Reporte Católico Laico

/

Héctor Franceschi (Río Caribe, 1925; Caracas, 2018)

Héctor Franceschi (Río Caribe, 1925; Caracas, 2018)

RCL les invita a leer a Luis Xavier Grisanti[i].-

La pequeña ciudad de Rio Caribe, patrimonio cultural de Venezuela, ha sido cuna, desde su fundación por los españoles (1715), de prohombres y mujeres que han realizado contribuciones valiosas al desarrollo económico, social, institucional, científico y cultural de Venezuela desde que se convirtió en el siglo XIX en un pujante emporio de creación de riqueza agroexportadora en los renglones del cacao, la caña de azúcar y el ron.

Son oriundos de Rio Caribe, Estado Sucre, juristas notables (José Loreto Arismendi, Carlos F. Grisanti, Alejandro Pietri, Andrés Grisanti Franceschi, Alberto Diaz y Alí Venturini); ingenieros (Luis F. Calvani, Juan Otaola Paván y Claudio Fermín); médicos (Pedro Rafael Fígallo, Félix Lairet, Juan Otaola Rogliani, Andrés Pietri y Julio Otaola Paván); historiadores y periodistas (Ángel Grisanti y Noel Grisanti Luciani); líderes políticos honestos (Juan Pietri, Luis Gerónimo Pietri, Mercedes Fermín y Arturo Hernández Grisanti); agricultores y comerciantes (Lorenzo Ortega de la Cova, Andrés Franceschi, Luis E. Franceschi Calvani, Jesús Emilio Grisanti, Carlos Luciani y Humberto Antonorsi); y generales civilistas como Humberto Hernández Grisanti y Héctor Franceschi Marcano, quien acaba de fallecer a los 93 años.

Descendiente de uno de los inmigrantes pioneros que arribó a las tierras orientales desde la isla de Córcega y se hizo fructífero agricultor, Ángel Andrés Franceschi (Nonza, 1799; Valle del Espíritu Santo, Margarita, 1845), Héctor quiso desde niño abrazar la carrera de las armas, inspirado por su pariente corso, el general Jean-Baptiste Franceschi, cuyo nombre aparece en el Arco de Triunfo de París, muy cerca del Precursor de la Independencia, Francisco de Miranda. Se graduó de subteniente con altas calificaciones en la Academia Militar de Venezuela, y fue asignado al Estado Carabobo, donde conoció y se casó con la joven Elia Franceschi, de la rama valenciana de la familia.

Héctor Franceschi fue uno de los generales más jóvenes de nuestra naciente democracia. Por solicitud directa del presidente Raúl Leoni (1964-1969), y a pesar de tener para entonces ocho hijos pequeños, aceptó ser comandante del TO 3 y luego del TO 5 durante los años de la guerrilla, a fines de los años sesenta. La misión que le dio el presidente Leoni fue poner orden en los TO, evitar las injusticias y violaciones de derechos humanos, crear comandos estratégicos con las diversas autoridades en las regiones y mejorar las condiciones de vida de los habitantes del campo.

El general Franceschi logró su objetivo en el TO 3 y luego fue nombrado comandante del TO 5, en el que también alcanzó a derrotar a quienes habían subvertido el orden constitucional, abriendo el camino para la política de pacificación llevada a cabo por el presidente Rafael Caldera (1964-1974), mediante la cual los insurrectos depusieron las armas y se reinsertaron en la vida política del país con las garantías ciudadanas que sólo un régimen democrático puede ofrecer. Su prestigio como oficial se acrecentó por su respeto por los derechos humanos y por sus profundas convicciones cristianas, heredadas de su padre, don Jesús Franceschi Urgelles.  

Católicos practicantes, Héctor y Elia son los padres de 11 hijos; todos profesionales. Su devoción cristiana inspiró a tres de ellos, Héctor, Noel y Miguel, a hacerse sacerdotes. Luis fue director del Colegio Los Arcos y desde 1993 se ha dedicado a la docencia en Nairobi, Kenia, donde creó la Facultad de Derecho de Strathmore University (de la que es Decano), la cual el presidente de la República ha calificado como la mejor facultad de ciencias jurídicas de su país. Es abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), experto en Derecho Constitucional e Internacional y profesional con gran influencia en el desarrollo de los sistemas jurídicos en los países africanos.

Héctor hijo, también abogado de la UCAB y doctor en Derecho de la Universidad de Navarra, fue durante nueve años vicerrector académico y es catedrático de Derecho Canónico y de Familia en la Pontificia Universidad de la Santa Croce en Roma, y Miguel ejerce su oficio pastoral en República Dominicana. Noel es capellán de la Universidad Monteávila en Caracas. No en balde su padre fue director de la Escuela Superior de Guerra del Ejército, en aquellos primeros lustros de la democracia venezolana cuando sólo había poco más de una decena de generales en nuestras Fuerzas Armadas.

Ivonne es bióloga y se dedica a su familia, en Caracas. François es investigador y luego de haber trabajado en Berlín (Alemania) y en New Haven y Washington (Estados Unidos), ahora labora para la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra (Suiza), en un proyecto internacional de investigaciónn de nuevas generaciones de antibióticos. Katy y Alida son administradoras de instituciones de servicio social. La primera estudió la carrera en México y la segunda en Colombia y ambas han dedicado gran parte de su vida a la enseñanza y preparación de jóvenes. Betty es educadora y vive en Austin, Texas, donde es directora de la catequesis para adultos de una gran parroquia de la ciudad.

Gustavo y Yohana son los últimos hijos de Héctor y Elia, y fueron adoptados cuando a los ocho años quedaron huérfanos de padre y madre. Ambos son profesionales: Yohana es abogada egresada de la UCAB y vive en Connecticut con su marido y tres hijos pequeños, y Gustavo es fisoterapeuta y vive en Caracas con su esposa y tiene dos hijos pequeños.

En toda su travesía vital, el hijo señero de Río Caribe contó con la ayuda perenne de su inseparable esposa, Elia Franceschi. Dios, familia y patria fueron sus únicas pasiones y en las tres el Gral. Franceschi descolló por su rectitud, nobleza de espíritu, firmeza de carácter, competencia, responsabilidad y amor infinito al prójimo.

[i] El autor desea agradecer a su primo, el Padre Héctor Franceschi Franceschi, por sus aportes a este artículo.