Reporte Católico Laico

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Obispo acusado de abusos y hallado completamente inocente: ¿quién devuelve el buen nombre?

Obispo acusado de abusos y hallado completamente inocente: ¿quién devuelve el buen nombre?

Después de una “completa investigación” la fiscalía del condado de Dauphin, en Estados Unidos, ha declarado que no hay nada sólido contra Kevin C. Rhoades, actual obispo de Fort Wayne/South Bend (Indiana), que durante una semana ha figurado en la prensa como supuesto abusador o implicado en relaciones impropias o criminales con un adolescente. Historias de sus “viajes a Puerto Rico con un adolescente” hace 30 años circulaban por los periódicos. La supuesta víctima, además, murió hace décadas.

El mismo fiscal del distrito, Francis Chardo, lamenta en una declaración pública este jueves 13 de septiembre, la difusión pública del caso y las especulaciones en prensa.

“Este ha sido un caso de difusión pública de meras especulaciones de comportamiento impropio, sin fundamento”, afirmó Chardo. “En este caso, la filtración de lo que resultó ser una información sin fundamento causó daños innecesarios. Esto ha perjudicado a las víctimas reales de abuso sexual. También ha causado un daño significativo e innecesario al obispo Rhoades”.

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Fran Chardo, el fiscal del distrito, lamenta que la opinión pública haya hecho un juicio paralelo basado en rumores y especulaciones contra el obispo Kevin de South Bend

“Alentamos a que se informe de cualquier sospecha de abuso de un niño a la policía y a ChildLine”, continuó Chardo. “Pero una vez que se informa, debe ser investigado por completo sin especulación pública sobre la culpa. Aquí, no encontramos evidencia de irregularidades. Ahora consideramos este caso como cerrado“.

El fiscal cree que quien acudió con sus sospechas a la Policía lo hizo basándose en “un recuerdo honesto” pero equivocado.

La historia de fondo: hace 30 años

El comunicado del fiscal explica los hechos. Un hombre llamado JT (hoy ya fallecido) mantenía una relación “extraña” hace unos 30 años con el hoy obispo Kevin Rhoades, o eso le parecía recordar al primo de JT, que es quien acudió con la historia a la diócesis, que es quien la transmitió a la Policía.

No es que este primo tuviera conocimiento directo de ningún acto sexual o ilícito, sólo le parecía recordar “conducta extraña” y por eso lo denunció. Hablaba de que Rhoades viajó a Puerto Rico con JT dos veces y a Sudamérica una vez cuando JT tenía entre 13 y 14 años.

La investigación pronto constató que eso no podía ser: Rhoades y la familia de JT demostraron que Rhoades no conoció a JT hasta 1990, cuando JT era un joven recluso de 19 años en la prisión del condado de Dauphin. La madre de JT le había pedido a Rhoades que le ofreciera guía espiritual y Rhoades, que entonces prestaba servicios en la Parroquia de San Francisco de Asís en Harrisburg, lo hizo.

Rhoades incluso acudió a un juicio de JT a principios de 1990 y le dijo a un juez que si se liberara al joven la parroquia lo acogería para hacer servicios comunitarios.

El viaje a Puerto Rico

JT fue puesto en libertad condicional el 6 de abril de 1990. Ese año, Rhoades y otro amigo tenían previsto un viaje a Puerto Rico, y JT pidió ir con ellos para visitar a su abuela que vive allí.

En entrevistas con investigadores, tanto Rhoades como el segundo hombre, que ahora vive en Inglaterra con su familia, declararon que no hubo contacto sexual o íntimo entre ninguno de ellos durante el viaje.

La madre de JT confirmó que el viaje a Puerto Rico ocurrió cuando su hijo tenía 20 años.También le dijo a los investigadores, dijo Chardo, que nunca tuvo ningún indicio de contacto sexual entre su hijo y Rhoades. Cuando JT murió en octubre de 1996, Rhoades presidió su misa funeral a petición de los padres de JT.

El fiscal Chardo dijo que Rhoades y la familia de JT cooperaron completamente en la investigación. Chardo dijo que había concluido que el viaje a Puerto Rico fue la única vez que Rhoades viajó con JT, y que “todo el contacto de Rhoades con JT fue en contexto pastoral, según las tradiciones reconocidas del ministerio carcelario”.

Ningún testigo ha alegado haber observado ninguna conducta criminal o impropia por parte del Obispo Rhoades con respecto a JT”

Rhoades, nativo del Líbano, fue obispo en Harrisburg de 2004 a 2009. Actualmente es obispo de la Diócesis de Fort Wayne/South Bend en Indiana.

La reputación bajo el “tribunal” de la opinión pública

La diócesis de South Bend comentó en una nota: “Si bien es importante presentar denuncias, el resultado de esta investigación subraya la importancia de permitir que las autoridades apropiadas determinen la credibilidad de las acusaciones antes de que la reputación de cualquier individuo sea impugnada en el tribunal de la opinión pública“. La nota dice que el obispo agradece el apoyo que ha recibido de los feligreses.

El fiscal ha hecho lo que ha podido por dejar limpia la reputación del obispo Rhoades, pero queda claro que unas meras sospechas, combinadas con un debate público en los medios lleno de especulaciones, pueden causar un gran daño anímico y personal.

P.J.G./ReL