Reporte Católico Laico

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Cardenal Porras: Todo encuentro que busque salida pacífica a la grave crisis venezolana será bienvenido

Cardenal Porras: Todo encuentro que busque salida  pacífica a la grave crisis venezolana será bienvenido

El prelado dijo que los venezolanos no quieren guerra e hizo votos por una solución pacífica; no obstante, dejó claro que Venezuela sufre una dictadura y que los actos de Maduro contra la Asamblea Nacional son un golpe de Estado contra la única institución legítima de la nación.

 

Carlos Zapata | Reporte Católico Laico

 

El administrador apostólico de Caracas, cardenal Enrique Baltazar Porras, expresó este jueves que “todo encuentro que busque seria y pacíficamente una salida a la grave crisis venezolana será bienvenido”.

Dijo en este aspecto el prelado que lo seguirá con atención, al tiempo que “ofrecemos nuestra oración por el éxito, para bien de nuestra gente”.

No obstante, en la víspera el también arzobispo de Mérida estimó que los actos de persecusión contra la Asamblea Nacional constituyen un golpe de Estado y dijo que “hablar de diálogo en Venezuela es casi un insulto”, porque es una palabra mal empleada que funciona para “darle tiempo” a Nicolás Maduro.

Recordó que la Iglesia Católica y sus instancias han sido particularmente claras en su posición contra la administración de Maduro, calificado por el Parlamento como “usurpador” y desconocido por más de medio centenar de países, con Estados Unidos y la Unión Europea a la cabeza.

Durante una entrevista con el canal alemán Deutsche Welle, dijo que la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y sus otras instancias han sido muy claras: “Estamos ante un régimen ilegítimo que, además, se ha ilegitimado también por la forma como ha gobernado”.

En Venezuela “ha crecido la pobreza en todos los campos”

Sostuvo que en Venezuela “ha crecido la pobreza en todos los campos”; así como “la indefensión jurídica y todo lo que ha provocado que tanta gente haya salido del país. La situación realmente grave exige no solamente una ayuda”, pues estamos frente a “una crisis humanitaria que está viviendo la mayor parte de la población venezolana”.

Consultado con respecto al rechazo de mediación ofrecido al Papa Francisco, explicó que “hablar de diálogo en Venezuela es casi un insulto, porque es una palabra que ha sido muy mal utilizada, simplemente para darle tiempo al Gobierno”.

Recordó además que “la Santa Sede le respondió en diciembre del 2016, en carta del cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, planteando cuáles eran las condiciones para que participara el Vaticano; y hasta el momento no ha habido ninguna respuesta”.

“Actos contra la Asamblea Nacional son un golpe de Estado”

Destacó además que “los actos que estamos viendo con ese acoso y ese allanamiento a la Asamblea Nacional (AN), prácticamente es un ‘golpe de Estado’, porque es destituir el único poder legítimo que existe en el país, simplemente para afianzarse y consolidar una dictadura en la que no hay posibilidad de nada”.

“Nuestra preocupación -agregó el prelado- es que se respeten los Derechos Humanos y los derechos constitucionales, porque todo esto es hecho extrajudicialmente y de forma totalmente arbitraria creando mayor zozobra y miedo en la población venezolana”.

Opción militar | “Ni con sangre ni con guerra se solucionan los problemas”

En cuando a la opción militar en el marco de una eventual intervención extranjera, dijo que “somos partidarios de que se busque una solución pacífica. Que no pase en absoluto por ninguna intervención armada”.

Advirtió que “ha servido también como alimento del Gobierno para querer aparecer a cada momento con tropas, supuestamente (para) estar preparado para un ataque, cosa que ni desea ni busca ni quiere absolutamente nadie, porque sabemos que ni con sangre ni con guerra no se solucionan los problemas, y podemos hacerlo racionalmente”.

“Hay que ver las encuestas y las imágenes tan claras de cómo la mayoría de la población venezolana, en un noventa porciento no está con el régimen (de Maduro) y desea un cambio pacífico, para que los venezolanos puedan vivir en paz, para que los que están afuera puedan regresar. Y para que haya un mínimo de esperanza que no la hay, porque estamos en unas condiciones que no han sido por guerra sino por la ineficacia de un sistema que sólo ha traído más hambre y más miseria a toda la población”.