Con tumor cerebral, Dios me concedió “una vida normal pero diferente”

Carlos Zapata | Reporte Católico Laico: Todo les cambió cuando a su bebé de apenas tres años de edad le detectaron un tumor cerebral. Casi tres décadas después, cuentan cómo Dios convirtió su vida en una oportunidad extraordinaria para la santidad.

Le descubrieron un tumor cerebral cuando tenía tres años de edad. Hoy cuenta 25, apenas uno menos que el matrimonio donde se gestó su vida. El testimonio del muchacho -enamorado de Dios y en busca de la santidad- conmovió al auditorio de la Asamblea Anual del Consejo Nacional de Laicos.

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Caballero Mejías conversó sobre el matrimonio, con base en el suyo, que junto a Mayerlin se alista a las tres décadas de unión en Dios. Juntos conversaron sobre “la vida de la gracia en los actuales momentos de crisis venezolana”.

Sin embargo, la breve presentación del hombre que prepara a las parejas para el matrimonio, dio paso a la entrada de un muchacho en silla de ruedas, que tomó el micrófono para contar su testimonio. Desde que él nació, ha marcado para nosotros “una vida normal pero diferente”, dijo.

Desde el año 2000 trabaja en Pastoral Familiar y forma parte de la Red Provida en Guarenas, pero confiesa que todo cambió tras un episodio complejo cuando descubrieron que su pequeño hijo tenía un temor cerebral.

“Tengo 25 años, soy estudiante de Ingeniería. Desde los tres años tengo un tumor en la cabeza. He sido operado cinco veces. Tuve que dejar de estudiar”, dijo el muchacho que captó de inmediato la atención del auditorio.

“Pero en 2015 retomé los estudios. Aunque nunca ha sido fácil para mí. Estoy a diario adaptándome a mi nueva vida. Ha ocurrido en un momento justo porque me ha ayudado a afrontar, aprender cosas”, dijo.

“He hecho cosas que no creía que podía…”

“He hecho cosas que no creía que podía hacer, porque me decían continuamente que no podría. Pero con actitud, constancia y disciplina he avanzado bastante, todo gracias a Dios”, agregó.

En la actualidad está al frente de una fundación. Con ella “hacemos jornadas en las que entregamos alimentos a los más necesitados. Ayudamos al necesitado con alimentos y con medicinas”, dijo.

Advirtió el joven que es consciente de que “no puedo ayudar a todo el mundo, pero estoy convencido y seguimos demostrando que con un granito de arena, si ponemos todos, podemos ayudar a más gente”.

Su madre explicó que “el mismo año que estaba embarazada fue muy difícil para nosotros como pareja joven, pero ahora entiendo lo que Dios quiso. A sus tres años de edad descubrimos el tumor”.

“Acudimos al Santísimo todos los días”

Nosotros nos arrodillábamos ante el Santísimo en la Iglesia todos los días, como cuenta esa anécdota de quien acudía a decir simplemente: vengo a reportarme, porque no sé rezar. Cuando dejamos de ir porque estábamos en el hospital con nuestro hijo, fue Él quien llegó a reportarse, y no ha dejado nunca de estar presente en nuestras vidas.

El conmovedor testimonio de una familia que sale adelante y es modelo para los demás, a pesar de la dura prueba en su vida, formó parte de los testimonios de santidad en medio de la crisis que se presentaron en el foro organizado por el Consejo Nacional de Laicos.

La actividad se enmarcó en la Asamblea Anual del CNL que, tras alertar el deterioro que “está ocasionando pérdidas incalculables de vida y recursos, producto de la ineficiencia del Estado”, asegura que el laicado venezolano seguirá “cumpliendo su misión, salvando vidas, ayudando enfermos y necesitados; y, trabajando por la paz, la reconciliación y la justicia”.