Aurelio: su pasión por El Ávila

Juan Antonio Muller: 

A un mes de su despedida quien fuera un fiel enamorado de la Sultana de Caracas

Foto del Cerro El Ávila desde el Este

Recién llegado a Caracas a mediados de la década de los setenta Aurelio Fernández Concheso me invitó a subir el Cerro de El Ávila con un grupo integrado por Hugo Fonseca, Luis Ugueto y José Antonio Olavarría. A partir de ese momento la actividad dominical se hizo un ritual. Hugo que vivía en Cerro Verde nos recogía a Aurelio y a mí en Chuao y de ahí seguíamos a la casa de Ugueto en Chapellín y la casa de los Olavarría en la Alta Florida.

El Cerro ofrecía una variedad de recorridos para alcanzar  los picos y sitios de interés más relevante, objeto de nuestras excursiones, cuya descripción paso a detallar someramente:

Mapa desde el Pico El Ávila hasta el Pico Naiguatá 

 

San Bernardino, Loma del Viento, Papelón  los Mecedores hasta Pico El Ávila (Hotel Humboldt)

Pico El Ávila, Lagunazo hasta el Pico Occidental

Chacaito, Cortafuego hasta papelón o Loma Serrano

Sabas Nieves, Loma Serrano, No te Apures hasta La Silla

Cachimbo, Piedra del Indio, Trompa del Elefante hasta el Pico Oriental

La Julia, Mirador del Edén, Pico Goering, Topo Galindo, Platos del Diablo hasta Pico Naiguatá

Desde La Puerta de Caracas hasta el Camino de los Españoles

Puesto de Guardaparques Clavelitos, Centro Los Venados , La Zamurera

Ruinas de la Casa del Doctor Knoch (Ladera Norte hacia El Litoral)

Quebrada La Encantada (Entrada Pasada La Universidad Metropolitana)

Todos esos recorridos fueron objeto de nuestro rito dominical. Pero los de mayor frecuencia fueron la subida al Hotel Humboldt, Cachimbo hasta la Piedra del Indio y últimamente a Sabas Nieves hasta Loma Serrano y No te Apures.

 

El grupo creció ostensiblemente  cuando se cerró la Cota Mil  para trotadores, caminadores, patinadores y ciclistas a comienzo de los 80 por iniciativa  de Luis Ugueto y Charles Brewer que integraban el tren ministerial del gobierno del presidente Luis Herrera.

Para esa época se añadieron a nuestro grupo Cristóbal Palacio, Enrique Aguerrevere y el propio ministro Brewer Carías.

 

Algunas experiencias de las cuales hay fotos fueron la Subida al Pico Naiguatá por Aurelio Hugo y Juan; la visita a las ruinas de la casa y mausoleo del doctor Knoch por Aurelio, José Antonio y Juan junto  a Rafael Romero y Pedro José Lafée del Centro de Excursionistas de Caracas; y la excursión a la quebrada de La Encantada el salto de agua más espectacular del Cerro con 18 metros de altura.

 

 

Subida y Pernocta en el Pico Naiguatá

 

La subida al Pico Naiguatá la hicimos por La Julia a la altura de El Márquez.  Nada fácil cuando lleva en la espalda mochilas con pesos de uno dos y tres docenas de kilos. La subida al principio no es tan empinada pero después de una hora comienzan caminos con mayor pendiente hasta llegar unas cuatro horas al Pico Goering y de allí  hasta el Topo Galindo  y el Pico de Naiguatá pasando por los Platos del Diablo.

 

Juan y Hugo con sus mochilas en pleno ascenso

Los Platos del Diablo

 

Fue una nueva experiencia pues tuvimos que llevar tiendas de campaña,  cobijas, agua y comida para el día y el desayuno al día siguiente. Por la noche hizo frio con temperaturas de 8°C y un viento helado que calaba hasta los huesos. Sin embargo estas incomodidades  estuvieron fácilmente compensadas  con la vista de la ciudad capital al pie de la montaña.

Aurelio y Hugo llegando al Pico Naiguatá

 

Visita a las Ruinas de la Casa del Doctor Knoch

El Doctor Knoch se estableció inicialmente en La Guaira pero las condiciones climáticas que afectaron la salud de su esposa lo forzaron a mudarse a la ladera norte del Cerro El Ávila donde construyó una casa para él y su esposa y un mausoleo contiguo a la casa donde practicaba su técnica de momificación de cadáveres y posteriormente almacenaba las momia. Estas fueron sustraídas años después por estudiantes de medicina una vez que las edificaciones fueron abandonadas.

En esa excursión  participamos Aurelio, José Antonio y yo  junto  a Rafael Romero y Pedro José Lafée del Centro de Excursionistas de Caracas y el guía Nelson Monroy. Subimos por la trocha en vehículo de doble tracción desde el puesto de Guardaparques Los Clavelitos hasta el sitio que conducía a las ruinas. Aprovisionados de machetes iniciamos la marcha desbrozando la maleza y arbustos por cerca de media hora que se hizo eterna.

 

Pero constituyó una experiencia igualmente inolvidable que nos permitió conocer la actividad profesional del doctor alemán y las edificaciones construidas  en una época donde los materiales de construcción debieron llevarse a lomo de burros y los trabajadores  montar campamentos provisionales  por varios meses hasta terminar las obras.

 

A continuación fotos de la casa y del mausoleo donde en una época el doctor ubicaba las momias.

Escalera que conduce a la azotea y otra con el interior del mausoleo con las tumbas

 

Quebrada Norte y Salto la Encantada

 

Al Salto la Encantada ubicado en la ladera sur del Cerro se le llega por un camino de tierra con vehículo de doble tracción desde la carretera Caracas Guarenas pasada la entrada de la Universidad Metropolitana en la Urbanización Ávila a una altura aproximada de 700 metros para después completar a pie un tramo de otros 500 metros.

 

El Salto con una altura de 18 metros alto y 8 metros de ancho constituye el tramo final de la Quebrada Norte cuya foto se muestra a continuación.

La Quebrada Norte

Cuando iniciamos el descenso a pie después de un refrescante baño de agua helada fuimos atacados por un enjambre de avispas que nos obligó a correr y refugiarnos en los vehículos  sin embargo sufrimos los terribles aguijonazos de su furia.

 

Aurelio que era alérgico a las picadas de las avispas comenzó a presentar un cuadro inflamatorio que hizo que termináramos en Emergencia de la Clínica La Floresta bajo la atención y cuidado del doctor  Ítalo Marsiglia que a partir de ese momento se convirtió en el médico del grupo cada vez que se presentaba un cuadro  de torcedura de tobillos, inflamaciones de rodilla y golpes por caídas en cabeza y miembros.

 

Sabas Nieves hasta Loma Serrano, No te Apures y la Silla  

 

Esta excursión constituyó una de las más frecuentada en los últimos años de nuestra actividad que tenía el aliciente de las cocadas de Gerardo las que todavía son una gran atraccioón  que ofrece ese recorrido que comienza en la 10ª Transversal de Altamira a la altura del muy conocido Restaurant Tarzilandia.

 

Pero por mucho tiempo la excursión más común era desde el Puesto de Guardaparques Chacaito porel cortafuegos hasta Loma del Viento y de ahí hasta la estación del Teleférico en Papelón siguiendo hasta el Hotel Humboldt. A continuación foto del grupo en un momento de descanso de izquierda a derecha Cristóbal Palacio, Luis Ugueto, Hugo Fonseca y yo.

 

Este breve relato de las excursiones del grupo por el Cerro de El Ávila fue elaborado al mes de la desaparición de  Aurelio Concheso cuya pasión por esa actividad dominical sirvió de incentivo para dejar constancia a familiares y amigos como ejemplo para los jóvenes caraqueños que actualmente disfrutan de esos parajes con idéntico amor y devoción. –