Fue un judío chipriota, que acompañó a san Pablo en buena parte de sus viajes.
Después se separó de Pablo cuando este no quiso llevar consigo al sobrino de Bernabé, san Marcos evangelista, porque les había abandonado en el viaje anterior.
La decisión de Pablo motivó una fuerte controversia entre los dos, y Bernabé se fue con su sobrino a evangelizar.
Pablo se reconcilió con Marcos quien le acompañó siendo preso en Roma.
Bernabé murió lapidado en Salamina (Chipre) por parte de judíos de la diáspora.-


