Reporte Católico Laico

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Tito, Emperador, hijo de Vespaciano

Tito, Emperador, hijo de Vespaciano

RCL les invita a leer a Raúl Sanz Machado.-

Los Doce Césares.   Capítulo IX

A la muerte de su padre, el trono imperial de los Césares fue ocupado por Tito Flavio Sabino Vespaciano, hijo y sucesor de su padre, conocido históricamente como el Emperador Tito, undécimo  César,  nacido el mismo año de la muerte del feo Calígula, en una modesta morada vecina al Septizonium* y se educó en la corte, junto con su fraternal amigo Brítanico, hijo del Emperador Claudio y de la promiscua Mesalina. Tito se casó con Arrecina Tértula, quien falleció un año más tarde. Nuevamente contrajo matrimonio con Marcia Furnila, de familia aristocrática, de quien debió divorciarse por razones de Estado.

Durante el juicio a Jerusalen, Tito participó en las cruentas guerras en la entonces  provincia romana de Judea, donde refiere el historiador, Flavio Josefo,  de ésa época, que perecieron más de 1 millón de soldados y Tito,  por su condición de hábil  y valiente guerrero, fue aclamado y proclamado en el campo de batalla, Emperador,  sucediendo a Vespaciano, su Padre, en el año 79aC.   Estaba vinculado sentimentalmente con Berenice de Cicilia, hermana de Herodes Agripa II, quien a pesar de su condición de judía, había colaborado con los romanos y apoyado a Tito en sus aspiraciones al trono imperial.  En el año 75aC.  ambos convivieron abiertamente en el palacio, pero la presión del pueblo y el rechazo del Senado lo indujeron a separarse de su amante, con la consecuente merma de su prestigio.

Antes de su acceso al trono, ya Tito había cobrado fama por su crueldad y era temible por su intemperancia y por su disipada vida de orgías con sus amigos,  que se prolongaba por noches enteras, pero ante el temor generalizado que se convirtiera en otro Nerón, cambió su conducta, destacándose por sus virtudes y eficiencia en el desempeño del poder imperial, lo que le restableció el respeto y afecto del pueblo. Los historiadores de la época lo reconocieron como el casi único Emperador excepcional, por su trayectoria ejemplar y moral en su breve reinado de 27  meses, habiendo fallecido en el año 81aC. a los 41 años de edad a causa de supuestas fiebres malignas, aunque también pudo ser víctima del veneno, según el filósofo romano Filóstrato.  Don Casio, por su parte sostuvo que su muerte fue ocasionada por causas naturales Cualquier cosa pudo ocurrir  

Antes de morir, Tito expresó una enigmática frase:  “He cometido un error”, interpretada por Casio por su negativa de ejecutar a su hermano Domiciano, al descubrir una conspiración en la cual estaba implicado. Nada raro en aquellos tiempos. En efecto  durante su reinado, Tito había abolido la ley de “Maiestas”,  aplicada para condenar los actos de traición y difamatorios.

*Septizonium: Palacio Imperial construido en el Palatino, por Séptimo Severo. En 1198, se celebró el primer              Cónclave que eligió a SS Inocencio III.

Se conserva una declaración del Emperador Tito en la que expresa: “Es imposible que yo sea insultado o ultrajado en forma alguna. Yo no hago nada que merezca ser censurado y no me importan las falsedades que se digan de mí”. Posiblemente un rasgo de solidaridad suya fue la donación de una importante suma del tesoro imperial y su inspección personal, para socorrer  a decenas de miles de víctimas de la devastadora erupción del volcán Vesubio, en la bahía de Nápoles en el año 79aC. el mismo año en el que cuando sucedió a su padre.

La noticia de la temprana muerte del Emperador Tito, 2 años después, en el año 81, provocó una profunda manifestación de aflicción y el Senado fue pródigo en alabanzas, concediéndosele el máximo honor de la deificación, a pesar de su antigua fama de crueldad y vida disipada. Siendo el único Emperador que supo enmendarse.  Le llegó el turno entonces, a su hermano y sucesor, Tito Flavio Domiciano, el último de los 12 Césares”, ungido 24 horas después por la Guardia Pretoriana y por el Senado. La cara opuesta de su hermano Tito.