Para los amigos idos

Gloria Cuenca:

 

Como dice una querida colega da miedo abrir el chat de los periodistas: cada semana hay fallecidos. Se adelantaron a nuestros tiempos, varios queridos colegas y ex alumnos que pienso deberían irse después de mí.  Es lo que ocurre, no hay de otra. Siento mucho la partida del Prof. Mario Corro, compañero del curso de locución por más de 15 años, él en lo audiovisual, yo en Ética para Locutores. Su hijo, formó parte de ese equipo que trabajó bajo la dirección de nuestra querida Clarita Medina. La muerte prematura de uno de sus hijos y la muerte hace poco tiempo de otra hija fueron demasiado para él; su corazón no resistió. Allá se fue con sus dos queridos hijos.

Falleció también un sereno, ecuánime y querido ex alumno, Simón Acosta. Luchaba contra una enfermedad terrible desde hace unos años,  de carácter apacible y conciliador, fue un buen estudiante  y siempre colaborador. Ingresó como docente a la Escuela de Comunicación Social y su trabajo fue apreciado por los alumnos. Tenía una palabra de confort a quien se le acercara. En la mañana del 2 de febrero, la infausta noticia: murió Pastor Heydra Rojas, margariteño de pura cepa y además periodista de combate. Ex diputado a la Asamblea Nacional de la República; se ganó el mote de “el perro” Pastor. No le hizo ninguna mella el apodo, más bien logró que nos divirtiéramos con sus salidas y respuestas a los diputados del oficialismo.

De él, recuerdo con gratitud y alegría su paso por diversas materias, que dictaba, -venia de Chile- siempre destacaba por sus conocimientos. Era un líder, una estrella. Vivió el golpe de Estado contra Allende, militó en el MAS de Venezuela, y sabiamente se pasó a Acción Democrática, siendo entonces el Ministro de Información del Gobierno de Acción Democrática con Carlos Andrés Pérez, Presidente. (Según han dicho, nunca se inscribió en AD)Sabía Pastor, que yo había sido militante comunista, y que venía de regreso. Siendo Ministro, me llamó un día:” ¿aceptas que el Presidente Pérez te condecore?” “Como no, por supuesto, le contesté. Me sentiré orgullosa y feliz por ese reconocimiento”.

Se me dio, entonces la Orden Andrés Bello, la máxima para los intelectuales y docentes. Encantada, me sorprendí, lo agradecí  toda la vida. Lamento mucho su partida, era un hombre valiente y necesario en estos tiempos. Fue político siempre, y socialdemócrata. Se refugió en Margarita, su isla amada y allá, en Juan Griego fue a terminar su vida. Mueren en la misma semana Karmele Leizaola, gran diseñadora, Maestra de maestras de la diagramación y el diseño en Venezuela.

Y, para completar esta nota mortuoria, Héctor Silva Michelena, poeta, economista, filósofo, docente y ucevista 100%, deja esta tierra y pasa a otra dimensión. Que Dios los acoja a todos y brille para ellos la luz perpetua.  Paz a sus restos.-