CONVER celebró Día de la Vida Consagrada con un mayor compromiso hacia las periferias

Fray Eddy Omar Polo, actual presidente de la CONVER, considera un deber de los consagrados ayudar a los más necesitados y levantar la voz para denunciar todo aquello que atente contra la dignidad del hombre

Caracas, 2 de febrero de 2020

RCL/ Ramón Antonio Pérez

La Conferencia Venezolana de Religiosos y Religiosas (CONVER), adelantó este 1 de febrero de 2020, la celebración del Día de la Vida Consagrada, con un encuentro de formación y compromiso en el colegio Santo Tomás de Villanueva, posteriormente participaron en una eucaristía presidida por el cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, en la iglesia Nuestra Señora de la Guadalupe, en la urbanización Las Mercedes de Caracas.

La CONVER que está próxima a cumplir 70 años, agrupa un estimado de 1900 hombres y mujeres que han consagrado su vida al servicio de Dios en más de 200 congregaciones que hacen vida en Venezuela, según los datos aportados por su actual presidente, padre Eddy Omar Polo Ángeles (Agustinos Recoletos), encargado de darles la bienvenida.

“Estamos anticipando la celebración de la Vida Consagrada porque cae el 2 de febrero que es la fiesta de la Presentación del Señor y de Nuestra Señora de la Candelaria, por lo cual se nos presenta como un momento para que renovemos nuestra vida de consagrados y de entrega plena al Señor que es a quien le debemos la vida y nuestra respuesta al llamado que nos ha hecho”, dijo el religioso a Reporte Católico Laico.

“Nuestro compromiso abarca todos los aspectos de nuestra evangelización como divulgación y predicación de la Palabra de Dios, ayudar a los más necesitados, y crear fraternidad entre todas las congregaciones. Pero principalmente respondemos al llamado del Señor para que seamos profetas del Reino aquí en la tierra”, expresó Fray Eddy Omar.

Comentó que en la CONVER están trabajando muy de cerca con la Conferencia Episcopal Venezolana y el Consejo Nacional de Laicos de Venezuela.

“Siempre hemos tratado de apoyar las exhortaciones que nos hacen nuestros obispos; y en todo momento, grupo e instancias eclesiales, siempre hay un religioso participando. Sentimos la fraternidad, la unión entre nosotros. Así vamos creando fraternidad, y también lo que tanto nos pide el Papa Francisco: la sinodalidad entre todos nosotros”, dijo.

Al ser requerido sobre cuál es el objetivo inmediato de la CONVER, explicó que “es seguir creciendo, renovándonos y revitalizando nuestra vida consagrada y ofreciendo espacios de formación en el ámbito espiritual, pastoral y en la formación inicial a nuestros hermanos”.

Frente a la situación de crisis que se vive en Venezuela, el presidente de la CONVER Fray aseguró que “justamente, es uno de los campos de apostolado que más nos ha centrado”.

“Es deber de los consagrados ayudar a los más necesitados, ver los rostros de nuestros Cristos Sufrientes pero al mismo tiempo, levantar nuestra voz profética de denunciar todo aquello que atente contra la dignidad del hombre, que atente contra los derechos y la justicia como se está viviendo en nuestro país”.

“En fin, -precisa Fray Eddy Omar Polo- no quedarnos callados ante todo lo que se está viviendo. Tenemos que ser esos profetas del siglo XXI, unos profetas que no sólo buscan denunciar sino también anunciar a un Cristo que en este momento está sufriendo con nosotros”.

La CONVER es “un organismo de Derecho Pontificio, erigido por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, e integrado por los/as Superiores/as Mayores y Delegados/as permanentes de los Institutos Religiosos y Sociedades de Vida Apostólica establecidos en Venezuela”, según reza en sus estatutos. Tiene por finalidad “la Animación de la Vida Consagrada en Venezuela”.

Además de Fray Eddy Omar Polo, quien tiene 20 años en la vida consagrada, actualmente la junta directiva de la CONVER está conformada por la vice presidenta María Luisa Córdova, de las carmelitas de la Madre Candelaria; el padre Alejandro Iglesias, dehoniano del sagrado corazón; la hermana Julia, de la Hermanas Pobres de Maiquetía; y Fabiola Hernández de las Hermanas Lauritas.