By using this site, you agree to the Privacy Policy and Terms of Use.
Accept
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Notification Show More
Font ResizerAa
  • Inicio
  • Iglesia Venezolana
    • Venezuela
  • El Mundo
  • El Papa
  • Cultura Católica
  • Opinión
  • Cartelera
  • Trabajos especiales
    • Lecturas recomendadas
Reading: Efusividades… ¿en pausa?
Share
Font ResizerAa
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Search
Follow US
Opinión

Efusividades… ¿en pausa?

RCL
Last updated: julio 18, 2021 9:58 am
RCL
Published: julio 18, 2021
Share
SHARE

 RobertoFermín Bertossi:

Entre tantas secuelas, la pandemia del Covid ha clausurado inexorablemente  nuestras efusividades humanas, si,  todas esas íntimas manifestaciones presenciales intensas y recíprocas de sentimientos, de alegría, de complicidades, de afecto, de gozo, de simpatía y amistad, de piel y de goce, de vecindad y de cercanías, propias e inherentes a la vida misma.  

Nos robaron el bullicio y alborozo propios de los recreos en la escuela,  los juegos a la hora de la siesta, del disfrute del estudiantado universitario como forma de vida, de los innumerables e irrecuperables festejos familiares y rituales sociales (vg., nacimientos, cumpleaños, casamientos, cafecito, fútbol y asadito con amigos, los “insustituibles”  almuerzos familiares de cada domingo; resumiendo, nuestras mejores costumbres, hábitos y preferencias), imponiendonos angustiantes desgarros afectivos y ascuas vinculares en cada distanciamiento obligatorio, por caso, entre abuelos y nietos, entre unos y otros, truncando sueños, edades y etapas de la vida.

Es que sin piedad ni distinción, el coronavirus nos prohibió todo apretón de manos, palmadas, abrazos, mimos, besos y caricias, exponiendonos -sin avisar- a recelosas convivencias sociales, limitando nuestras amistades e intimidades a toda remota virtualidad.

El desasosiego y la sospecha colectiva se apoderó de nosotros con sus secuelas de soledad, bronca, desconciertos, perplejidades, desintegración familiar, amical y social, derrumbes económicos, de merecimientos frustrados (Vg., fiestas, celebraciones, viajes, paseos, despedidas póstumas, etc.) e inagotables catálogos de hartazgos, frustraciones, morbilidades y luctuosidades.

Recurrentes “descuidos”, transgresiones, clandestinidades, privilegios y bravuconadas humanas con sus imprudencias, estupideces, irresponsabilidades, corruptelas e insolidaridades personales, comunitarias y gubernamentales, vienen sumando, multiplicando y expandiendo este maldito virus arrasador con extravagantes e insólitas excusas egoístas de extremistas libertades y albedrío individualistas pero entre ola y olas epidemiológicas.

Tanto el olvidable 2020 ́ cuanto lo que discurre de este 2021 ́, ya se han llevado demasiadas vidas en muy pocas  ́ lunas ́ y, dejando a su paso mucho dolor, impotencia y ausencias definitivas. Cuando se deteriora lo emocional, cuando el llanto no para y crece la indignación por todo el tiempo que no nos vimos sin máscaras ni tecnología, por cada vez que no nos tocamos, abrazamos, brindamos, bailamos, besamos y cantamos juntos, entonces fuimos reducidos a una subespecie de onanismo emocional.

A pesar de todo ello y siendo la comunicación no solo un bien preciado sino la primera necesidad humana según Madre Teresa de Calcuta, revalorizamos la tecnología que nos ha mantenido unidos, trabajando o aprendiendo, buscando espacios de tiempo para acortar distancias conservando afectos, todo lo posible. Los whatsapp de motivación, las curiosidades compartidas, la creatividad sin límites para dar, usar, comprar, cuidar y amar junto a los aplausos y la música generosa de quienes inundaron de ilusión, entusiasmo y gratitud a nuestros heroicos profesionales y trabajadores esenciales, las calles vacías… así transcurre este tiempo largo y agobiante teñido de sombras, fatalidades y empachos audiovisuales víricos que mantienen palpitante y alerta nuestros corazones ante lo impredecible de su desenlace.

Hoy debemos seguir luchando y resistiendo aún a pesar de cada irresponsabilidad personal y social, de cada contradicción e ineficiencia gubernamental, cuando todavía un solo, exhausto e infra retribuido médico logre salvar otra vida,  cuando una sola enfermera pueda cuidar otra más, cuando un voluntario puede acompañar otra o a sus familiares,  cuando nos resistimos a ir de fiesta para evitar contagios, cuando renunciamos a un abrazo o a un beso de amor, cuando todavía escondemos las sonrisas y disimulamos los abrazos debajo de nuestros variados, coloridos y ocurrentes barbijos porque, aun abrumados, inermes e indefensos, conservamos la esperanza de que, finalmente, podremos disfrutar de un merecido festival interminable de efusividades.

 RobertoFermín Bertossi

Docente E investigador universitario

Premios Gota en el Mar «Madre Teresa de Calcuta»

Al periodismo gráfico solidario, 2005´ y  2007´

You Might Also Like

¿Y ahora qué hacemos?
Hipocresía, trampa y perdón
Latinoamérica y las amenazas imperiales
Notas preliminares sobre el arranque de la gran Cumbre de Glasgow: ¿Estará la misma a la altura?
Los regímenes abominables en 2021
Share This Article
Facebook Email Print
No hay comentarios

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© Foxiz News Network. Ruby Design Company. All Rights Reserved.
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

Lost your password?