Mensaje al pueblo santo de Dios que peregrina en Carora

DIÓCESIS DE CARORA
ADMINISTRADOR APOSTÓLICO

MENSAJE AL PUEBLO SANTO DE DIOS QUE PEREGRINA EN CARORA

Que la gracia y la paz de Jesús, el Gran y Único Pastor de las ovejas, esté con
todos ustedes. Cumplo con informarles que hoy el Papa Francisco ha aceptado la
renuncia que le presentó Su Excelencia Reverendísima Mons. Luis Armando Tineo
Rivera. Para asegurar el gobierno pastoral de esta diócesis, durante la “Sede
Vacante”, el Santo Padre ha nombrado a este servidor, a partir de la presente
fecha, administrador apostólico “sede vacante”.

Se cierra así el ciclo de gobierno pastoral de Mons. Luis Armando Tineo (14-09
2013- 23-06-2020) y a partir de hoy pasa a ser obispo emérito de Carora. Sus siete
años de servicio episcopal representan un periodo importante para la vida de esta
joven diócesis. Dejando de lado juicios y valoraciones prematuras démosle gracias
por su entrega apostólica y encomendémoslo al Señor y a la Santísima Virgen del
Rosario de Chiquinquirá.
Es de esperar que, dentro de poco la Santa Sede, a través de la Nunciatura
Apostólica en Venezuela, iniciará el correspondiente proceso de consulta para la
designación por parte del Santo Padre, dentro de un año más o menos, del
próximo obispo residencial de Carora. Ese pastor ya está en el corazón de Cristo
Jesús. Pongámoslo nosotros también en el nuestro.

Invito por consiguiente a todas las comunidades de fieles de nuestra diócesis a
ponerse en estado permanente de oración para que llegue pronto el pastor que
esta Iglesia necesita para guiarla en esta nueva etapa histórica de su
peregrinación. No dudemos en organizar momentos personales, familiares de
oración, de ayuno, de vigilia para acompañar el discernimiento comunitario y
eclesial que estará realizando la Iglesia en estos próximos meses.

Invito a los sacerdotes a utilizar, en los días litúrgicos permitidos, la misa votiva
por la elección del nuevo pastor y a aprovechar las catequesis y predicaciones para
dar a conocer al pueblo fiel el significado e importancia del obispo en la
configuración y conducción de la Iglesia local. De ahora en adelante todos los

subsidios litúrgicos que se elaboren en nuestra diócesis incluirán una petición por
esta intención. Para que nuestra oración sea unánime y alimente la comunión, se
les hará llegar una oración apropiada.

Es posible que en el proceso de consulta se dirijan a alguno de nosotros para
solicitar nuestro parecer personal. Si esto ocurriera demos gracias a Dios de poder
participar también de esta manera en la designación. Antes de responder oremos
al Señor para que nos ilumine y tras un buen discernimiento, propongamos el o los
nombres de candidatos que, en consciencia y delante del Señor, consideramos
idóneos para pastorear esta grey. Ese tipo de consulta ha de realizarse dentro de
la más alta confidencialidad. Respetemos esa norma por el bien de nuestra Iglesia.
Con la confianza puesta en Dios y con el acompañamiento maternal de nuestra
Madre del Rosario de Chiquinquirá, constituiré muy pronto la Comisión que se
encargará de diseñar y poner en marcha el programa general para preparar la
diócesis en todos los aspectos que se consideren oportunos y convenientes.

Nos va tocar realizar esta preparación en pleno tiempo de pandemia. No lo veamos
como un obstáculo o una simple adversidad que nos bloquea. Ya sabemos que el
Señor tiene su tiempo, su ritmo y su modo de llevar adelante sus designios de
salvación (Cfr. Qo 3). Este es, no lo dudemos, un tiempo favorable, de gracia, un
kairós para nuestra Iglesia (Cfr. 2 Co 6,1-2).

Pongámonos pues en marcha confiados en el Señor. Coincide con la inmensa
bocanada de alegría y esperanza que le ha traído a Venezuela la próxima
beatificación del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros. Esperemos que para
ambos acontecimientos ya hayamos salido de la pandemia y podamos llevar a
cabo sin restricción todos los preparativos.

Con nuestra Santa Madre del Rosario de Chiquinquirá y su esposo San José,
dispongámonos a recibir nuevas fuerzas y bendiciones para seguir implantando
con ánimo, alegría y esperanza el reino de Dios en estas tierras de Torres y
Urdaneta y anunciando el evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.

No dejen de orar por mí. Los bendigo desde los corazones de Jesús y de María.

+ Ubaldo Ramón Santana Sequera FMI
Administrador Apostólico “sede vacante” de Carora