Sin Estado, sin instituciones

Mexicans hold up a Venezuelan flag as they take part in a demonstration in support of Venezuelan President Nicolas Maduro's government outside the Venezuelan Embassy, in Mexico City on April 4, 2017. / AFP PHOTO / Pedro Pardo

Elinor Montes:

Una de las consecuencias de la destrucción del Estado de Derecho es que el análisis del contexto y las soluciones a los problemas bajo la lupa de la Ley resultan inútiles por ser de imposible aplicación por la inoperatividad de las instituciones.  Así las cosas, podemos afirmar que la Ley que se aplica en el desempeño del Estado-partido es la del más fuerte, lo cual afecta determinantemente la vida cotidiana de las personas, hasta en las cosas más sencillas la injusticia se manifiesta.

Para no ir muy lejos renovar la licencia de conducir Online puede terminar en la pérdida del pago de la tasa del servicio, por ser el procedimiento arbitrario y absurdo. Las causas más frecuentes del fracaso del trámite son colocar un número de celular en el teléfono de emergencia y el rechazo de la foto selfi con la Cédula de Identidad en la mano que debe subir al sistema, porque al reducirse la foto al tamaño exigido de 448 X 336, es imposible que las pequeñas letras de la Cédula se puedan leer, en consecuencia, al agotar las 3 oportunidades, el sistema le indica que debe hacer una nueva solicitud y volver a pagar. En cuanto al reclamo, suerte con eso.

Si analizamos lo narrado jurídicamente vemos que es arbitrario que el INTT obligue al usuario a colocar un número de teléfono local como de emergencia, igualmente que exija el pago de la tasa y luego anule la solicitud por el incumplimiento de requisitos imposibles -si se quiere ver la Cédula, pida la foto de la Cédula-. El ordenamiento jurídico no le permite al INTT hacer eso, pero lo hace y lo hace porque puede, porque la institucionalidad democrática en Cubazuela desapareció y porque a quien detenta el poder no le importa la gente, ni el daño que le causa.

La misma ausencia institucional se manifiesta con el circo asambleario del régimen celebrado el 5 de enero de 2021. Todos sabemos que esa Asamblea Nacional es ilegítima y que los países democráticos del mundo no la reconocen, pero allí está.

Estamos ante la inexistencia de lo que se conoce y conocemos como Estado, no hay Estado de Derecho, ni institucionalidad democrática alguna en ejercicio del poder, ni legitimidad constitucional, ni justicia, en consecuencia, no es posible pretender que la realidad se sujete a unas normas constitucionales que son letra muerta.

La única institución legítima que representa a los venezolanos, reconocida internacionalmente, es la Asamblea Nacional electa en diciembre de 2015, que no puede ser sustituida por una electa fraudulentamente, y a ella le corresponde ser la voz de los que no tienen voz, abogar ante el mundo por la implementación de medidas efectivas que conlleven al restablecimiento de la institucionalidad democrática y con ella de la República.

La resistencia ha sido y es el signo de los venezolanos desde 1999, es el momento de asumir que, sin Dios, poder absoluto, la liberación será muy difícil porque esta es una lucha entre el bien y el mal. Es tiempo de fortalecer la fe, practicar la oración y hacer penitencia en reparación de las múltiples ofensas a Dios por la destrucción de este país creado por Él, por las injusticias y la violencia contra sus criaturas, manifestadas mediante las torturas, muertes, prisiones injustas y daños físicos y morales a la población desde las carencias, la incertidumbre en el día a día, el éxodo, la dispersión  de la familia que genera un sufrimiento afectivo importante y todas las dificultades en los diversos trámites para hacerlos imposibles y que se conviertan en tortura psicológica, entre otros.

Debemos orar con perseverancia, cultivar la solidaridad con el prójimo sin perder la esperanza en que la voluntad de Dios nos hará justicia y nos proveerá de la sabiduría para el accionar en el camino que nos lleve a nuestra liberación. Los católicos conmemoramos hoy la adoración de los Reyes Magos al Niño Dios, nos corresponde a nosotros adorarlo y eso lo pide el ángel en la aparición previa a la de la Virgen en Fátima, cuando enseñó a los niños la oración:  Señor mío, yo creo en ti, yo te amo, yo te adoro y te pido perdón por los que no creen, no te aman, no te doran y no esperan en ti.

Yo los invito a que la recen y cultiven la Adoración practicando la oración y la penitencia en desagravio a Dios.