Los laicos no pueden seguir siendo actores de reparto en la Iglesia

«En esos días percibimos una Iglesia rica y plural, en la que los laicos están llamados ser  protagonistas y no actores de reparto, junto a los pastores y la vida consagrada»

«Tenemos que avanzar mucho porque descubro en nuestra iglesia española un gran clericalismo, que es más evidente incluso en los sacerdotes que en los obispos»

«Nos encontramos, por tanto, ante grandes retos y desafíos que todos juntos, sinodalmente, y con la ayuda del Espíritu Santo, tenemos que ir afrontando porque sólo así seremos una Iglesia en salida»

Al cumplirse el primer aniversario de la celebración del Congreso de Laicos, me surge un sentimiento de agradecimiento al Señor porque ese fin de semana del 14 al 16 de febrero de 2020 fue, sin lugar a dudas, una experiencia de comunión eclesial. En esos días percibimos una Iglesia rica y plural, en la que los laicos están llamados ser  protagonistas y no actores de reparto, junto a los pastores y la vida consagrada.

Un año después, marcado por la pandemia, que ha ralentizado todas nuestras acciones pastorales, nos toca hacer balance.

A nivel nacional, desde la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida se ha impulsado la publicación de la Guía de Trabajo del poscongreso de laicos, que recoge las conclusiones del Congreso y pretende ser un documento abierto para orientar la tarea pastoral de nuestras Diócesis, Movimientos y Asociaciones. También, se ha constituido un Consejo Asesor Nacional de Laicos, cuyo objetivo fundamental va a ser diseñar una hoja de ruta o proyecto común para el laicado.

Dura (y esperanzada) radiografía de la Iglesia española : "Persiste el paternalismo y el clericalismo"
Dura (y esperanzada) radiografía de la Iglesia española : «Persiste el paternalismo y el clericalismo»

A nivel diocesano, está costando más la recepción y capilaridad del Congreso de Laicos. Para ello se están creando Equipos de Trabajo del Poscongreso (ETP) y se están llevando a cabo Encuentros Diocesanos de Laicos, en los que se presentan las conclusiones del Congreso.

El poscongreso de laicos, en continuidad con las etapas anteriores, desea poner el acento en la sinodalidad y el discernimiento, junto con la centralidad de los cuatro itinerarios: el primer anuncio, el acompañamiento, los procesos formativos y la presencia en la vida pública.

Grandes desafíos

Ahora bien, desde mi punto de vista, tenemos que afrontar como Iglesia dos grandes retos o desafíos pastorales. El primero consiste en potenciar la vocación laical y su corresponsabilidad eclesial, destacando especialmente el protagonismo de la mujer, los jóvenes y la familia. Para esto tenemos que avanzar mucho porque descubro en nuestra iglesia española un gran clericalismo, que es más evidente incluso en los sacerdotes que en los obispos.

El segundo reto lo denominaría como la falta de liderazgo de los laicos en la vida pública. Tenemos que realizar una apuesta decidida por formar y acompañar a nuestros laicos para que adquieran un compromiso cristiano en el mundo de la política, la economía, los medios de comunicación, la educación, la cultura, la ciencia…

Nos encontramos, por tanto, ante grandes retos y desafíos que todos juntos, sinodalmente, y con la ayuda del Espíritu Santo, tenemos que ir afrontando porque sólo así seremos una Iglesia en salida.

 | Luis Manuel Romero Sánchez Director de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida