Opinión

Hambre… ¡y cambio ya!

 En la Venezuela de hoy la procesión va por dentro

Oscar Arnal:

Que peligroso es vivir o estar en un país donde el sueldo de un empleado público promedio no llega a diez dólares mensuales, y los sueldos en general carecen de un mínimo sentido de la realidad, especialmente cuando se habla de un país en hiperinflación, donde los costos de la comida son elevadísimos.

En su reporte mensual económico el Centro de Documentación y Análisis Económico de la Federación Venezolana indicó este jueves 19 de agosto, que en julio se requirieron 160,97 salarios mínimos mensuales (7 millones de bolívares) o 5,36 salarios mínimos diarios para cubrir el costo de la canasta de alimentos, es decir, Bs. 37.559.783,31 ($10,43) diarios. Señaló que el costo promedio de un almuerzo para un trabajador fue de $5, cuando el monto del ticket de alimentación es de 3 millones de bolívares mensuales, menos de un dólar.

En este sentido, ya hace unas semanas el índice Big Mac de la revista británica The Economist, señaló que Venezuela es el país con la hamburguesa más cara del mundo. Mientras en Venezuela esa hamburguesa vale más de $8, en los EEUU cuesta $5 y un país como Turquía o la India el Big Mac cuesta alrededor $2. Este indicador mide el valor de las monedas de los países a partir del precio de uno de los productos estrella de la franquicia McDonald´s. Los resultados dejan en evidencia que vivimos en una de las naciones más caras del planeta y donde paradójicamente los sueldos son los más bajos. Lo que incuba una bomba de tiempo a punto de explotar.

Imagínese un policía, dotado de un arma de fuego, una moto y un carnet, para llevar la comida a sus hijos, que es capaz de hacer. Pensemos tan solo en un trabajador de la CANTV. Lo mismo ocurre con los militares. Además de la corrupción, tenemos el robo, el hurto famélico y todos aquellos que hoy comen de la basura.

Cuando estudié derecho debatimos la atenuación de la pena frente al hurto famélico, pero ante el robo que implica violencia o la corrupción por hambre la situación es diferente, aunque siempre tema de discusión jurídica.

En la Venezuela de hoy la procesión va por dentro. Esto es insostenible. Hay que hacer todo el esfuerzo posible para revocar al régimen. Es lo único que queda dentro de la Constitución. Apuntalar todo aquello que favorezca un referéndum que saque a Maduro. Que ponga la decisión en manos de un pueblo que rechaza la gestión en más del 90%. Venezuela no aguanta hasta el 2024. El cambio es un imperativo y hay que dar la batalla en todos los terrenos…

@OscarArnal

 

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