La CVP gasificó el país (1964-69)

Luis Xavier Grisanti : 

El Dr. Raúl Leoni fue electo presidente de la República para el quinquenio constitucional 1964-1969. El traspaso del poder de Rómulo Betancourt a Leoni fue el primero en la historia de Venezuela efectuado entre dos jefes de Estado elegidos por voto universal, directo y secreto. El presidente Leoni mantuvo las políticas públicas delineadas en el Pentágono Petrolero de J.P. Pérez Alfonzo (ver Los 60 años de la CVP, RCL, 15.05.20). Contará con dos ministros de Minas e Hidrocarburos de sobrado prestigio nacional e internacional: Manuel Pérez Guerrero y José Antonio Mayobre, abogados con sólida formación económica. En su discurso de toma de posesión, el estadista guayanés ratificó la legalidad de las concesiones y develó que el futuro desarrollo de la industria petrolera nacional se llevaría a efecto por medio de los Contratos de Servicio.

Uno de los retos cardinales del presidente Leoni fue el de aumentar la participación fiscal en momentos en que los grandes descubrimientos de nuevos campos de petróleo en el país empezaban a menguar. Los precios retrocedían y se acercaba la finalización de las concesiones petroleras en 1983. De hecho, durante su mandato el área asignada a las concesiones bajó a tres millones de hectáreas, por expiración de las mismas (Aníbal R. Martínez, 2005).

El gobierno de Leoni, para apalancar a la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP), le otorgó nuevas concesiones y le dio ciertas prerrogativas, como la potestad de negociar los Contratos de Servicio con las empresas petroleras interesadas, cuyos términos y condiciones generales fueron aprobados mediante reforma de la Ley de Hidrocarburos de 1943, sancionada por el Congreso Nacional, el 20 de julio de 1967. Los Contratos de Servicio fueron diseñados con el objeto de atraer inversiones y aumentar la producción y las reservas con contratistas que serían las propias compañías concesionarias u otras nuevas de reconocida competencia, visto el agotamiento de los campos tradicionales. Bajo la fiscalización del Ministerio de Minas y la supervisión de la CVP, los contratistas se encargarían de aportar las inversiones de capital (CAPEX) y manejar la operación. Sujeto a metas de producción en áreas nuevas, el Estado les reconocía un honorario profesional (varios fueron firmados; pero sus modestos hallazgos hicieron poco atractiva la iniciativa y finalmente tuvo lugar la nacionalización en 1976).

El 13 de agosto de 1964, la CVP y Fedepetrol firmaron su primer contrato colectivo, el cual fue un hito en las relaciones obrero-patronales de una empresa del Estado, al igualar las remuneraciones y beneficios sociales de sus trabajadores a los de las compañías petroleras internacionales, quedando asentado el principio de que los sistemas de compensación de las empresas estatales debían ser similares a los de las privadas (según el ramo de actividad económica). Paralelamente, la Resolución No. 187 del Ministerio de Minas asignó a la CVP el derecho de operar un tercio (33,33%) de las estaciones de servicios para el suministro de combustibles al mercado interno, para el año 1968, comenzando en 1965 con un 10% del consumo de gasolinas de motor.

No fueron de poca monta los descubrimientos de nuevos campos durante el gobierno de Leoni: Signa hizo un hallazgo en Campo Centro, Zulia; Varco encontró uno con el pozo Paez-4, Barinas; Texas, el campo Bombal en Delta Amacuro; Shell halló petróleo en el campo Lagunillas, Zulia; y CVP, dos pozos descubridores en campo Sinco y en campo Silvestre (Barinas), además de perforar su primer pozo en la cuenca de Maturín y serle asignadas otras 100.000 hectáreas en Ospino (Barinas). En 1966, la CVP inició el suministro de gas natural a 140.000 hogares en Caracas y contaba con 100 estaciones de servicio. En 1967, la empresa estatal realizó su primera exportación de crudo Boscán desde el terminal de Bajo Grande, con destino a Inglaterra.

La CVP continuó expandiendo sus operaciones en 1967 y 1968: se firmó un acuerdo con las empresas concesionarias Creole, Shell, Mene Grande, Texas, Mobil y Phillips para el aseguramiento del suministro de gasolinas de motor a las estaciones de servicio de la CVP; se suscribieron contratos de compra-venta con Petrobras de Brasil para la colocación de los crudos Mata (Monagas) y Boscán (Zulia); y se inició la medición sísmica del potencial de hidrocarburos en el Golfo de Venezuela y áreas circundantes. El Congreso Nacional asignó en concesión 200.000 hectáreas adicionales a la CVP en el sur del Lago de Maracaibo y 100.000 en el Golfo de Venezuela, y el Ministerio autorizó la perforación de cuatro nuevos pozos exploratorios en Guanarito (Portuguesa) y en Mingo (Barinas).

El Parlamento sancionó la antedicha reforma de la Ley de Hidrocarburos, mediante la cual se facultó al Ministerio de Minas y a la CVP, a negociar los contratos de servicio, en términos que mejoraron los fijados en las concesiones petroleras. La duración de los contratos de servicio sería de cinco años para la exploración y veinte años para el desarrollo de los yacimientos por descubrir. El Consejo Directivo de la CVP aprobó las bases para la concurrencia de ofertas de los contratos de servicio al sur del Lago de Maracaibo, abrió una licitación de 250.000 hectáreas y recibió 23 ofertas para dicha área.

La CVP inició el suministro de combustibles al mercado oriental con 39 estaciones de servicio. El Parlamento le aprobó nuevas concesiones por 10.000 hectáreas en Silvestre y 14.000 hectáreas en Obispo. Se efectuó la primera exportación de combustible residual a la Costa Este de los Estados Unidos y, en 1969, seis grupos oferentes mejoraron sus propuestas a la CVP para cinco bloques en el Lago de Maracaibo. Shell, Phillips y CVP firmaron un convenio de unificación de yacimiento en el campo Lamar (Zulia).

La producción petrolera continuó subiendo, de 3,25 millones de barriles diarios en 1963, a 3,61 en 1968. No se interrumpieron otros aportes de capital de las compañías petroleras internacionales. Se convino con el Ministerio de Minas la construcción de plantas de inyección de vapor, deshidratación y desulfuración, a fin de bajar el contenido de azufre de los combustibles residuales, en atención a leyes ambientales de los Estados Unidos, nuestro principal mercado. En 1966, el Ministerio de Minas, dirigido por Manuel Pérez Guerrero, logró, por primera vez, acuerdos con las empresas concesionarias para la fijación bilateral de los precios de referencia de exportación; otro hito en las negociaciones petroleras internacionales que quedó extendido por Resolución de la OPEP el año siguiente.

@lxgrisanti