Rafael María de Balbín:
El pasado día 1 de octubre hice en Maracaibo la presentación de mi libro “Leyendo el Compendio”, editado en Caracas por Luis Felipe Capriles, que es una invitación a la lectura del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.
¿Qué interés tiene el Catecismo? ¿Acaso no basta con leer la Biblia? No basta. Porque la Biblia no la entregó Dios a ninguna persona individual, sino al Pueblo de Dios, es decir al Pueblo de Israel y después a la Iglesia de Jesucristo. Por lo cual ha de ser leída a la luz de la Tradición Apostólica y el Magisterio de la Iglesia.
Eso es el Catecismo: las enseñanzas de la Iglesia acerca de la Sagrada Escritura y la Tradición: el contenido de la fe católica.
Larga es la historia de los escritos catequéticos, desde la Padres y Doctores de los primeros siglos. En el siglo V San Jerónimo tradujo toda la Biblia al latín, y esa Vulgata fue desde el siglo XVI, por el Concilio de Trento, la versión oficial de la Iglesia. Por iniciativa del mismo Concilio se compuso el Catecismo para lo párrocos. En los siglos siguiente abundaron los catecismos populares en las diversas lenguas, culminando en el Catecismo de San Pío X, a comienzos del siglo XX.
De 1962 a 1965 se produjo el gran acontecimiento eclesial del Concilio Vaticano II. En 1985 los Padres sinodales pidieron al Papa San Juan Pablio II la puesta al día del Catecismo, teniendo en cuenta las aportaciones del Concilio. En 1992 San Juan Pablo II hizo a la Iglesia y al mundo el gran regalo del Catecismo de la Iglesia Católica. Su sucesor Benedicto XVI publicó un fiel resumen que es el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.
Leyendo el Compendio facilita de manera amena la lectura del Compendio del Catecismo, introduciendo los textos con oportunas preguntas e ilustraciones. El contenido es el de todos los catecismos: CREER, ESPERAR, AMAR, ORAR.
¿Cómo escribí el libro? “Leyendo el Compendio”.
Ese título indica el contenido y también la invitación al lector, para animarse a leer leyendo.-


