“Mons. Montes de Oca es  excepcional ejemplo de santidad para Venezuela”

Carlos Zapata | Reporte Católico Laico: La vida del  obispo venezolano cruelmente asesinado por las tropas de Hitler durante la II Guerra Mundial formó parte de los modelos de santidad presentados en el marco de la asamblea nacional de laicos, como un referente especial en los actuales tiempos de crisis.

La vida y obra del “valiente obispo venezolano Salvador Montes de Oca, asesinado cruelmente por las tropas de Hitler durante la II Guerra Mundial” es un ejemplo de santidad para la Venezuela actual, sumida en la peor crisis de su historia.

Lo afirma María Elena Mestas, la profesora e investigadora de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), una de las voces más acreditadas como biógrafa del obispo de Valencia, el Siervo de Dios cuyo proceso avanza aceleradamente en el Vaticano.

Montes de Oca fue el segundo prelado de Valencia, y “esperamos sea pronto elevado a los altares como merece desde el momento y punto en que entregó su vida a Dios como un mártir de la Iglesia Católica”, recordó la docente universitaria durante un foro sobre testimonios de santidad realizado en el marco de la Asamblea Anual del Consejo Nacional de Laicos.

“La santidad es posible en la vida cotidiana”

Tras recordar pasajes de la “maravillosa exhortación del Santo Padre, Alégrense y regocíjense”, dijo Mestas que “el llamado a la santidad es posible en la vida cotidiana”.

Sostuvo en este aspecto lo complejo del caso venezolano, donde “tenemos un contexto general bastante adverso en nuestra cotidianidad y aterrizamos en el contexto nacional, lleno de violencia, angustia y dolor; ante eso, puede resultar impactante y desconcertante el llamado”.

No obstante, dejó claro que “como católicos, nuestra respuesta es que hay grandes manifestaciones del amor a Dios y el prójimo que están superando límites”.

Parafraseando la exhortación, dijo que aunque “se corriera el riesgo de perder el aguante, la paciencia, la mansedumbre, la oración constante en comunidad (…) un excepcional ejemplo de santidad es Monseñor Montes de Oca”.

El obispo “se caracterizó por ser un sacerdote de enorme fervor eucarístico, de profundas convicciones morales; además, fue un alma sensiblemente cartitativa, sociable, amante de la familia”.

Apoyó a los injustamente encarcelados

“Monseñor Montes de Oca trabajó en familias donde el padre había sido injustamente privado de libertad”. Y el régimen gomecista “veía en él a un ‘elemento peligroso’, porque decía verdades que la gente, debido al terror infundido, no se atrevía a decirlas”.

La investigadora recuerda que cuando el prelado da una instrucción sobre el matrimonio católico, “el régimen lo toma como un desafío y lo conduce al exilio de una manera violenta”, convirtiéndolo en “un obispo expulsado del país”.

Sin embargo, “apenas llega al lugar donde fue exiliado, dice: ‘Estoy contento, convencido de que nuestro Señor nos ha encontrado dignos de sufrir por su causa’. Y agrega: ‘Estoy dispuesto a ser triturado por Cristo y por su Iglesia…”

En este aspecto, María Elena Mestas, invita a reflexionar acerca de la plena confianza en Dios que este Siervo venezolano nos invita a llevar, en tiempos que -hoy como ayer- son particularmente difíciles y desafiantes.