El sacerdote comparte una reflexión sobre la fe y sobre cómo las personas se relacionan con el Señor, incluso en medio de las dificultades de la vida.
La fe y la manera en que las personas se relacionan con Dios son cuestiones que suelen generar un intenso debate. Hay quienes creen que las dificultades ponen a prueba las creencias. Otros, en cambio, defienden que es precisamente en los momentos de mayor necesidad cuando se encuentra refugio en la espiritualidad.
La experiencia personal, el contexto social y la situación económica pueden influir en la forma de vivir la religión y de afrontar preguntas tan complejas como el sufrimiento, la esperanza o la razón de ser.
Sobre este tema reflexiona el padre Joaquín. El cura comparte su punto de vista acerca de este asunto tras varios años de sacerdocio. Y es que él tiene una opinión muy clara: «Los pobres nunca son ateos».
«Los pobres nunca son ateos», según el padre Joaquín
El padre Joaquín explica en EWTN España la conclusión a la que ha llegado con el paso del tiempo: «Algo que he aprendido yo en todos mis años de sacerdocio y en mi experiencia como seminarista es que los pobres, es decir, la gente de la calle con la que podemos hablar cualquiera de nosotros, nunca son ateos».
A su juicio, el no creyente es el que «se ha rebotado». «El que está acomodado, el que ha medio cumplido y se le tuerce todo, ese se enfada con Dios y reniega», sostiene el sacerdote.

«La gente que hace fila en el Cáritas de mi parroquia no es atea»
«La gente que hace fila en el Cáritas de mi parroquia no es atea. Ninguna de estas personas lo es y viven muchísimo peor que otros», sentencia el cura.-
https://www.abc.es/recreo/padre-joaquin-cura-pobres-nunca-ateos-acomodado-20260723084455-nt.html
Inés Romero/ABC de España


