Mérida: celebran misa de envío de los catequistas y Zea honró a su patrona

 

Del 22 al 29 de septiembre se celebró la semana de la catequesis, bajo el lema Renovados y Enviados anunciemos la Esperanza de ser Discípulos en Venezuela, actividad convocada por el Departamento de Catequesis del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano (SPEV), celebración que se dio en todo el país, donde cada Arquidiócesis, Diócesis y Vicariatos organizaban como iba a desarrollarse las actividades durante la semana.

En la Arquidiócesis de Mérida, se realizó desde el 23 al 29 de septiembre, donde cada parroquia organizó los encuentros con sus grupos de catequistas, a la luz de las cuatro dimensiones de la catequesis: formación, oración, evangelización y compromiso social. Teniendo esta semana como un espacio de encuentro y reflexión, donde se renovaran los compromisos adquiridos por los catequistas, manteniendo su misión original, el formar a hombres y mujeres en la iniciación cristiana.

Ennis Dugarte, catequista de la Parroquia San José Obrero, relató su experiencia como “algo único, de grata satisfacción, bendecidos por Dios en todo momento… Durante esta semana nos unimos con la Parroquia Santiago Apóstol de la Punta, donde se realizaron diversos talleres formativos…”

Asimismo este sábado 28 de septiembre se celebró la misa de envío de los catequistas, la Catedral Basílica Menor Inmaculada Concepción fue la sede para la realización de esta hermosa eucaristía, la cual fue presidida por Mons. Luis Enrique Rojas, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis, en compañía de algunos sacerdotes del clero merideño y con la presencia de una gran cantidad de catequistas de las diferentes parroquias de la Arquidiócesis; también se dio la bendición del agua y de aceite perfumado, con los que después serian ungidos los catequistas, además de renovarse las promesas bautismales.

Durante su homilía, Mons. Luis Enrique, les recordaba cual era la misión de un maestro, el tener que enseñar y ellos como maestros de fe, tenían una gran responsabilidad, el dar a conocer a nuestro Señor Jesús, a Dios. También el de educar a la sociedad, el sembrar buenas cosas y valores en los catequizados. Señala además de que la catequesis ha dado sus frutos, ha dado buenos cristianos, recordó las palabras del Cardenal de Chile al Cardenal Porras, donde le expresaba su alegría por la cantidad de Venezolanos Católicos que han llegado a Chile, en medio de esta crisis y han avivado la iglesia chilena.

El momento fue propicio para que monseñor felicitara a estos hombres y mujeres por el trabajo que hacen y por no abandonar a los muchachos en estos tiempos duros y difíciles que vivimos en el país donde ellos también son afectados directamente. Los invitó a realizar una catequesis este año desde la realidad venezolana, debemos ser más humanos, conociendo que hay muchos niños que han sufrido el abandono forzado de los Padres que tuvieron que cruzar la frontera en búsqueda de un mejor porvenir para ellos y sus hijos. También les preguntó si ellos van todos los domingos a Misa sin falta y frecuentan el Sacramento de la confesión porque si no lo hacen nadie puede dar ni enseñar lo que no vive, para finalizar les recordó a los formadores, el que se deben sentir afortunados por ser elegidos, bautizados y enviados para cumplir esta misión.

“Esta semana de la catequesis, la hemos vividos muy renovada… vivimos esta semana iniciando con un encuentro a solas con Jesús, donde renovamos la llamada de Dios para esta misión… durante la semana cada catequista estuvo encargado de presentar un tema como parte de la formación…” manifestó Gladys Rojas, catequista de la Parroquia Santuario San Buenaventura en Ejido, quien también quiso compartir esta bonita experiencias con sus hermanos en Cristo.

Para finalizar esta celebración, la Hermana Gleudy Lara, encargada del Departamento de Catequesis de la Arquidiócesis, les agradeció a los catequistas que hoy siguen formando a cristianos, por su acompañamiento y entrega. Los invitó a dejarse seducir por Jesús y cumplir con el proyecto de hacer más humana, la vida de los humanos, el no olvidar que Dios está con ellos y que el Departamento estará también ahí acompañándolos. Para concluir esta semana de la catequesis, el día 29 de septiembre, cada parroquia efectuó la misa de envío de sus catequistas, para así dar paso al inicio de la nueva etapa de formación.

Zedeños celebraron a su patrona ¡Virgen de las Mercedes!

Zea se vistió de gala para la celebración de su patrona Nuestra Señora de las Mercedes, patrona de los cautivos y de los presos. Los zedeños vivieron con alegría la celebración en honor a la Virgen este 24 de septiembre, adornando sus casas y calles para la festividad. Como preparación, desde el 14 de septiembre se realizaron las novenas, el 23 se realizó el rosario de aurora, la caravana y serenata en su honor, con la acostumbrada procesión de media noche con velas encendidas por las calles.

El 24, día central, se dio inicio con la procesión a las nueve de la mañana, acompañada por música de antaño, a las 10 de la mañana, se inició la eucaristía central, presidida por Mons. Luis Enrique Rojas Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis, acompañado por el Pbro. Jesús García párroco, por los sacerdotes que trabajan en la Zona del Mocotíes, parte del clero merideño y algunos sacerdotes provenientes de la Diócesis de Táchira.

Durante su homilía, Mons. Kike animó a los fieles a no perder la esperanza, a no doblegarnos ante un pensamiento ideológico y que expresemos nuestras ideas, pidió a las autoridades civiles trabajar por el pueblo, pidió además a Nuestra Señora de las Mercedes, que ella como patrona de los presos, pronto nos pueda devolver la libertad que tanto anhelamos. De igual manera recordó que todos somos importantes para el futuro del país y tenemos un deber que cumplir.

Asimismo, Mons. Luis Enrique dio su bendición a la naciente Cofradía Nuestra Señora de las Mercedes, grupo que estaba iniciándose ese día dentro de la vida parroquial. Fueron alrededor de 2000 feligreses, quienes participaron en la misa y durante las actividades realizadas el día central, miles de devotos que vinieron a cumplir como cada año con su patrona.