Días de Cuaresma

Gloria Cuenca:

 

La cuaresma en Venezuela, mientras sigamos padeciendo a este régimen, es todo el tiempo. Penitencia y dificultad. La diferencia es que al terminar su penitencia, Jesús Cristo venció. Las tentaciones y todas las otras mortificaciones a las que fue sometido, las superó. Sabemos que Nuestro Señor padeció al máximo, luego resucitó y fue a la Gloria. Nosotros venezolanos estamos sufriendo las penurias a las que nos ha obligado el tal socialismo del siglo XXI y todas sus particulares y negativas formas de (mal) vivir. Sí, dirán, pero a nosotros, no nos queda sino el infierno, aun cuando sea el venezolano, al final de estos días. De todos modos, como la cuaresma, todo pasa. A veces se tarda un poco más, sin embargo, al final pasa. Y viene entonces la Resurrección. Así lo debemos vivir en estos tiempos aciagos los venezolanos, se trata del tiempo de cuaresma: reflexión, oración, penitencias y ayuno es lo que nos predican para que entonces podamos superar esos momentos terribles y llegar a la Pascua Florida.

Hay un camino seguro y claro para el logro de nuestras ambiciones, por supuesto es el camino del Señor, no obstante en muchas oportunidades olvidamos sus prédicas y enseñanzas: unidad, perdón, amor. Ninguna de esas acciones implica hiperinflación, ni tampoco por supuesto, requiere de dinero para lograrlas. ¿Será que no nos damos cuenta de que se nos está exigiendo algo para lo que no tenemos que desembolsar dinero, ni comprar nada? Todo es posible, es gratuito y está a la mano. La unidad, con nuestros hermanos y con el UNO es más sencilla de lo que parece, requiere eso si la práctica y la decisión de cada uno/a de nosotros, aceptarla, ponerla en práctica, actuarla. De eso se trata.

Luego está el perdón, que quizá de las tres es la más difícil, por aquello de que hay un importante sector lleno de resentimientos y amarguras. Esos a los que les encanta echarle la culpa al otro/a de sus males. Decía el inolvidable Prof. Dr. Luis Castro Leyva: ”Que fácil es echarle la basura propia a los demás”.  Si, es así. Lo que no han entendido quienes no se animan a perdonar, es que ese acto el del perdón, resulta liberador en sí mismo, de cada uno/a de nosotros. Después que se perdona, hay como un refrescamiento, la verdadera Paz, en el alma y el espíritu que no es comparable con nada.

Finalmente el amor. El drama está en que a veces no nos han ensenado a dar, menos a recibir amor. Sin embargo, el aprendizaje es relativamente sencillo, se puede iniciar por amar a la naturaleza, en todas sus formas lo vegetal, lo animal, el cielo y demás. Pasar luego a darle caricias a una mascota, para llegar finalmente a las personas que nos rodean, primero, dependiendo de cada uno/a, puede ser una abrazo, un gesto una sonrisa, para después decir con el alma y la fuerza del corazón te amo. Nos sentiremos seguros cuando expresemos nuestro amor a Dios y percibamos el de Él.

La cuaresma habrá terminado y estaremos más cerca de Nuestro Señor Jesús Cristo y de su Resurrección  ¡Rescatemos la Pascua Florida!.-