Reporte Católico Laico

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La «íes» del apagón

La «íes» del apagón

RCL les invita a leer a Nelson Chitty La Roche.’

«El pasado no existe, ni siquiera es pasado», William  Faulkner.

Miro la llama de la vela que se contonea a ratos para luego volver a su recta rigidez. No pensé que viviríamos una calamidad tan extrema, en medio sin embargo de mi desconfianza pero, la larguísima noche que a diario me brinda su insolente obscuridad no me deja escoger. Pienso en la tragedia que se extiende y se exhibe con apetito de eternidad. El chavismo trajo a nosotros el pandemónium en entera singularidad.

Inconscientes han sido desde el inicio. Impertérritos se han mostrado frente al fracaso y entretanto, la mentira irreverente que no hace dudar sino confirmar se repite. Inconmovibles resultan, ante la evidencia del desastre, que solo a ellos y a nadie más puede imputarse. Ruindad, descalabro, desasosiego aportaron al país. Del amor intenso que generó el discurso del difunto y las prebendas y dadivas que lo apuntalaron, pasaron, de un trazo, al desconcierto, alejamiento y rencor. Venezuela no los quiere ya.

Ineptos como ninguno de los gobernantes que hayamos tenido. Indolentes, insensibles, irrespetuosos, incapaces de ofrecer el mínimo de consideración, a los centenares de miles de compatriotas que languidecen, rehenes del mal gobierno, mueren en vida cada día, hambrientos, enfermos, desesperanzados, medrosos de los abusivos burócratas enajenados, del hampa desbordada y de la insultante presencia militar, para someterlos y vejarlos, siempre disponible. Para eso quedo el otrora ejercito forjador de libertades, pretorianos al servicio de una camarilla corrupta y ontológicamente esquizoide.

Vuelvo al apagón que Maduro y su combo quiere atribuir al senador de florida y al gobierno americano. Imbéciles seríamos de creerles, luego de recordar a las iguanas y roedores, a los que señalaron antes como culpables de otras manifestaciones de lenidad, falta de mantenimiento, abandono material, entre otras etiologías que siempre llaman atentados o saboteos y que son pruebas imparables de la estulticia que caracteriza a uniformados y oficialistas.

En esos dilatados insomnios que he padecido, como un desafío de mi subconsciente a la negritud de mi actual entorno, llegue a preguntarme luego de ver a los más humildes bajar al Guaire a recoger agua, irracionales, enloquecidos y poseídos de una profunda frustración interior que, podía ser esto otro acto trágico de esta perniciosa obra que anatemiza nuestra historia y que tiene como actor principal al difunto y para su culminación a Nicolás y Padrino. ¿No serán ellos los verdaderos padres de la criatura? En su ansiedad, ¿habrán urdido otro siniestro plan para postrar al bravo pueblo y distraerlo de su contumacia ciudadana súbitamente reaparecida de la mano de Guaidó?

Piensa mal y acertarás” se oye decir en los predios populares y no tengo razones para juzgar ligero el aserto, sobre todo, si a estos zafios que nos tiranizan se refieren. Envío este artículo cortico desde una pc prestada y con los últimos aires de un internet que nos costó reconquistar porque en Santa Fe, cabe evocar a Rimbaud y, una saison en enfer.

Nelson Chitty La Roche, nchittylaroche@hotmail.com, @nchittylaroche