Presidenta de la UMOFC:  «Lo que queda en pie y el Señor mismo nos ofrece en bandeja es la comunicación»

Queridas amigas:

El Papa, el 27 de marzo pasado en esa extraordinaria oración desde la plaza de San Pedro, nos señalaba lo que dejamos atrás: “La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad”, nos decía, haciéndonos ver que hemos perdido la seguridad de nuestras agendas, proyectos y rutinas.  “Se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos” pues ha caído nuestro orgullo occidental de sentirnos omnipotentes señores de la ciencia y del progreso. “No somos autosuficientes; solos nos hundimos,” pues dijimos “adiós” a la veleidad de ser los dueños del mundo moderno. Cotidianamente nos enfrentamos a no poder auto decidir cuándo y hacia dónde ir, cómo reunirnos, trabajar o estudiar, “estamos sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros” y lo más dramático, hemos perdido muchas vidas. Frente a éstas y tantas otras pérdidas e incertidumbres, ¿qué queda en pie?

Últimamente he participado en varias conferencias virtuales, organizadas por diversas instituciones, en las que me piden reflexiones y testimonios sobre las mujeres en época de pandemia. Siempre pienso en ustedes, las mujeres de la UMOFC miembros de nuestras organizaciones extendidas por el mundo entero. Rezo por ustedes y reflexiono sobre nosotras: ¿qué es lo que el Señor pone a nuestra disposición, además de la fe que por su gracia profesamos? Mejor dicho: ¿qué nos está sirviendo hoy el Buen Dios para alimentarnos en el banquete de la vida en el planeta? Lo que queda en pie y el Señor mismo nos ofrece en bandeja es la comunicación. Baste un ejemplo: el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida lanzó la campaña Cada anciano es tu abuelo, “¡llámales por teléfono o por video, escúchales!», “#sendyourhug” y nos pide difundir la iniciativa por las Redes Sociales.

Y nosotras, ¿acaso no hemos incrementado el uso del celular, del WhatsApp, de los emails y/o de las plataformas digitales para reuniones? ¿Cuántas horas diarias pasamos con el celular en la mano o delante de nuestras pantallas? Personas y organizaciones nos hemos reducido a lo que hemos podido comunicar. Las tecnologías digitales nos han posibilitado nuevas formas de entrar en relación. Junto a la sed por estar comunicados -no sólo digitalmente- se puso en evidencia la capacidad de comunicación que nos regaló nuestro Creador. Fuimos creados para la relación de los unos con los otros, con Dios y también con el planeta. Para nosotras, esta relación no puede tener otro estilo que el de Jesús, el Buen Samaritano, que se sensibiliza con el herido al borde del camino, se le acerca y lo cura para que se sane e integre en la sociedad. La comunicación es para la comunión, para unirnos fraternalmente, para hacernos crecer recíprocamente.

Las invito a que nos empeñemos en un camino de comunicación para la comunión entre las organizaciones miembros de la UMOFC. Necesitamos del mutuo conocimiento, de un descubrimiento (o re descubrimiento) de las potencialidades y las carencias de cada una, de sus proyectos y prioridades, de su inserción en la Iglesia local, según las características propias de su país y su cultura. Nuestra diversidad nos enriquecerá y permitirá estrechar vínculos de mutua colaboración. Es escuchándonos y valorándonos recíprocamente cómo podemos construir la cultura del encuentro que tanto nos recomienda el Papa Francisco. “Esta capacidad de comprensión y de comunicación (…) tiene su fundamento en la comunión de amor entre las Personas divinas (…) Efectivamente, la fe misma es una relación, un encuentro; y mediante el impulso del amor de Dios podemos comunicar, acoger, comprender y corresponder al don del otro.” (Mensaje Jornada Comunicaciones Sociales 2019)

Las convoco a estrechar vínculos entre nuestras organizaciones miembros. Aceptemos el desafío de generar una comunicación para la comunión, en medio de la pandemia. Para ello tenemos varias vías abiertas.

Participemos en los webinar para nuestra formación -que ya hemos comenzado en cada lengua- pues nos permitirán conocer mejor a cada organización y quizá sus buenas prácticas inspiren el desarrollo de las propias actividades.

Participemos con nuestras representantes para la comunicación en las sesiones de comunicación institucional. Hemos iniciado con los talleres on-line en español y pronto lanzaremos los de inglés y francés.

Participemos con nuestros miembros más jóvenes en la campaña Cada anciano es tu abuelo, para que todas las mujeres de organizaciones de la UMOFC mayores se sientan acompañadas y escuchadas en medio de la emergencia.

Para la reflexión y oración personal les propongo el Mensaje de la Comunicaciones Sociales 2019Y recemos juntas para que la enfermedad y la fragilidad que nos rodean no nos alejen del compromiso con una comunicación para la comunión.

María Lía Zervino, Servidora

Presidente General de la UMOFC