Exhortación Pastoral de Mons. Saul Figueroa con motivo de la prolongación del Año Jubilar de la Diócesis de Puerto Cabello

8 de septiembre de 2019

1. La Diócesis de Puerto Cabello, que inició el 5 de julio de 2018 su itinerario Jubilar, celebró el pasado 5 de julio del año en curso, sus 25 años con una solemne Eucaristía presidida por Su Eminencia el Cardenal Jorge Urosa Savino. Esta circunscripción eclesiástica fue erigida por Su Santidad, el Papa Juan Pablo II el 5 de Julio de 1994.

2. Lo celebrado durante este tiempo especial de gracia ha sido muy enriquecedor. En primer lugar damos gracias a Dios por los numerosos fieles de las parroquias, colegios, comunidades, grupos, servicios pastorales y movimientos laicales que han efectuado las peregrinaciones a la Santa Iglesia Catedral y a la Iglesia de Santa Ana, que han cumplido con los requisitos para obtener la indulgencia plenaria propia del Jubileo y, por tanto, han experimentado la misericordia total de Dios en sus vidas.

3. También agradecemos a Dios por las charlas históricas sobre nuestra Iglesia porteña, carabobeña, nacional y universal, que nos han servido para conocer mejor el contexto histórico de nuestra evangelización.

4. Así mismo es importante haber dado los primeros pasos para la actualización de nuestro nuevo plan pastoral en la Asamblea Diocesana el pasado 30 de marzo

5. También nos complace muchísimo que como Iglesia Local hayamos interiorizado el itinerario espiritual y pastoral que conduce nuestro Jubileo y la actual acción pastoral: HACIA UNA DIOCESIS MÁS UNIDA CRISTO EN LA COMUNION, LA MISION, LA SOLIDARIDAD Y LA VIDA. El Cardenal Jorge Urosa asumió estas líneas en la homilía jubilar del pasado 5 de julio:

Unidos a Cristo: es decir en la unión con Dios, viviendo de acuerdo a su Palabra, que es palabra de vida y de felicidad. Recordemos lo que nos dice el Señor en otra ocasión: “Felices serán los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen” (Lc 11, 28).

La comunión fraterna, superando las barreras, las diferencias, viviendo fraternalmente como hermanos, participando activamente en la vida de las Parroquias y comunidades cristianas, en las asociaciones, cofradías y movimientos apostólicos. Es muy importante que se intensifique la unidad eclesial, el afecto al Obispo, el afecto a los sacerdotes, la unión entre fieles, sacerdotes, religiosos y el Obispo diocesano, que es el representante de Cristo en medio de ustedes. No debe haber nunca discordia no conflicto. Y siempre hay que superar las diferencias que pueda haber, con espíritu de caridad, de comunión y de fraternidad.

La Misión, que es la evangelización, el anuncio de Jesús, y el establecimiento de la comunidad cristiana en todas partes. El Señor Obispo los está invitando, queridos hermanos, a una actitud y acción evangelizadora, misionera, de “Iglesia en salida”, que vaya a todas partes, a las periferias, como dice el Papa Francisco, para llevar nuestro gran tesoro a la gente: los dones de Cristo: su Palabra de salvación, la fe que ilumina, fortalece y consuela. Se trata de darle en esta querida tierra del norte de Carabobo, una mayor fuerza a la acción evangelizadora y pastoral de la Iglesia, respondiendo al desafío que nos presentan, entre otras cosas, las dificultades de enseñar nuestra religión en las Escuelas públicas.

La solidaridad fraterna. Las Bodas de Plata diocesanas deben dar impulso a una Iglesia, solidaria. Esto es muy importante, dadas las circunstancias de penuria social y económica que estamos viviendo en todas partes en el país. Tenemos que ser solidarios con nuestros hermanos, especialmente con los más débiles y necesitados, sobre todo los enfermos, los niños, los ancianos, los indigentes. Una solidaridad que nos lleve a ser generosos con lo poco que tengamos, para aliviar el dolor y la angustia de los más necesitados.

La vida, defendiendo el derecho a la vida, especialmente contra la criminalidad, que acaba con la vida de la gente para despojarlos de sus cosas, la violencia política, que ha causado tanto dolor. (Cfr. Jorge Urosa Savino, Homilía 5 de julio de 2019 con ovación del año jubilar de la Diócesis de Puerto Cabello)

6. Tomando en cuenta lo anteriormente señalado, es importante señalar algunos retos diocesanos que se nos imponen como una especie de PROLONGACION DEL AÑO JUBILAR

Continuar elaborando nuestro nuevo plan pastoral de la diócesis 2019 – 2024, donde se puedan integrar y sistematizar nuestros desafíos, así como programar las correspondientes acciones, que brotan de los mismos.

En este orden de ideas, nuestro nuevo plan debe contar también con los aportes de la Segunda Asamblea Nacional de Pastoral del 2020, que tendrá como tema la “PARROQUIA MISIONERA”. Gracias a Dios este trabajo se enlaza perfectamente con la elaboración del Plan diocesano. Pues el itinerario de la Asamblea Nacional supondrá hacer desde ahora mismo, asambleas parroquiales, zonales, diocesanas y provinciales. El Vicario de pastoral junto con los arciprestes y demás sacerdotes y agentes laicales tienen una oportunidad estelar para cumplir con este trabajo de comunión eclesial.

En este orden de ideas hemos de seguir profundizando, como hasta ahora, las siguientes realizaciones:

a. La consolidación de la Escuela Diocesana de Teología: como instancia de formación para todos los agentes pastorales de nuestra Diócesis.
b. El fortalecimiento de la pastoral vocacional y sacerdotal.
c. La consolidación de las Caritas Parroquiales,
d. El autofinanciamiento de la diócesis, parroquias y demás instancias eclesiales.

Concordes con esto, las Zonas con sus arciprestes y demás sacerdotes y agentes laicales pueden tomar iniciativas para efectuar acciones pastorales en el Post Jubileo, tales como: charlas, encuentros pastorales, concursos de dibujos, foros, conversatorios, celebraciones litúrgicas.

Debemos editar y difundir el libro producto de las charlas históricas que se han dictado en el año jubilar.

Es un acto de justicia tratar de ubicar la Casa Natal del Cardenal José Alí Lebrún y develar una placa conmemorativa en esa propiedad.

Es necesario la rescatar la capilla y la Gruta ubicadas en el antiguo edificio

De igual manera en la Santa Iglesia Catedral debemos ubicar y señalar la lapida del R.P. Eugenio Galilea.

También en este tiempo de gracia, tenemos el reto de seguir consolidando la infraestructura diocesana y parroquial, entre las obras que están pendientes señalamos las siguientes:

a. “La refacción de la Catedral San José
b. Concluir el Salón de reuniones de la Catedral
c. La refacción del Claustro y sacristía de la Catedral
d. Casa Parroquial de Patanemo
e. Casa Parroquial del Espíritu Santo
f. Casa Parroquial y templo de la Parroquia Ntra. Sra. de Guadalupe
g. Refaccionar La Capilla de Carlos Felipe de El Cambur.
h. Conseguir un vehículo para la Parroquia Santa Rosa de Lima
i. Conseguir una Residencia Episcopal.
j. Refaccionar la Curia Diocesana
k. Refaccionar el Centro Diocesano Mons. William Guerra.
l. Refaccionar el Centro Integral Mons. Ramón Linares”. (Saúl Figueroa, Carta Pastoral Año Jubilar 5 de julio 2018, Nº 7)

7. LA COMISIÓN JUBILAR: Para dirigir y coordinar las actividades de Prolongación del Año Jubilar diocesano ratifico la Comisión Jubilar existente integrada por:

“Pbro. Cesar Palavicini, Vicario de pastoral, quien la preside
Pbro. Wolfgang González Vicario General
Pbro. William Campos, Canciller y maestro de ceremonias
Lic. Leopoldo Henríquez (Ecónomo de la Diócesis)
Dr. José Alfredo Sabatino Pizzolante (Relator)
Sra. Miriam García (Encargada del archivo diocesano)
Cremilde Pacheco (Laicos)
Sr, José Gómez” (Saúl Figueroa, Carta Pastoral Año Jubilar 5 de julio 2018, Nº 7)

8. “Que el Dios de todo consuelo permita que esta Prolongación del Año Jubilar sea un tiempo de gracia y de crecimiento en el Señor. Que tengamos una experiencia del perdón de Dios y se acreciente nuestro compromiso evangelizador sembrando esperanza y alegría, particularmente en los más pobres y desposeídos, para hacer de esta manera UNA DIÓCESIS MÁS UNIDA A CRISTO EN LA COMUNIÓN, LA MISIÓN, LA SOLIDARIDAD Y LA VIDA” (Saúl Figueroa, Carta Pastoral Año Jubilar 5 de julio 2018, Nº 14)

Bajo la protección e intercesión de nuestra Señora del Valle, de San José y Santa Ana les bendigo.

Dado en Puerto Cabello, el día 8 de septiembre de 2019
Fiesta de Nuestra Señora del Valle

Mons. Saúl Figueroa Albornoz
Obispo de Puerto Cabello

Nota de prensa Diócesis de Puerto Cabello
08 de septiembre de 2019