Ángela Merkel: prototipo de mujer

 

Gloria Cuenca:

Las mujeres de todo el planeta nos podemos sentir orgullosas: existe una mujer viva y plena, que llena todas las expectativas de cualquiera de nosotras.  Se trata de la Canciller Alemana Ángela Merkel. Nacida bajo el signo de cáncer, el 17 de julio de 1954, en el Puerto de Hamburgo, (Alemania del Oeste o Federal como la quieran llamar).Pasó a vivir en la llamada Alemania Democrática muy pronto, por cuanto su padre, Pastor Protestante fue designado en una ciudad de la Alemania del Este. No paran las sorpresas allí, la Dra. Merkel se graduó de Física y obtuvo su Doctorado en la importante universidad de Leipzig en 1978. Se incorporó al Partido Social Cristiano Alemán a la caída del Muro de Berlín en 1989. A partir de allí su ascenso hacia el más alto poder fue indetenible, hasta alcanzar el 2004 el cargo de Canciller de Alemania. Por primera vez una mujer lo ocupaba, y ¡cómo lo ha desempeñado!

Discreta y brillante; con firmeza y gran diplomática; con honestidad y rectitud. Ha sido reelecta 4 veces y cuando se despidió tuvo la satisfacción de escuchar por más de 6 minutos a todo el Parlamento alemán de píe, aplaudirla sin dejar de hacerlo, frente a la humildad de ella y su inquietud, por lo prolongado del aplauso.

Hay una imagen  que recuerdo con profunda alegría. Se trató de la visita que, una mandataria suramericana, hizo a Alemania, ya en las postrimerías del mandato de la visitante. La suramericana en cuestión llevaba cartera y zapatos de marca, vestido igual, joyas y demás, mientras la gran Canciller usaba su tradicional traje de sastre, que ha hecho sea reconocida por todo el mundo. Durante el discurso, la mirada de la Canciller era entre admirada y asombrada se fijaba en los zapatos que usaba la argentina, mientras los zapatos de quien ha sido catalogada la mujer más poderosa del mundo eran unos modestos mocasines, cómodos y bastante usados.

Los camarógrafos se dieron su gusto y nos regodearon con los zapatos de ambas y con las miradas de nuestra admirada Ángela Merkel. Poco después surgió un cuento que no sabemos si es cierto, aun cuando pudiera serlo, fue cuando un reportero le preguntó ¿Por qué se viste de esa manera tan sencilla? Ella habría respondido, “No me eligieron para ser modelo”. Demostrando una vez más su discreción y diplomacia.

Si hubiera tenido la lengua picante, como la mía, le habría respondido:”Estoy convencida de que el hábito no hace al monje”. Especialmente cuando la ex mandataria a la que nos referimos, (hoy otra vez en el poder) tiene innumerables juicios por corrupción y conjuntamente con su difunto esposo, es acusada desde asesinato hasta robo de dólares de la manera más escandalosa que pueda imaginarse el Planeta, mientras Ángela Merkel goza de todo el respeto, admiración y afecto por su extraordinaria labor. He allí un verdadero proto tipo de mujer a la que admirar e imitar sin dudas.