Reporte Católico Laico

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El alegre saludo de un niño con cáncer en Venezuela

El alegre saludo de un niño con cáncer en Venezuela

“Por favor, traigan medicamentos para los niños que mueren en los hospitales de Venezuela”, pedía el sacerdote luego de intercambiar el efusivo saludo con un niño que sufre leucemia linfoblástica aguda.

En el momento de las ofrendas, la frágil figura Luis David Matos Galindo, se desplazaba hacia el centro del altar. Un tapabocas y su lento caminar denotaban que se trataba de un paciente del hospital JM de los Ríos de Caracas. Él llegó temprano, no así el resto de pacientes que se vieron impedidos de asistir por la lluvia. A su derecha lo acompañaba Mariela Key, voluntaria de la asociación civil Aconvida, un grupo de mujeres que sobrevivieron al cáncer y hoy ayudan a pacientes que luchan con esta terrible enfermedad en Venezuela. De su lado izquierda, era sostenido por Teresa Galindo, su abuela.

Luis David llevaba en sus manos el vino para consagrar. Con apenas cuatro años de edad, el niño no comprendería que detrás de la ofrenda que le entregaría al sacerdote se esconde el gran sacrificio -que Dios hecho hombre- hizo por la humanidad hace más de dos mil años. Lo que sí sabe Luis David es que de repente no ha visto más a los amigos con los que se encontraba cada dos meses en el servicio de hematología del hospital J. M. de Los Ríos.

“Ya no están Giovanny ni Robert, ni otros niños”, decía en voz baja su abuela Teresa. “Dicen que no hubo manera de salvarlos o de que fueran operados a tiempo”, acotaba con tristeza. “Mi nieto, como los niños que fallecieron, tiene leucemia linfoblástica aguda que se le diagnosticó hace dos años, y nos toca venir cada dos meses al hospital”.

La señora le agradeció el gesto a algunas fundaciones porque les han ayudado a conseguir algunos medicamentos, dijo para Aleteia. Son de familia pobre y vienen de “un pueblito que queda “más allá de Curiepe, llamado Tacariguita”, en Miranda. “Llegamos el martes 4 de junio y me quedé para venir a la misa, porque Dios nos va a ayudar a superar esto”.

 

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@GuardianCatolic

 

“Queremos medicinas, no queremos armas”

En el JM de los Ríos existe un listado de 30 pacientes que esperan ser trasplantados. “David derrotó a Goliat”, le decía una amiga de la señora Teresa brindándoles esperanzas para salir triunfante de esta enfermedad, al tiempo que les daba un fuerte abrazo.

Con todo, lo cierto es que “muchos niños prácticamente están siendo sacrificados en Venezuela”, porque el sistema de salud que no le da respuesta a la enfermedad que agobia a Luis David. Por eso, el padre Wilfredo Corniel Castellanos, quien cruzó con el niño un hermoso saludo chocando las palmas de las manos y luego el puño, no dejó de ser fuerte.

Hago un llamado a las autoridades nacionales para que se avoquen al problema de la salud”, pedía este 5 de junio frente a los familiares de los pacientes del JM de los Ríos.

“Así como tienen tanto interés por traer ametralladoras y uniformes para los militares, tengan interés en liberar la ayuda humanitaria que entró hace unas semanas al país; y traigan medicamentos e insumos para los niños que están muriendo en nuestros hospitales”, exigía el sacerdote que pertenece a los dehonianos del Sagrado Corazón.

Mildred Varela, en nombre de la asociación civil Aconvida hizo un llamado a la solidaridad con los pacientes que tienen cáncer, y de manera especial con los niños. “Hemos sostenido que esto que ocurre en Venezuela es un genocidio”, expresó en el templo. Sostiene que el Estado Venezolano y el gobierno de Maduro, “son los responsables de ejecutar las acciones necesarias para mejorar la salud de los niños, y si no lo hacen a tiempo, eso los convierte en culpables de sus muertes”.

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Que sus muertes no queden impunes

Por su parte, la diputada Manuela Bolívar, explicó que los niños fallecidos no son consecuencia de las sanciones impuestas al régimen de Nicolás Maduro, sino que sus muertes se deben a que no se invirtió en un programa de trasplante en el país.

“Pequeñas tumbas blancas que antes no se veían con frecuencia, hoy las observamos más, porque son el reflejo de lo que ocurre en el país. Hoy mostrar esta realidad en la Asamblea Nacional no es solo sensibilizar más acerca de la crisis, sino que es asumir la causa de que en Venezuela se reconociera que hay una emergencia humanitaria, que necesitamos ayuda y que cada día sin recibir la atención significa más niños muertos.”

Finalmente, se conoció que la parlamentaria solicitó ante sus colegas de la Asamblea Nacional, tomar registro de cada caso y niño fallecido, para armar un expediente y garantizar que sus muertes no queden impunes.

Ramón Antonio Pérez/Aleteia Venezuela | Jun 06, 2019