Obispo de Margarita apoya apertura de vuelos hacia la isla

Monseñor Fernando Castro Agüayo indicó que la falta de visitantes a la isla atenta contra la vida de los habitantes de la región
La Asunción.- El obispo de la Diócesis de Margarita, Fernando Castro Agüayo, manifestó su apoyo en la creación de un cronograma de vuelos nacionales. Solicitud que también viene impulsada por la Cámara de Comercio de Nueva Esparta.

“El aislamiento no nos favorece en absoluto. Quizá el aislamiento lo que hace es desconectarnos de una realidad mucho más amplia que se llama Venezuela, una realidad mucho más amplia que se llama el mundo”, declaró Castro.

Por otra parte, el obispo aplaudió la iniciativa del sector empresarial y de todos los que se han sumado para abogar por abrir los vuelos en la entidad. “Los felicito. Ustedes son unos promotores de trabajo a través de la Cámara de Comercio y tienen esta óptica compartida con muchos gremios y sectores para el desarrollo de Nueva Esparta. Estos ocho meses han sido durísimos porque hay mucha gente que ha querido venir a poner un granito de arena a la vida de Margarita, de Nueva Esparta, y no ha podido hacerlo. Por eso hay que incentivar todas las actividades en beneficio de las personas”.

Asimismo, dejó claro que su posición es personal. “Les habla el obispo de Margarita. Esto no es una opinión de la iglesia. Todas las personas que somos creyentes en Jesucristo siempre pensamos en la dignidad de la persona humana y una de las cosas que más dignifican es el trabajo. Que no haya trabajo es una calamidad. Hay que saber que todo lo que sea incentivar el trabajo digno, eleva a las personas y nos eleva a todos”.

Castro Agüayo está consciente de que todas las actividades de la isla están atravesadas por un eje transversal llamado turismo y la falta de visitantes atenta contra la vida misma de los habitantes de la región.

“Indudablemente lo que todos tenemos en el corazón son los habitantes de Margarita. No tanto lo que hacemos, sino que nuestros coterráneos tengan trabajo y puedan vivir dignamente. Siempre conservando nuestra identidad e idiosincrasia”, finalizó el obispo.

Ana Carolina Arias

 El Universal