“Laicos estamos llamados a vivir la santidad en tiempos de crisis como la de Venezuela”

Carlos Zapata | Reporte Católico Laico: “La santidad es vivir continuamente la presencia de Cristo en mi vida”, de manera que “Cristo se irradie y nos lleve a un apostolado profundo para darlo a conocer”. La conclusión se desprende de los testimonios brindados durante la Asamblea Anual del CNL.

 Noviembre se estrenó con la Asamblea Anual del Consejo Nacional de Laicos, que congregó a representantes de todos los sectores de la vida religiosa y civil del país, los cuales analizaron durante tres días la particular crisis venezolana; así como el llamado a vivir en santidad en medio de este complejo panorama.

Uno de los elementos más interesantes del formato fue la presentación del foro: “La realidad actual y la actitud del cristiano”, que brindó una decena de testimonios acerca de “¿Cómo vivir la santidad en nuestro quehacer diario?”.

Bajo el enfoque de la exhortación apostólica “Alegraos y regocijaos” Gaudete et Exultate del Papa Francisco sobre el llamado a la santidad en el mundo actual, se presentaron diversos casos  que incluyeron la visión de la juventud en materia pastoral y el ejemplo de santidad de personajes icónicos como el Siervo de Dios, Monseñor Montes de Oca.

Caracterizado por una organización impecable, la actividad permitió el establecimiento de mesas de trabajo y la presentación de una sesión extraordinaria de la Academia Internacional de Hagiografía; intercalado por conversatorios que analizaron los resultados y desafíos del Sínodo de la Amazonia desarrollado este mismo año en Roma.

La coherencia es fundamental

Durante el foro de presentación de testimonios sobre santidad en la circunstancia actual, Macky Arenas sirvió como moderadora y recordó que la particular importancia de la coherencia del cristiano en su vida.

Recordó que la Congregación para la Doctrina de la Fe hizo una puntualización muy importante en este aspecto; “énfasis en la coherencia entre la fe y la vida pública que nos invita a evaluar cómo nosotros logramos mantenernos en ese dilema y en ese reto”.

“¿Cómo voy a ser yo católico y estar con el aborto?, ¿cómo voy a ser yo católico y aprobar el terrorismo?, ¿cómo voy a ser católico y estar en corrupción?… Esos son los grandes desafíos de fe que debemos superar cuando se hace vida pública, que no es solamente la política o partidista; es todo lo que podemos hacer en nuestra vida diaria, en nuestra ocupación”, dijo Arenas.

Compromiso y responsabilidad

Recordó igualmente que el camino a la santidad implica “con compromiso y responsabilidad, teniendo en cuenta que no es lo mismo estar al frente de la presidencia de la República que actuar como concejal”, y sostuvo que para hacer el bien, independientemente de si se es laico o religioso, “no hace falta pedir permiso”.

Dijo en este aspecto, que “es una obligación moral la coherencia en busca de la santidad, en nuestra vida pública”.

Por su parte, el Dr. Mano González Casado, miembro del Consejo Pontificio de los Laicos y ex presidente del Consejo Nacional de Laicos, brindó su testimonio de conversión tras vivir los cursillos de cristiandad.

“La presencia de Cristo en mi vida”

Dijo que “la santidad es vivir continuamente la presencia de Cristo en mi vida” y destacó la importancia de que “Cristo se irradie y nos lleve a un apostolado mucho más profundo para darlo a conocer”.

Dejó claro que “quien busca ser santo tiene que amar a la Iglesia”. Una frase impactante en tiempos cuando hasta el Papa es blanco de ataques modernos.

“La santidad se debe vivir en la vida profesional, pero también en la matrimonial y la familiar”, sostuvo, no sin antes reiterar que sólo podremos lograrlo “siendo fermento del evangelio”.

La santidad como laicos, sostuvo, implica además “formación y actividad apostólica”. Para poder lograr nuestra santificación “tenemos que apuntalar eso”, lo cual “se alimenta con la eucaristía”.