La Asociación Civil Con la Escuela junto a la Red de Observadores Escolares continúa con su programa de monitoreo a las escuelas para exponer ante la opinión pública la situación escolar venezolana. Desde el año 2019 la organización implementa este programa a través de la aplicación de distintas encuestas a docentes de 79 escuelas distribuidas en Distrito Capital, Miranda, Bolívar, Anzoátegui, Apure, Lara y Zulia.
Con el objetivo de recabar información acerca de las condiciones, equipamiento y servicios de los planteles educativos, Con la escuela aplicó la encuesta de infraestructura a finales de noviembre de 2022. La encuesta busca conocer además, el impacto de estos puntos en el calendario escolar en cinco dimensiones: agua y saneamiento, conexión a servicios, espacios pedagógicos, equipamiento y planta física.
“Es necesario que la planta física tenga condiciones que garanticen la salud y seguridad de docentes y estudiantes: que la escuela cuente con servicios de agua potable, instalaciones para las aguas servidas, electricidad, conexión a internet, entre otros, así como equipos y espacios pedagógicos para el desarrollo de las actividades formativas, culturales y recreativas”, expuso.
Los resultados del estudio demuestran que en Venezuela se vive una grave crisis educativa y esto sin medir, hasta el momento, variables como el nivel de escasez de docentes, el impacto de la pandemia en la formación o la calidad educativa.
El profesor Rose advirtió que los resultados de la encuesta “son preocupantes”. Expone que existe una crisis en el servicio de agua potable debido a que esta no llega a todas las escuelas. Además, a las que llega, en sólo tres de cada diez es suficiente la cantidad servida.
La Asociación Civil encontró que el 46% de las escuelas de las entidades encuestadas cuenta con un servicio de agua insuficiente para atender a la matrícula y el 25% no recibe. La ausencia de agua, es la primera causa de suspensión de clases.
Los estados más afectados por la falta de este servicio son: Bolívar donde un 83,3% de las escuelas encuestadas reportan fallas en el suministro del servicio o su ausencia, en el estado Lara la falta de agua es reportada por el 80% de las escuelas, mientras que en el Zulia lo reporta el 78,5% y el 75% en Miranda y Anzoátegui.
El coordinador de Con la Escuela también señaló que, además del problema de salud que genera la falta del recurso hídrico, existe un 51,9 % de las salas de baños se encuentran en mal estado. Un 35,4% de los baños son insuficientes para atender a la matrícula y un 2% de las escuelas no cuentan con baños.
“Por ejemplo en Apure 66,7% de las escuelas no cuentan con baños suficientes para atender la matrícula y en el estado Zulia el 7.1% no cuenta con baños. ¿Cómo es viable una jornada escolar completa con este panorama? Es más un 19% de las 79 escuelas consultadas escuelas suspenden clases por afectación de los baños y el 34,2% no posee canalización de aguas negras, o su estado es inservible”, apuntó.
El estudio reveló que la falla en el resto de los servicios también está presente: 38% de las escuelas encuestadas presentan fallas en el servicio eléctrico, 72,2% reporta deterioro o ausencia del servicio de conexión a internet y 49,6% reporta mal servicio o no disponer de suministro de gas.
La encuesta arrojó igualmente deficiencia en las plantas físicas. El 36,7% de los salones de clase son insuficientes para atender la matrícula en la muestra de 79 escuelas encuestadas, 44,3% cuentan con aulas en malas condiciones. Los estados más afectados en este sentido son Lara y Apure, que reportan un 66,7% y 58,3% respectivamente de aulas insuficientes para atender la matrícula.
En cuanto al mobiliario, 50,6% de escuelas reporta pupitres en mal estado de los cuales 43% son insuficientes para la matrícula. Los estados más afectados por la falta de pupitres son Lara 86,7%, Bolívar y Distrito Capital con 66,7%.
El educador manifestó que la escuela venezolana es reflejo de la situación que afecta a buena parte del país. “La condición de la infraestructura, espacios pedagógicos, equipamiento y servicios básicos no sólo no cumplen con los criterios de adecuación para garantizar el derecho a la educación sino que, incluso ponen en riesgo la efectividad de los días de clases. La educación sin duda está en crisis y debemos tomar acciones para detener este deterioro y generar cambios en ella”, argumentó.
Fuente: Diario Tal Cual


