Caminando con El Pap Francisco: evento internacional

ESTOS SON NUESTROS CONFERENCISTAS DEL EVENTO «CAMINANDO CON EL PAPA FRANCISCO»

bidegain

Ana María Bidegain, experta en temas religiosos.
Ana María Bidegain es profesora de estudios religiosos de la Universidad Internacional de la Florida.
En 1979 obtuvo su titulo doctoral en la Universidad Católica de Louvain en Bélgica y en 1995 su titulo en estudios post-doctorales en la misma institución educativa.
La doctora Bidegain se ha desempeñado como consultora en temas religiosos para diferentes gobiernos.
Ha desempeñado importantes investigaciones en asocio con universidades como La Javeriana en Colombia, la Universidad de Buenos Aires en Argentina, la Universidad de Barcelona en España y la Universidad de Duke en California. Ella tendrá a su cargo ubicarnos en el tiempo latinoamericano en el Cual Bergoglio encuentra su vocación.

DE LA HISTORIA ECLESIÁSTICA A LA HISTORIA DE LAS RELIGIONES

BREVE PRESENTACIÓN SOBRE LA TRANSFORMACIÓN DE
LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA HISTORIA DE LAS RELIGIONES

EN LAS SOCIEDADES LATINOAMERICANAS

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Ana María Bidegain. Profesora titular de la Universidad de los Andes. Profesora Asociada de la Universidad Nacional.
asta la década de los años 60, la historia de la
realidad religiosa y cultural latinoamericana
en su conjunto era prácticamente inexplorada por
los académicos latinoamericanos o extranjeros.

El Catolicismo en América Latina

América Latina era considerada, casi exclusivamente, como una región católica, y nadie cuestionaba el supuesto de que la Iglesia ejercía tanto una
gran influencia económica y política, como un liderazgo cultural y espiritual.Ésta influencia era considerada, por sectores académicos y tecnocráticos,
como el mayor obstáculo al desarrollo, especialmente para implementar un proceso de modernización. La Iglesia era mirada como una entidad
esencialmente conservadora, interesada solamente
en preservar su posición privilegiada en las estructuras legales y sociales que históricamente habían
sido la fuente de su influencia.
De hecho, debido a la organización jerárquica
de la institución y a su identificación con las élites
tradicionales, la modernización era vista por estas
élites como una oposición a su propia existencia.
Por la misma época, a pesar de los enormes recursos
de la Iglesia y de su presumible resistencia al cambio y al «progreso», muchos analistas escribían con
optimismo prediciendo que la modernización del
continente era inevitable y que a su turno la modernización relegaría a la Iglesia y a todo lo relacionado con el mundo religioso a su lugar adecuado en la esfera privada, dejando los asuntos públicos o políticos a las instituciones modernas, como
los partidos o los sindicatos. La modernización acarrearía inevitablemente la secularización y no faltaron quienes anunciaran la muerte de Dios. En este
contexto, es lógico entender que no se viera interés
en estudiar algo inevitablemente llamado a desaparecer.
Esto no quiere decir que hasta la década del 60
no existieran estudios o historias sobre la realidad
religiosa del continente, sino que ella había quedado en gran medida reducida a ser una historia
realizada en y sobre parámetros exclusivamente
clericales y determinada totalmente por la experiencia historiográfica europea. A medidados de
siglo las transformaciones económico-sociales incentivaron en los medios jerárquicos católicos el
interés por desarrollar estudios sociológicos, y las
transformaciones eclesiales que acompañaron a las
sociales y políticas de los años 60 influyeron en el
surgimiento de una historiografía menos eclesiástica y más eclesial1
. La transformación del campo
religioso latinoamericano, puesta de manifiesto en
1. Eclesiástico hace referencia al aparato jerárquico de una Iglesia cristiana, compuesto por sacerdotes, obispos, cardenales, es
decir, los administradores de lo sagrado. Eclesial, en cambio, se refiere al conjunto de los miembros de la Iglesia, al conjunto de
los bautizados, independientemente de su posición en la estructura organizativa de la Institución.

violeta

La década de los 80

Influye en el nacimiento de una
perspectiva más amplia que no se limita a estudiar
un solo sistema religioso, sino que abarca el conjunto del campo religioso, se fundamenta en el trabajo
interdisciplinario y consolida el estudio de la historia comparada de las religiones. Dar cuenta de este
proceso es el objetivo de este artículo.
1. El peso de la historiografía eurocéntrica y
clerical
La historia de la Iglesia cristiana se inicia para
algunos con los Hechos de los apóstoles o por lo menos
en el siglo IV, con la Ekklesiatiké historia de Eusebio
de Cesárea, quien imprimirá a los estudios sobre la
historia de la Iglesia su carácter eclesiástico, es decir, estudio de la historia de la institución en su
estamento jerárquico y con vistas a la conservación
del poder de este estamento. Esta perspectiva se
mantuvo hasta el siglo XX, aunque ya a mediados
del xvii encontramos tendencias revisionistas, y
sobre todo en el XIX aparecen las primeras elaboraciones de la historia de las Iglesias cristianas que
utilizan los métodos y criterios científicos de la
historia2
.
Además, y a pesar de su avance, en cuanto a
número e importancia cultural y religiosa, el cristianismo en América Latina no dejó de ser considerado como un fenómeno periférico dentro de la misma Iglesia, y todas las obras de síntesis que se
elaboran en los siglos XIX y XX son historias eurocéntrica. En la segunda mitad del siglo XX, algunas de estas obras toman en cuenta, muy discretamente, la historia del cristianismo en América Latina.
Tal historiografía religiosa está marcada
básicamente por el positivismo historiográfico y
sigue siendo esencialmente elaborada en ambientes
clericales.
En la segunda mitad del siglo XIX se comenzaron a desarrollar la antropología y la sociología de
la religión, y aunque en el momento no hubo un
diálogo interdisciplinario, la reflexión sociológica y
antropológica sobre la problemática religiosa tuvo
repercusión en la historiografía del siglo XX.
En los ambientes académicos, hacer de la religión un objeto de análisis científico parecía un
exabrupto hasta el siglo XIX. En sociedades de
elevado consenso religioso y de omnímodo poder
eclesiástico como eran las europeas, el tema estaba vedado. Sin embargo, las transformaciones
acaecidas en el siglo XIX -que dan origen a una
sociedad de bajo consenso religioso, de sonadas
querellas teológicas, de divisiones y cambios notables en las Iglesias, de enorme actividad extra religiosa y antirreligiosa, de apresurada merma
del poder material y espiritual del clero, de disminución, en suma, de la credibilidad, la importancia y los recursos de las diversas Iglesias- permiten que surjan otras reflexiones. La Iglesia se
vio despojada de su carácter de intocable e incuestionable, y comenzó a ser equiparada a otras
dimensiones de la sociedad humana, objetivada
y sometida al análisis científico.
De hecho^ es en los ambientes anticlericales,
ateos o por los menos agnósticos de la burguesía
liberal universitaria de Francia, Alemania e Inglaterra, donde se echan las bases para la sociología de las religiones que florecerán hacia fines del
siglo XIX5. Compte, Marx, Engels, Saint Simón,
2. Johann Lorenz Mosheim, protestante, es considerado el padre de la historia de la Iglesia «revisionista» por su obra Institutiones
historiae ecclesiasttae antiquiorís (1737). Le sigue su alumno Johann Schrockh, con Historia reiigbnis et ecclesiae chrístianae,
(1777). Antes hubo obras que abrieron el camino, como: Alfonso Chacón, Vitae et res gestae Pontificum romanorum (1601-1602);
Ferdinando Ughelli, Italia Sacra (1670). Briider St. Marthe, Gallia Christiana (1710); Enrique Flórez, España Sagrada (51 tomos,
Madrid, 1754-1979).
3. R. F. Rohrbacher, Histoire universelle de L’Eglise Catholique (29 L, 1842-1849); J.K. Gieseler, Kirchengeschichte (51,1824-1857). En
el siglo XX las obras de Bihlmeyer H.t.chle, Kirchengeschichte (1934); la de J. Lortz, Geschthte der Kirche in ideengeschichtlicher
Betrachtung (1959), con 20 ediciones y muchísimas traducciones, ni nombra nuestro continente; F. Mouret, Histoire Genérale de
l’EgHse (9 tomos, 1909-1921) poco dice cuando habla de las misiones.
4. A. Fliche- V. Martin, Histoire de l’Eglise depuis les origines jusqu’a nos jours, Paris (1936-1960) con 24 tomos. En los tomos XV a
XIX aparecen excelentes artículos de Robert Ricard como apéndices misionales en la estructura de la obra. García Villoslada – B.
Llorca, Historia de la Iglesia católica, le da más lugar a América Latina en su tomo III (Madrid, 1960); La Nouvelle Histoire de l’Eglise, de
L.Rogier- R.Aubert M. Knowles, Paris (5 tomos, 1968) tiene un capitulo realizado por el historiador norteamericano F. Pike; Hubert
Jedin, en su Handbuch der Kirchengeschichte, Fribourg, 1962, dedica unas 50 páginas del tomo IV, exclusivamente referido a la
historia misional debido a las críticas realizadas en América Latina, la editorial Herder, que publicó la obra, editó en 1987 un décimo
volumen sobre La Iglesia del siglo XXen España, Portugal y América Latina, dirigido por Quintín Aldea y Eduardo Cárdenas, en el
cual escribimos un pequeño artículo. El manual protestante editado por Kurt Dietrich Schmidty ErnstWolf, D/e Kirche ¡n ihrerGeschichte,
ofrece un informe paralelo de la historia del catolicismo y le dedica doce páginas, y 29 al protestantismo.
5. V. Instituto Fe y Secularidad: Sociología de la religión y teología. Estudio bibliográfico, Madrid, Cuadernos para el diálogo, 1975, pp.
18yss. BettyR. Schart: Estudio sociológico de la religión, Barcelona, 1974 especialmente el Cap. I, El estudio sociológico de la
religión: los pioneros, pp. 13-43; y Joachim Matthes, Introducción a la sociología de la religión, Religión y sociedad, Madrid, 1971.
6. Proudhon, Freud, son los pioneros.

Gorvachof

La religión en el centro del tema político.

Hacia finales del mismo siglo, en los ambientes universitarios se
construyen los principales edificios de la nueva
disciplina. Weber, Sombart, Durkheim y
Troeltsch, aunque publicaron sus obras clásicas
en el siglo XX., se formaron en el XIX y son los
verdaderos constructores.
Estos fundadores de la nueva ciencia social consideran también a la religión una realidad social que
sufre los embates de las transformaciones económicas, que se siente obligada a modificar sus orientaciones bajo la presión de los acontecimientos políticios, que ve irrumpir en su propio seno los
conflictos sociales y filosóficos de la época y a menudo es llevada a la división interna por influencias
externas, «…ven en la religión una realidad que,
lejos de estar fuera de las luchas sociales, los procesos políticos y las transformaciones culturales, se
halla -por el contrario- profundamente inmersa en
esa dinámica de la sociedad y atravesada por ella
de parte a parte».
Sin embargo, en el mundo académico no se
desarrolla una historiografía sobre las Iglesias, y en
gran medida ello se debe a la concepción historiográfica y la realidad socio-política del momento. El
Estado, por medio de la Universidad, pretendía
ejercer una influencia incontestable al vigilar y encauzar la reproducción de la «memoria» con el ánimo de identificar la «memoria histórica» -la del
conjunto social- con la «memoria nacional» -la de
las clases con poder-, y ésta con la memoria del
propio Estado – nación. En un momento en que el
Estado quería afirmar su poder por encima de
instituciones como la Iglesia, es explicable que deseara sacarla o al menos reducir su papel hegemónico en la memoria nacional.
De esta manera, antropología, sociología e historia eclesiástica se desarrollaron paralelamente. La
sociología y la antropología lo hicieron sobre la
religión dentro de las escuelas universitarias y normalmente antirreligiosas, y la historiografía sobre
la religión quedó casi exclusivamente en manos de
los ambientes clericales, o entre abogados, la mayor de las veces desarrollada para justificar perspectivas políticas conservadoras, que defendían
una estrecha relación Iglesia- Estado.
De esta manera, en foma paralela a lo ocurrido
en otras latitudes de América Latina, la historia
religiosa se desarrolló en el siglo XIX muy articulada
con ambientes clericales. En Colombia tenemos el
trabajo pionero de José Manuel Groot con su Historia eclesiástica y civil de Nueva Granada, Bogotá, t.I111,1869-1870, que fue uno de los que inició, en
América Latina, intentos de síntesis nacionales, de
historias de la Iglesia, junto con la obra de su compatriota Juan Pablo Restrepo, La Iglesia y el Estado en
Colombia, 2 tomos (1879-1881), quien dedicó mucho
tiempo a preparar una historia monumental de Hispanoamérica y de Colombia. En Brasil el fundador
de la historiografía religiosa fue Candido Mendes
de Almeida, con su obra Direito civil eclesiástico brasileiro, Rio de Janeiro, 1860-1873,4. vol, y Direito do
Padroado no Brasil, Río, 1858; en Chile, José Eyzaguirre, Historia eclesiástica, política y literaria de Chile,Valparaíso, 1850, y C.S. Silva Cotapos, Historia eclesiástica de Chile, Santiago, 1825; en México, las obras de
J.García Icazbalceta sobre Don Fray Juan de Zumarraga, México,1881. En el siglo XX tenemos la historia de síntesis de Mariano Cuevas, Historia general
de la Iglesia en México (1921-1928). En el Perú, Rubén
Vargas Ugarte, Historia de la Iglesia en el Perú, Lima,
1935-62. En Argentina, los trabajos de Rómulo Carbia, Historia eclesiástica del Río de la Plata (1536-1810),
Buenos Aires, 1924., el de J. Zuretti, Historia eclesiástica argentina, 2 t., 1945 y el de Cayetano Bruno,
Historia de la Iglesia argentina, Buenos Aires (1966-
1970). A lo largo del siglo XX se adelantarán trabajos
monográficos importantes.
Sin embargo, la historia religiosa es casi exclusivamente católica y eclesiástica en el doble sentido, sólo trata de la historia
de la jerarquía y las comunidades religiosas masculinas y es realizada en muchos casos por clérigos.
6. Sobre Comte ver: Paul Arbousse- Bastide: Auguste Compte etlasociologie religieuse, en Archives de Sociologie des Religions
(Paris), 1966, NS
22, pp. 3-58 Sobre Marx.v, ver O.Maduro, Religión y lucha de clases , Caracas, 1979. Sobre Engels,
O.Maduro, La cuestión religiosa en el Engels premarxista. Estudio de la génesis de un punto de vista en sociología de las
religiones. Tesis de Doctorado en filosofía. Lovaina, 1976. Sobre Saint Simón ver Pierre Ansart, Sociología de Saint Simón,
Barcelona, 1972. Sobre Proudhon, el menos importante en estos temas, ver P.Ansart, Sociologie prudhonienne de la
connaissance religieuse, en Contributions a la Sociologie de la Connaissance, Paris, 1967, Ns

1, pp. 13-33.
7. M. Weber, La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Barcelona, 1969 (trad. del alemán); W. Sombart, Thejews and
Modern Capitalism, Londres, 1913, trad. del alemán. De Durkheim Las formas elementales de la vida religiosa, Buenos Aires,
trad. del francés, y de Troeltsch, The social Teachings of the Christian Churches, Nueva York, 1960 , 2 vols. (trad. del
alemán).
8. O.Maduro, Religión y lucha de clases, Caracas, 1979, p.47.
9. Serafín Leite escribe la Historia da Companhia de Jesús no Brasil, Rio, 1938-1950,10 vol.; P.Pastells, Historia de la
Compañía de Jesús en la provincia del Paraguay, Madrid, 1912; Guillermo Furlong, La Santa Sede y la emancipación
latinoamericana, Buenos Aires, 1957; Germán Colmenares, Haciendas de los jesuítas en el Nuevo Reino de Granada, siglo
XVIII, Bogotá, 1960.
10. Existen varias obras recogidas en la guía bibliográfica de J.Sinclair, Protestantism in Latín America. A Bibliographical Guide,
California, 1976.

Protestantes

El surgimiento del Protestantismo.

La historiografía nacional del protestantismo en
América Latina surge en el siglo XX y hasta la
década del 60 es muy pobre; se destacan el trabajo
del alemán H.Schmidtll y la visión de conjunto de
Kenneth Scott Latourette, History of the expansión of
Christianity, especialmente el tomo V, referido a
Latinoamérica y publicado en 1943.
Sin embargo, desde un contexto diferente como
el de los Estados Unidos, donde las relaciones de
Iglesia y Estado han sido sanamente clarificadas,
aunque la religión tiene una importancia muy grande sobre la vida de la sociedad, surgió una historiografía diferente con relación a la temática religiosa,
y entre los estudios que intentaron realizar una
síntesis de la historia de la Iglesia a escala nacional
se debe resaltar el trabajo de la historiadora norteamericana Mary Watters, quien en 1933 publicó en
Chapel Hill A History of the Church in Venezuela,
1810-1930.
2. La transformación socio-religiosa
del continente exigió una mirada
académica de parte de los clérigos
A mediados del siglo XX la Iglesia católica se
sintió desafiada por la cantidad de mutaciones que
se presentaron en el continente. Acostumbrada a
una sociedad tradicional, casi inmóvil, de cambios
lentos, basada en la agricultura, la artesanía y el
pequeño comercio, girando en torno a las unidades
familiares, la Iglesia se vio repentinamente desbordada -y a menudo marginada- por los procesos de
urbanización, industrialización, migraciones y proletarización del campesinado.
Esta problemática se convirtió en un acicate
para que la Iglesia echara mano de los instrumentos
académicos. Lo inesperado de los nuevos procesos
sociales planteó conflictos y problemas para los que
la Iglesia católica latinoamericana no estaba preparada. Por eso la jerarquía busca en su matriz europea una colaboración para entender lo que sucedía
en esta América Latina de los años 50, para que la
ayude a salir de la crisis.
Esta búsqueda, unida con el llamado que realiza el propio Papa Pío xn para que las Iglesias de los
países ricos colaboren con las de los países pobres, es la
que trae la sociología europea del catolicismo: Lebras,
Pin, Houtart, Birou, Remy, etc.12 Estos estudios fueron
solicitados, orientados, financiados, elaborados,
editados y utilizados sobre todo por organismos de la
propia Iglesia católica. De esta manera la sociología que
realizaron fue sobre todo: Io
) adaptativa, en cuanto se
tomaba como modelo la experiencia sociológica
europea vinculada con las universidades católicas
conservadora y clerical, en cuanto que la preocupación
central era preservar la institución eclesiástica; y
eurocéntrica, con base en el modelo europeo del deber
ser de la Iglesia.
Más que una sociología era una sociografía, en la
medida en que diagnosticaba y describía la sociedad, pero
no una sociología stricto sensu, puesto que no daba
muchas explicaciones de la sociedad descrita. De todas
maneras se despertó no sólo el interés del estudio más
a fondo de la realidad religiosa del continente, sino la
conciencia de la necesidad de la formación del clero
latinoamericano en temas de sociología, y jóvenes
sacerdotes como Camilo Torres Restrepo, Gustavo
Pérez, Gonzalo Arroyo, Gustavo Gutiérrez (por citar
algunos) van a las universidades europeas a realizar
estudios de sociología, psicología y teología. Se crean
nuevos espacios y se realizan investigaciones con
cooperación internacional, cuyos resultados fueron
publicados en numerosos volúmenes de la serie Estudios
religiosos del FERES (Federación Internacional de los
Institutos Católicos de Investigaciones Sociales y Socio Religiosas).13
Por su parte, con apoyo de la Iglesia católica de
Estados Unidos, el investigador norteamericano Richard
Pattée publicó El catolicismo en Hispanoamérica, Buenos
Aires, 1951. Se trata de un recuento de artículos por
países, escritos por oriundos de cada país. Este trabajo,
junto con los publicados por FERES, constituye el
despertar de la necesidad de tener una reflexión de
conjunto de la historia de la Iglesia católica
latinoamericana, acuciada, por otra parte, por el proceso
de internacionalización creciente y la tendencia a
pensar a América Latina como un conjunto homogéneo14.
De tal manera que
11. H. Schmidt, Geschichte der Deutschen evangelischen Gemeinde, Buenos Aires 1843-1943. Buenos Aires, 1943.
12. Ver. F. López Fernández, Sociedad, ideología y discurso religioso. Marco teórico para el análisis de los mensajes de grupos cristianos
de Chile (1970-1973), Lovaina, 1976.
13. FERES publica en Friburgo y Bogotá: I. Alonso, La Iglesia en Brasil (1964); I.AIonso, E. Amato, A Acha, G. Garrido, La Iglesia en
Argentina, Paraguay y Uruguay (1964); I.AIonso , Garrido, J.Dammert Bellido , J. Turmiri, La Iglesia en el Perú y Bolivia (1962);
Alonso y R. Poblete, La Iglesia en Chile. (1962); G.Pérez J. Wust, La Iglesia en Colombia (1961); R. Ramos y D.Carré, La Iglesia en
México (1963).
14. Este es el momento del desarrollo de instituciones como la OEA, pero también de centros como la CEPAL. En la propia Iglesia
Latinoamericana surgen instituciones que coordinan experiencias pastorales similares, proceso que terminará con la conformación del
CELAM.
La publicación de la obra de Leandro Tormo Historia
de la Iglesia en América Latina, Bogotá, 1962, y de La
Iglesia en la crisis de la independencia, escrita por
Tormo y Gonzalvo (1963)15, intentan responder a
este desafío.
En América Latina y en el extranjero surge una
serie de esfuerzos que consideran la historia de la
Iglesia latinoamericana como una totalidad. Los
jesuitas L.Lopetegui, F.Zubillaga y A.Egaña lanzan
en 1965-1966 su Historia de la Iglesia en la América
Española, publicada en Madrid, en 2 tomos. La obra,
como lo señala el título, no toma en cuenta la realidad brasileña y se limita al período colonial, además de carecer de estructura unitaria.
En 1966, en la universidad de North Carolina,
Lloyd Mecham publica Church and State in Latin
AmericaA History of politico-edesiastical relations. Es
igualmente un estudio por países que tiene la ventaja de tomar en cuenta al protestantismo. Otro
historiador norteamericano, Frederick Pike, comienza a publicar varios trabajos sobre la realidad
religiosa latinoamericana: The Catholic Church in
Central America, en Review of Politics XXI (1959 )
83-113, primera visión de conjunto de la Iglesia
centroamericana, y su obra The Modern History of
Perú, Nueva York, 1967, en la que otorga considerable atención a la historia cultural y a los problemas
religiosos de los siglos XIX y XX.
La presencia de investigadores norteamericanos, de misioneros (Maryknoll) y de instituciones
religiosas norteamericanas fue cada vez mayor,
aunque ellos nunca superaron a los europeos. En
Cuernavaca (México) se fundó el Center for íntercultural Formation (CIF), donde se adelantaron importantes estudios sobre las condiciones económicas, sociales y religiosas de los países latinoamericanos16, y el Centro Intercultural de Documentación (CIDOC), fundado en 1967, facilitó una
magnífica documentación sobre el catolicismo en
América Latina.

camilo

De la historia eclesiástica a la historia de la Iglesia.

Desde los años 50, dentro de la Iglesia católica
latinoamericana, especialmente entre la élite intelectual y estudiantil católica y protestante, muchas
cosas comenzaron a cambiar. La vinculación latinoamericana al proceso de la Guerra Fría y la Revolución Cubana transformó la realidad política del
continente e influyó decididamente en la vida de la
población creyente. La preocupación social no tenía
su origen en una pérdida de posición sino más bien
en la toma de conciencia de la necesidad del cambio.
A pesar de sus limitaciones, los estudios socio-religiosos y la renovación teológica anterior y posterior
al Concilio Vaticano II incentivaron la preocupación por el conocimiento y el estudio de la historia
de la Iglesia y de sus compromisos con el poder
político y la élite tradicional. Pero el giro se dio con
la nueva eclesiología surgida con el Concilio Ecuménico Vaticano II, que ampliará la visión de la
Iglesia a todos los bautizados al desarrollar el concepto de «Iglesia pueblo de Dios» y comenzar a
romper la visión eclesiástica (es decir, la jerarquía y
el cuerpo sacerdotal) para adoptar una visión eclesial (la del conjunto de los bautizados).
La juventud estudiantil católica y protestante
efectuó seminarios y talleres y publicó innumerables documentos y revistas17 que promovieron estas nuevas expectativas y se reclamaron como
voz eclesial con autonomía . Allí se sembraron las
semillas de un vasto movimiento pastoral e interdisciplinario que fructificó en las Comunidades
Eclesiales de Base y en la Teología de la Liberación
y propició una transformación de la manera como
organizaciones de laicos, sacerdotes, religiosos/as
y obispos comenzaron a considerar su relación con
la política y la sociedad. El centro de toda la reflexión y la acción fue el pobre.
En este contexto se inscribe la obra de Enrique
Dussel Hipótesis para una historia de la Iglesia en América Latina (1964), que tuvo varias ediciones y desarrolló el interés por una historia religiosa más
acorde con el revisionismo histórico de la época.
Llamó la atención sobre la necesidad de desarrollar una historia de la Iglesia latinoamericana en
una perspectiva diferente, que tenía como sujeto
histórico al pobre, pero en parte su reflexión se
quedó en ambientes eclesiales. Luego su Historia
de la Iglesia en América Latina, Coloniaje y liberación
(1942-1972), Barcelona, 1972, precedió a la forma15. También se publican varios compendios de historias nacionales y se abren ventanas a temas poco analizados en el contexto
clerical. La antropóloga Virginia Gutiérrez de Pineda publica uno de sus primeros trabajos sobre la familia en Colombia.
16. Estudio N.1 Socio- Economic Data: Latin America in Maps, Charts, Tabies; No.2. Socio religious Data (Catholicism: Latin
America in Maps, Charts, Tabies. Los dos trabajos son inapreciables para conocer las actividades de la Iglesia católica
latinoamericana en los años 50-60.
Ver las publicaciones del Centro de Documentación MIEC- JECI, la revista Víspera, el Boletín SPEC (católicas), las
publicaciones del Instituto Iglesia y Sociedad en America Latina (ISAL) y la revista Cristianismo y Sociedad (protestantes); ver
Samuel Silva Gotay, El pensamiento cristiano revolucionario en América Latina y el Caribe, Salamanca, 1983.
ción,bajo su iniciativa, de una red de historiadores de la Iglesia en América Latina: la Comisión
de Estudios de Historia de la Iglesia en América
Latina (CEHILA). Esta comisión, que funciona desde 1973, comenzó labores con la preparación de
una Historia general de la Iglesia en América Latina,
que empezó a publicarse en 1977 con el tomo
correspondiente a Brasil. Por tratarse de una
obra muy vasta, no es homogénea en su producción, pero tiene el mérito de integrar en once
volúmenes la historia de la Iglesia en Hispanoamérica, Brasil, el Caribe (español, francés,
inglés y holandés) y los hispanos de los Estados
Unidos, con un tomo especial dedicado a Filipinas, Angola y Mozambique. El estudio abre la
perspectiva común del cristianismo en el Tercer Mundo, integra la historia de católicos y
protestantes y presta especial interés a la historia de las organizaciones de laicos y a la religiosidad popular, aunque, dada la carencia de historiadores formados en la academia, en muchos
países esta historiografía es desarrollada con
una perspectiva clerical, así el sujeto histórico ya
no sea la jerarquía eclesiástica.
La historia del cristianismo en América Latina, de H J.
Prien, publicada en alemán en 1978 y traducida al
español en 1985, es una afortunada síntesis que
presenta un buen balance de la historia religosa
del Brasil e Hispanoamérica y presta especial
atención a la presencia del protestantismo en
América latina, pero es elaborada igualmente por
un pastor y conserva en este caso el interés de
guardar una determinada forma de memoria religiosa, la del protestantismo. Surgen algunas historias de las Iglesias protestantes a escala nacional y, en el caso colombiano, debido a la
persecución a los protestantes, en la década del 50
se produce una serie de tesis de estudiantes norteamericanos sensibles a esta problemática18, así
como ensayos explicativos del fenómeno por parte de miembros de comunidades católicas y protestantes19.
El impacto político de la transformación de la
Iglesia en la década del 60 llamó la atención de
medios políticos de los Estados Unidos. El informe Rockefeller de 1968 dedica gran interés a los
cambios operados en la Iglesia latinoamericana,
con amplia difusión en los medios periodísticos.
Por otra parte, los procesos políticos y económicos, conjuntamente con la transformación de la
Iglesia, forzaron a los investigadores, especialmente a los analistas políticos norteamericanos, a
reexaminar sus hipótesis concernientes a la Iglesia católica, lo cual provocó desde la década del
70 una plétora de nuevos estudios sobre el papel
desempeñado por la Iglesia católica en el continente.
Estas investigaciones comenzaron por concentrarse en el análisis del papel de la Iglesia
católica en el contexto general de la historia de los
diferentes Estados nacionales. Los primeros estudios se centraron en el caso brasileño, por parte
de Kadt (1970), Todaro (1971), R. della Cava
(1975) y T.C. Bruneau (1974)20. La tesis doctoral de
A.Wilde (1980) la dedicó a Colombia21, y Brian
H.Smith (1982)22 a Chile. Daniel Levine (1981),
también norteamericano, publicó el primer análisis comparativo: Religions and Politics in Latin America. The Catholic Church in Venezuela and Colombia.
De la historia de la Iglesia a la historia de
las religiones
Por la misma época, en Europa, la temática sobre
la realidad religiosa se renueva. En el campo de la
historiografía francesa, dentro de la llamada
Nueva Historia, al analizar nuevos objetos con nuevas metodologías y nuevas formas de aproximación a la problemática religiosa, se publican los
trabajos de Jean Delumeau, Jacques le Goff24, Mi18. James Goff, The persecution of Protestant Christians in Colombia, 1948-1958, with an investigaron of its background and causes. Ph.D. San Francisco Seminary, 1965; Dailey Suzanne, United States Reactions to the Persecution of Protestants in
Colombia during the 1950’s, Ph. D. St.Louis Univ, 1971; Flora Cornelia Butler, Mobilizing the Masses: The Sacred and the Secular
in Colombia, Ph.D. Columbia Univ., 1970. Publicada como Protestantismo in Colombia. Baptism by Fire and Spirit, London, 1976.
19. A. Ospina, The Protestant Denomination in Colombia. Imprenta Nacional, Bogotá, 1954; Eugenio Restrepo Uribe, El protestantismo
en Colombia. (Tesis U. Javeriana), 1943; Francisco Ordoñez, Historia del cristianismo evangélico en Colombia, Bogotá, 1958.
20. E. de Kadt, Catholic radicáis in Braz/7(1930-1968), Londres, 1970; M.P. Todaro, Pastors, Prophets and Politician; A study of the
Brazilian Catholic Church (1916-1945); T.C. Bruneau, The political transformation of the Brazilian Catholic Church, N. York, 1974; R.
Della Cava, Igreja e Estado no Brasi I do seculo XX, en Estudios CEBRAP, abril- mayo- junio de 1975.
21. A. Wilde Politics and the Church in Colombia, Durham N.C., Duke University, 1980.
22. Brian H.Smith, The church and politics in Chile (Challenges to Modern Catholicisme), Princeton, 1982.
23. Jean Delumeau, í.e Catholicisme entre Lutheret Voltaire, Paris, 1971.
24. Jacques le Goff, Apostolat mendiant et fait urbain dans la France medievale: l’implantation geographique et sociologique des
ordres mendiants aux XIII-XV siécles, en Annales E.S.C., 1968, pp. 335-352; Les mentantes: une histoire ambigüe, en Faire de
l’Histoire III, Paris, 1974. II peso delpassato nella coscienza conectiva degli italiani, en F>L Cavazza y S.R. Graubard, ed. II caso
italiano, Italia anni’70, Milano, 1974, pp. 534-552. L’histoire Nouvelle, en Le Goff, Chartier et Revel, La nouvelle histoire, 1978.
Michel de Certeau, Phillipes Aries, Dominique Julia y Georges Duby, por citar algunas de las
figuras más representativas. Las publicaciones periódicas son las que permanentemente replantean
el estado de la cuestión29. Aunque estos autores no
escriben sobre la realidad de la Iglesia latinoamericana, influyen en algunos latinoamericanos que se
preocupan de la problemática de historia de las
religiones y especialmente en el grupo de CEHILA
que ya mencionamos. Los ejes de reflexión historiográfica, en la década de los 80, se han centrado en
el papel de las Iglesias en la historia política de las
naciones latinoamericanas, en su influencia en la
sociedad a través de las instituciones que operan en
el campo educativo, sindical, de medios de comunicación, de salud: las interrelaciones confesionales; la historia de la teología y el pensamiento religioso; la influencia religiosa en la formación de
mentalidades; Iglesias y religión en los comportamientos sexuales y las relaciones de género.
El grupo de CEHILA se ha decantado y profesionalizado, aunque conserva como centro de su reflexión historiográfica la experiencia religiosa de los
«pobres» de la sociedad latinoamericana. Sus reuniones anuales han producido una serie de trabajos
sobre la realidad religiosa y la vida de los indígenas
(Manaos, 1989), los negros (Trinidad, 1982), las mujeres pobres (San Antonio, Texas, 1983), los obreros
(San Pablo, 1986), etc., y presentan desafíos historiográficos importantes. De ser un equipo con una
mayoría de clérigos en su fundación en 1972, se
pasa a un equipo de profesores/as universitarios/as y sus trabajos tienen cada vez una audiencia
mayor en el ámbito universitario latinoamericano,
sin dejar de influir en la vida de las Iglesias cristianas.
El avance y desarrollo del protestantismo en
América Latina ha desatado un inmenso interés en
el análisis de la génesis de este proceso. Si bien
aparece una serie de trabajos31 con títulos que señalan este crecimiento inusitado, los estudios sobre el
protestantismo no son tan recientes32. Las investigaciones33 de Jean Pierre Bastían, coordinador de
los estudios del protestantismo, crean escuela y
lanzan una mirada diferente sobre la realidad religiosa del continente.
El estrecho contacto entre el desarrollo de las
sectas neopentecostalistas y otros movimientos
evangélicos con Iglesias, sectas, misioneros y financiación norteamericanos ha orientado parte del debate actual hacia la pregunta de que si a través del
protestantismo se está presentando una norteamericanización de Latinoamérica o si este proceso puede influir en una latinización de la experiencia religiosa de los Estados Unidos, o más directamente
las influencias políticas e intereses que tiene el gobierno de los Estados Unidos en la expansión del protestantismo en América Latina.
Sin embargo, el esfuerzo más interesante que se
está haciendo es mostrar las relaciones existentes
25. Michel de Certeau, L’histoire religieuse du xviü siécle. Problémes de methodes en Recherches de sciences religieuses, 1969,pp.954-

250; La rupture instauratrice: le christianisme dans la culture contemporaine, en Sprit, junio 1971 pp.1177-1214. Faire de l’Histoire, en

Recherches de sciences religieuses, 1974, LVIII, pp. 481-520. L’opération hístorique, in J.Le Goff et P.Nora ed. Faire de l’Histoire, vol.

I., Nouveaux Problémes, Paris, 1974, pp 3-41. L’écriture de l’Histoire, Paris, 1975.
26. Phillipes Aries, Hístoire des populations francaises et de leurs attitudes devant la vie depuis le XVIIIe siecle, Paris, 1971. L’enfant et la
vie familiale sous l’Ancien Regime, Paris, 1973. Essays sur l’histoire de la mort en Occident du Moyen Age a nos jours, Paris, 1975.
L’homme devant la mort, Paris, 1977.
27. Dominique Julia, Histoire religieuse, en J.Le Goff et P.Nora ed, Faire de l’Histoire, vol II, o.c. pp.137-167.
28. Georges Duby Des societés medievales, Paris, 1971. Histoire sociale et histoire des mentantes, en Nouvelle Critique, No 34, mai
1970, pp.11-34.
29. Annales, E.S.C., Recherches de sciences religieuses, Archives de sociologie des religions, Revue d’Histoire eclessiastique, Revue
d’Histoire de France, Concilium, Bulletins d’histoire du catholicisme moderne et contemporaine, Rivista Storica italiana.
30.Oscar Beozzo, Cristaos na Universidade etna poiitica, Louvain, 1974; Ana María Bidegain, La organización de los movimientos de
Acción Católica. Los casos de la juventud obrera y universitaria en Brasil y Colombia (1930-1955), Louvain, 1979; Eduardo Barrranco,
Religión y política en México contemporáneo, Paris 1982; Fortunato Mallimaci, Eglise, societé et pouvoir en Argentina, Paris, 1985;
Roberto Blancarte, L’Eglise Catholique au Mexique: questions sociales etpolitiques (1938-1982), Paris, 1988.
31.David Martin, Tongues of Fire: The explosión of protestantism in Latin America, Oxford, 1990; David Stoll, ¿Is Latin America tuming
protestant? The politics of evangelical growth, California, 1990.
32.Ya hemos citado los trabajos inciados por CEHILA, especialmente por J.P. Bastían. Ver también: Emilio Willems, Folowers of the
New Faith ; Culture Change and the Rise of Protestantism in Brazil and Chile, Nashville, 1967. Christian Lalíve d’Epinay, El refugio de
las masas; estudio sociológico del protestantismo chileno, Santiago, 1968.
33.Jean Pierre Bastían, Los disidentes, sociedades protestantes y revolución en México,1872-1911, México, Fondo de Cultura
Económica. El Colegio de México, 1989. Historia deiprotestantitsmo en América Latina, Casa Unida de Publicaciones, México, 1990.
Protestantismo y sociedad en México, Casa Unida de Publicaciones, México, 1983.
34.David Stoll, ¿Fishers of Men or Founders of Empire? The Wycliffe Bible Translators in Latin America. Cambridge, 1982. Sara
Diamond’s, Spiritual Warfare: The politics of the Christian Right. South Bend, 1989. Hugo Assman, A Igreja Electrónica e seu impacto
na América Latina. Petrópolis, 1986.
Entre las diferentes religiones cristianas entre sí y el
impacto de otras religiones y su implicancia en la
vida de las sociedades latinoamericanas, lo que al
mismo tiempo es muestra de un saludable proceso
de libertad religiosa, sobre todo por mostrar los
aspectos intrínsecos de la realidad latinoamericana
y de qué manera ellos están influyendo en los cambios religiosos del continente.
No se puede dejar de mencionar los aportes de
una nueva sociología religiosa y el espacio que las
revistas Social-Compass y Archives de Sciencies
Sociales des Religions otorgan a los estudios sobre
la realidad y la formación de una nueva generación
latinoamericana de sociólogos de la religión38, ni
los de la antropología39, que produjeron un vuelco
importante en la interpretación de la génesis y desarrollo de la religiosidad popular latinoamericana.
El diálogo interdisciplinario e interconfesional, el
reconocimiento de los aportes de las investigaciones de europeos y norteamericanos, la formación de
latinoamericanos en el exterior, y la paulatina apertura de los medios académicos universitarios al
estudio de las religiones, han influido en el desarrollo de la historiografía latinoamericana sobre las
religiones.
La creación de dos nuevas redes latinoamericanas de investigación, a finales de los 80, en otras áreas de las ciencias sociales, muestran el
dinamismo e interés que la temática ha suscitado.
En México, Elio Max Ferrer, con un grupo de
antropólogos entre los que se destacan el argentino
Pablo Wright, la argentina-brasileña Rita Laura Segato, el brasileño Carlos Rodríguez Brandao el peruano Manuel Marzal, fundan la Asociación Latinoamericana para el Estudio de las Religiones
(ALER) y comienzan la realización de congresos
anuales sobre etnicidad y religión y la publicación
en 1991 de la revista Religiones Latinoamericanas.
En el Cono Sur, los sociólogos Christian Parker
y Francisco López, de Chile; Fortunato Mallimaci,
Alejandro Frigerio y Floreal Forni, de Argentina, y
Pedro Ari de Oro, del Brasil, entre otros, crearon
la Asociación de Cientistas Sociales de las Religiones del Cono Sur, con la realización de Jornadas
sobre Alternativas Religiosas en Latinoamérica y la
publicación de la revista Sociedad y Religión.
En junio de 1996 el congreso de ALER es acogido
por el Instituto Colombiano de Antropología (ICAN)
35. Thomas Bruneau, Mary Mooney and Chester Gabriel, The Catholic Church and Religions in Latín America, Montreal, 1984. Hurbon
Laénec, Los Nuevos movimientos religiosos en el Caribe, en Cristianismo y Sociedad, 93: 3(1987), pp.37-48!» Dina Brown Umbanda:
Religión and Politcs in Urban Brazil. Ann Arbor, 1986.
36. Jean Pierre Bastían, El papel político de los protestantes en América Latina, en Las políticas de Dios. Dic Gilíes Kepel. Anaya&Mario.
Muchnik, Madrid, 1995.
37. Emile Poulat, Le Groupe de Sociologie des religions, Paris, 1969. Integrisme et catholcisme integral Paris, 1969. Catholicisme,
Democratie et Socialisme, Paris, 1977. Eglise contre bourgeoisie, Paris, 1977. Pierre Bourdieu, Genese et structure du champs
religieux en Revue Francaise de Sociologie, Paris, 1971, XII, pp.295-334. Les strategies matrimoniales dans le systeme de
reproduction, en Annales, Paris, 1972 , Ns

4-5, pp. 1105-1127. Francoís Houtart, Sociologie de l’Église comme institution, Lovain,
1973. Religión et champ politique: cadre théorique pour l’étude des societés capitalistes peripheriques, en Social Compass, Louvain,
1977, XXIV, N9

2-3 pp 265-272. Danielle Hervieu- Léger. ¿ Vers un nouveau christianisme? Introduction á la sociologie du cristianisme
occidental Les editions du Cerf, Paris, 1986. La religión pour memoire. Les editions du Cerf, Paris, 1993.
38. Otto Maduro. Religión y lucha de clases, Caracas, 1979. Marxist Analysis and Sociology of Religión. An outline of international
Bibliography up to 1975, en Social Compass Lovain, 1975, XXII No. 3-4, pp.401 -479. Pablo Richard, Mort des Chrétientés et
Naissance de l’Église Analyse historique de l’Église en Amérique Latine. Paris, 1978. López Fernández Francisco, Sociedad, ideología
y discurso religioso, Chile, 1976. Vega Centeno Imelda, Campo político religioso, luchas populares y coyuntura en el Perú Estudio de
un conflicto laboral en el año 1971. Lima, 1976. Vidales Raúl y Tokiro Kudo, Práctica religiosa y proyecto histórico. Hipótesis para un
estudio de la religiosidad popular en América Latina, Lima, 1975. Fortunato Mallimaci, El catolicismo integral en Argentina (1930-
1946), Editorial Biblos, Buenos Aires, 1988. Christian Parker, Religión y clases subalternas urbanas en una sociedad dependiente.
Santiago de Chile, 1989. Pedro A. Ribeiro y Oliveira.
39. Mircea Eliade, dentro de su inmensa obra y su escuela en la Universidad de Chicago. De lo editado en español resaltamos Lo
sagrado y lo profano, Labor, Barcelona, 1981; Tratado de historia de las religiones, dos vol., Cristiandad, Madrid, 1984. Metodología
de historia de las religiones, Paidos, Ibérica, 1982, Historia de las creencias e ideas religiosas, dos vol. Cristiandad, Madrid, 1978.
Afred Metraux, Religions et magies indiennes d’Amérique du Sud, Paris, 1967. Alphonse Dupront, La religión. Antropologie religieuse,
en J.Le Goff et P.Nora ed. Faire de l’Histoire, vol. II o.c.105-136. Jules Reis, Los sagrado en la historia de la humanidad, Encuentro
Ediciones, Madrid, 1989. Tratado de antropología de lo sagrado (1) Los orígenes del homo religiosus, Editorial Trotta, Madrid, 1995.
Clifford Geertz, Religión as a Cultural System, in The Interpretation of cultures. New York, Basis Books , inc. 1973.
40. Maria Isaura Pereira de Queiroz, Reforme et revolution dans les societés traditionnelies. Histoire et etnologie des mouvements
messianiques, Paris, 1968. Laenec Hourbon, Le Dieu caché dans le Voudou Haitien, Paris, 1974. El Bárbaro imaginario, Fondo de
Cultura Económica, México, 1993. Michael Taussing, Shamanism, Colonialism andthe Wild Man, Chicago, 1987. Rita Laura Segato, A
Folk Theory of Personality Types. Gods and their Symbolic Representation among members of the Shango Cult of Recite, Brazil, Tesis
de doctorado en antropología social. The Queen’s University of Belfast, 1984. Una vocacao de Minoría: A expansao dos cultos afrobrasileiros na Argentina como processo de re-etnifizacao, en Serie Antropológica, No 99, Brasilia, 1990.
12
y sus temáticas dan cuenta del avance de los
estudios en todas las ramas de las ciencias sociales; tiene la característica de haber logrado la
participación de investigadores latinoamerica-‘
nos vinculados a las tres grandes redes de investigación sobre el Hecho Religioso: ALER, Asociación de Cientistas Sociales de las Religiones del
Cono Sur, y CEHILA.

enero

Las relaciones de género

En la Década de los años 80 los estudios sobre
las relaciones de género logran una gran madurez,
tanto en los Estados Unidos como en Europa, mientras
en América Latina la difusión de nuevos movimientos
sociales, en gran medida dirigidos por mujeres,
exige una mirada diferente a los profesionales
interesados en el fenómeno religioso. Esta historia,
que escudriña la realidad femenina, está golpeando
con fuerza la historiografía sobre las religiones. La
problematización y construcción de su objeto de
estudio, las fuentes y el papel aparentemente
silencioso de las mujeres en el mundo religioso, están
destruyendo el patrimonio patriarcal y clerical de la
historiografía sobre las religiones.
El esfuerzo de la antropología histórica puesto
sobre la familia y las relaciones de género; la historia de
las mentalidades, más atenta a lo cotidiano, a lo
privado, a lo individual, al imaginario, conjuntamente
con los propios movimientos de mujeres, que se
preguntan por las huellas de su historia y sobre todo
por comprender las raíces de su dominación y las
relaciones de los sexos a través de los espacios y los
tiempos, han hecho surgir a quienes permanecían a la
sombra de la Historia y muy especialmente en la
sombra de la historia de las Iglesias; aunque éstas
guardan en sus archivos innumerables huellas de
esta historia que hoy se empieza a desentrañar.
Tanto en los Estados Unidos como en Europa,
a finales de los ochenta se hace un gran esfuerzo
editorial con la publicación de obras de síntesis que
tratan de recoger la experiencia histórica de las
mujeres en las sociedades de Europa occidental y
los Estados Unidos. En la escuela europea se destacan los trabajos de Georges Dubby y Michelle Perrot, quienes dirigieron la publicación de una obra
monumental editada en cinco volúmenes, el original
en italiano de Storia delle Donne Roma, 1990, traducida al francés como Histoire desfemmes (1991)42.
Lo relacionado específicamente con el tema de
las mujeres y la realidad religiosa ya cuenta con
espacio propio. Siguiendo a la Universidad de Harvard, que estableció un programa sobre Mujer y
Religión, bajo la dirección de Elisabeth Schüssler
Fiorenza, la temática alcanza mayor importancia en
los medios universitarios en los años 90. El desarrollo de una corriente de teología feminista43 interroga
con fuerza a la historia religiosa. Las publicaciones
periódicas, desde la década pasada, presentan el
estado de la cuestión44.
Relacionados específicamente con los estudios
sobre mujer y religión en el caso latinoamericano,
debemos mencionar los trabajos de Marie Cécile
Benassy Berling en Francia y de Asunción Lavrin y
Susan Soeiro en los Estados Unidos45, aunque de
origen cubano la primera y brasileña la segunda.
41. Bonnie S. Anderson y Judith P. Zinsser, A HistoryoftheirOwn,Women in Europe from Prehistory to the present. vol. 1,1991.
Traducción castellana: Historia de las mujeres: una historia propia, Barcelona, 1991. El segundo volumen está en prensa. Se
trata de la publicación en dos volúmenes del resultado de diez años de trabajo de dos profesoras universitarias que recogen
los esfuerzos de la academia y del movimiento de mujeres de los Estados Unidos.
42. Georges Dubby – Michelle Perrot, Storia delle Donne, Roma, 1990; Histoire des femmes, 5 vol., Paris, 1991. El título puede ser
engañoso. No se trata de que las mujeres en sí mismas sean un objeto de historia sino que lo importante es rescatar su
lugar, su condición, sus papeles y sus poderes; sus formas de acción, su silencio y su palabra, que es lo que se trata de hacer
oír; la diversidad de representaciones (diosa, dama, bruja), que es lo que se quiere analizar, en sus permanencias y en sus
cambios. Se trata pues de una historia que relaciona al conjunto de la sociedad, que interroga el pasado global y que es
también , por lo tanto, una historia de los hombres.
El título también es engañoso en el sentido de que no se trata de la historia de las mujeres en su conjunto, aunque ese sea
el título de la obra, sino sólo de la historia de las mujeres de Occidente. Los directores de la obra lo señalan en su introducción
al hacer mención especial a la necesidad de una historia del mundo oriental o del continente africano, pero dejan esa tarea a
los historiadores y a las historiadoras de esos países. Seguramente algo similar se espera de nuestra región, aunque no lo
mencionan, y siempre quedan en la ambigüedad de incluirnos o no en el mundo occidental.
La teología feminista es básicamente cristiana y se desarrolla en los Estados Unidos y Alemania. Tiene entre sus
principales exponentes a Rosemary Radford Ruether (Sexism and God- Talk Toward a feminist Theology, 1983) y a
Elisabeth Schússler Fiorenza (In Memory of her. A feminist Theological reconstruction of Christians origins, New York, 1987,
traducido al castellano en memoria de Ella Bilbao, 1989).
44. Ver especialmente Concilium, que dedica varios números a la cuestión de la mujer y la sexualidad. Sexualidad, religión y
sociedad, 1984, No 193. La mujer ausente en la teología y en la Iglesia, Nov. 1985 , NQ

1. Las mujeres , el trabajo y la
pobreza, 1987, Ns
2. La maternidad: experiencia, institución y teología, Ns

226, nov. 1989.
45. Marie Cecile Benassy Berling, Humanismo y religión en Sor Juana Inés de la Cruz. Tesis de doctorado de Paris II,
Sorbonne Nouvelle, editada en castelano en México, UNAM, 1983. Asunción Lavrin, Women in convents : Their Economic
and Social Role in Colonial México, en Bernice Caroll, editora, Liberating Women’s History ; Theoretical and Critical
Essays,Urbana, 1976. Values and Meaning of Monastic Life for Nuns in

En 1978 Asunción Lavrin elabora una compilación de trabajos bajo el título de Latín American
Women Historical Perspective, y en 1983 CEHILA
organiza un simposio, que nos correspondió
dirigir, sobre la Historia de la mujer pobre en la
Iglesia de América Latina, realizado en San
Antonio, Texas, U.S.A., cuyos resultados fueron
editados en portugués. En 1989 aparece la
publicación Sexuality and Marriage in colonial Latin
America47, editada también por Asunción Lavrin y
que recoge una serie de artículos fundamentales
para la comprensión del establecimiento de las
relaciones de poder a partir del análisis de las
relaciones de género en Latinoamérica. A finales
de los 80 y en los 90 hay profusión de tesis y
monografías en las universidades latinoamericanas
y en los centros de estudios latinoamericanos que
buscan recuperar el impacto de la historia
relaciones de género en la historia de las Iglesias.
En 1995 el Simposio Mujer, Sociedad e Iglesia,
realizado en el marco de la II Conferencia de
CEHILA que tuvo lugar en San Pablo, Brasil,
marca un nuevo acento en la reflexión
interdisciplinaria e interconfesional sobre mujeres
y cambio religioso en América Latina.
Los esfuerzos latinoamericanos desplegados en
el seminario sobre las mentalidades que se
efectuó en el Departamento de Investigaciones
Históricas del Instituto Nacional de
Antropología e Historia, así como las
investigaciones adelantadas en el Centro de
Estudios de Demografía Histórica de América
Latina de la Universidad de San Pablo, para
desentrañar las formas más complejas de
comportamiento social y el papel institucional de
la Iglesia y el Estado como mecanismos de control,
han influido en la producción historiográfica
sobre las religiones y han puesto en la agenda
de los historiadores la doble mirada sobre el
fenómeno religioso y las relaciones de género.