La Reliquia de José Gregorio ya está en Mérida

¿Quién es ese señor? la pregunta  que invade tras la visita del nuevo beato venezolano

Miles de milagros se cuentan, en la casa de cada venezolano hay una anécdota del médico de los pobres, ahora, ya Beato, sus reliquias se esparcen por las diócesis venezolanas, en Mérida llegó el relicario, acompañado de una fuerte lluvia que no impidió la alegría de los merideños.

 Cuando Darwin Peña tenía 4 años, una complicada operación le dejó prácticamente en la orilla de la muerte, así explicó su madre Silvia Rangel, quien cuenta que gracias a un milagro del ahora Beato, José Gregorio Hernández, su hijo vive y goza de una excelente salud.

Como muestra de agradecimiento,  vestido como el Beato, Darwin, con bata y sombrero se hizo presente la tarde del domingo 2 de mayo en la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, Catedral de Mérida, para recibir con fe la reliquia del Médico de Los Pobres.

¿Quién es ese señor?

Silvia Rangel contó que cuando Darwin fue internado para ser operado de dos hernias, una umbilical y una inguinal, las vicisitudes le pusieron en el umbral de la muerte, los médicos hicieron lo posible, pero cuenta la angustiada madre, que los esfuerzos parecían en vano, “Darwin se estaba yendo”.

Sin embargo, contra pronóstico científico el niño salió con vida y la operación fue un éxito.

“Cuando el niño salió me contó que él veía a todos los médicos corriendo de un lado al otro con bastante angustia”, narró la madre, “y luego él ve que le colocan como dos escobas en el pecho, y él brincaba” para hacer referencia al proceso de resucitación con cargas eléctricas que lo devolvió a la vida.

Siguió explicando que el niño refirió “mamá, cuando yo brincaba yo vi a un señor todo vestido de blanco que tenía un sombrero que me tocó y me dijo –tranquilo hijo que usted va a salir de esto-”.

A los dos días de haber sido dado de alta, ya en su casa, Darwin preguntó con asombro a su mamá, “¿quién es ese señor que estaba aquí?”, señalando que un hombre vestido de negro y con sombrero se asomó al lado de la litera en el cuarto donde convalecía, explicó Silvia, quien de inmediato le mostró una estampa del Doctor José Gregorio Hernández, a lo que el niño aseguró “era él”.

Silvia y Darwin ahora, acreditan con fe el milagro obrado por intercesión del  Dr. José Gregorio Hernández, “por eso ha venido vestido así, con bata y sombrero, para recibir su reliquia y dar gracias por el milagro”.

Bajo la lluvia

Cuentan algunas personas  que los grandes acontecimientos de la vida se enmarcan siempre en una fuerte lluvia, así, bajo un torrencial aguacero, la tarde del domingo 2 de mayo, llegó a Mérida, el relicario con la Reliquia en Primer Grado del Beato José Gregorio Hernández, la cual se trasladó por el páramo y arribó a la Catedral acompañada por los miembros de la Comisión preparatoria, el Obispo Auxiliar de Mérida, Monseñor Luis Enrique Rojas Ruiz, y parte del clero local.

Una ceremonia llena de calor humano, sentimiento de alegría, lágrimas y los abrazos negados por la pandemia, colmaron el recinto sacro para recibir la tan anhelada reliquia.

Cantos, oraciones, muchas fotografías, mucho sentimiento pero unas palabras, entre muchas, las del médico Pedro Fernández, miembro de la comisión merideña, que expresó “José Gregorio ahora es un médico universal, porque en cada parte del mundo donde hay un venezolano, allí está presente la devoción al Doctor José Gregorio Hernández, como una marca indeleble de un pueblo que ha puesto su fe en el Beato que ahora ya está más cerca de la santidad”.

Euro Lobo / CNP 12.112

Mérida, Especial.-

(02/05/2021).-