, Eduardo Jesús Díaz con sus hermosos collares de dientes de animales que como un homenaje a la Virgen rememoran al indio de la aparición, Aura Izaguirre, Rita Ramírez y tantas otras personas, hombres y mujeres, jóvenes, adultos y ancianos que especialmente al final del evento, desbordados de emoción por las perspectivas del trabajo, ofrecieron valiosos testimonios y se comprometieron en el trabajo conjunto de reconstruir la historia de la devoción. El encuentro permitió, pues, compartir experiencias y opiniones.

La Sra. Petra Mercedes Díaz invitó a sus hermanos naiguatareños a buscar “en los baúles de las abuelas”, en los estantes y escaparates de las casas, en los rincones más olvidados, fotos antiguas y programas de las fiestas guardados con devoción así como a hurgar en la memoria oral para ampliar la base de datos disponibles. No pudo sintetizarse de manera más hermosa el reto de escribir entre todos y para todos una historia de la Virgen aparecida en Naiguatá, una historia de la gente y para la gente, una historia hecha por los devotos y feligreses para su provecho y deleite y para los de todo el estado Vargas.

Aída Pinto de 79 años al evocar lo que le refería su mamá, Lucía Felipa Blanco de Pinto, nacida en Naiguatá en 1908, refiere que la reliquia se cayó en el terremoto ocurrido en la madrugada del 29 de octubre de 1900 cuando se derrumbó la iglesia y fue encontrada entre los escombros. En esa oportunidad aparentemente la reliquia se habría quebrado y por ello ahora no se aprecian nítidamente todos los rasgos del rostro. La señora Eulalia Longa ratifica ese dato al recordar el testimonio de su mamá, María de la O Iriarte, también nativa de Naiguatá donde nació en 1907.

Como destacó luego el alcalde Terán, se trató de una promisora conjunción de fe y ciencia, que tantas veces se han visto como opuestas y contradictorias cuando en realidad son campos distintos que pueden complementarse y enriquecerse mediante su conjunción. El producto será, sin duda, una historia para todo el pueblo de Naiguatá que tuvo la suerte de ser visitado por la Virgen en la persona del indio llamado Coromoto, no solo para avivar la fe y la esperanza sino como testimonio de la valía e importancia de los indios y afrodescendientes fundadores y moradores del pueblo, de su trascendencia y grandes aportes a la sociedad venezolana aún en ciernes.

Al final casi del taller, al momento del crepúsculo antes de que cayeran las sombras nocturnas, comenzó a llover y se fue la luz eléctrica. El taller continuó con las parpadeantes llamas de unas velas. El profesor Danny Merentes, como custodio de la Virgen, retiró la lupa del relicario para que las personas se acercaran a contemplar la reliquia a la luz de una linterna, pero sin los reflejos del lente de aumento. Mientras oscurecía, fue ocurriendo un hecho para mí prodigioso: la reliquia tomó un brillo propio y los colores naturales y relieves de la piedrecilla se fueron tornando cada vez más visibles. Doy testimonio de que alcancé a contemplar la imagen con una claridad tan inusitada como inesperada e incluso advertí la evidencia de la posible rotura de la reliquia que es difícil de ver aun en las fotografías de alta resolución.

La devoción de los naiguatareños y su participación entusiasta en el taller son pinceladas de esas Venezuelas que bullen más allá, más abajo incluso, del cemento y las gruesas manos de pintura que en nombre de una mal interpretada “modernidad” condenan a una escasa visibilidad y aprecio social hermosas tradiciones e identidades. Ese formidable sustrato nos ha de guiar por los complejos desfiladeros de construir un nuevo modelo de país con la sola exclusión del mal, de los egoísmos, de las discriminaciones e injusticias sociales.

 

Contacto y comentarios: hbiordrcl@gmail.com

 

Escritor, investigador del IVIC y profesor de la UCAB